Elegante pavlova con frutos rojos, un postre digno del Día de las Madres
Consiente a mamá con esta pavlova de frutos rojos, un postre ligero, cremoso y muy elegante para celebrar su día.

Mamá merece lo mejor y esto se traduce a todos los aspectos, incluyendo el postre para celebrarla. Aunque las gelatinas y flanes son muy ricos, ella merece algo más elegante, delicado y delicioso, como esta pavlova con frutos rojos.
Lo que hace a la pavlova tan especial, es que no es como ningún otro postre. Se compone de una base de merengue que es crujiente por fuera y suave por dentro, similar a un malvavisco, seguida por crema batida y fruta fresca.
Contrario a lo que podría creerse, su origen no es francés ni inglés. En realidad, no se tiene precisión sobre éste, pues tanto Australia como Nueva Zelanda reclaman su creación a inicios del siglo XX.
Lo que sí se tiene claro, es que su nombre viene de la bailarina rusa Anna Pavlova, quien realizó giras por Oceanía en la década de 1920. El postre nació como un homenaje a ella, retratando su ligereza y elegancia sobre el escenario.
Sorprende a mamá este 10 de mayo con un postre tan elegante y único como ella. Sigue esta receta de pavlova con frutos rojos.

¿Cómo hacer pavlova con frutos rojos?
Ingredientes:
- 4 claras de huevo, a temperatura ambiente
- 200 gramos de azúcar refinada
- 1 cucharadita de maicena
- 1 cucharadita de vinagre blanco o jugo de limón
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 250 mililitros de crema para batir, bien fría
- 2 cucharadas de azúcar glass
- 1 taza de frutos rojos (fresas, frambuesas, arándanos)
Preparación:
- Coloca las claras en un tazón limpio y, con ayuda de la batidora, bate a velocidad media hasta formar picos suaves.
- Agrega el azúcar, poco a poco en forma de lluvia, sin dejar de batir. Continúa mezclando las claras hasta tener picos firmes y un color blanco brillante.
- Retira la batidora y agrega la maicena, el vinagre o jugo de limón, y la vainilla de forma envolvente. Mientras la vainilla le da un sabor ligero, el vinagre y la maicena ayudan a estabilizar el merengue, logrando la textura crujiente por fuera y suave por dentro.
- Cubre una bandeja para horno con papel encerado y forma un círculo con el merengue. Deja un ligero hueco al centro, como el de un volcán.
- Lleva al horno precalentado a 120 °C durante 90 minutos o hasta que tenga la textura deseada. Cuando esté listo, no lo saques del horno, déjala dentro para que se enfríe; esto evitará que se agriete.
- En un recipiente hondo, previamente enfriado, vierte la crema para batir bien fría. Bate con las varillas a velocidad media hasta que comience a aumentar su volumen.
- Agrega el azúcar glas y aumenta la velocidad. Bate hasta tener picos firmes.
- Con cuidado, pasa la pavlova a un platón extendido y coloca encima la crema batida. Decora con los frutos rojos y, si lo deseas, algunas hojitas de menta fresca.

Dada la textura de la pavlova, es importante tomar algunas precauciones al prepararla, de esta forma asegurarás que quede como de cafetería gourmet. La primera, es cuidar la humedad para que no se ponga blanda.
Es mejor evitar hacerla en días lluviosos o lugares muy húmedos. De igual modo, el merengue es sensible a los cambios bruscos de temperatura, por lo que es mejor no abrir el horno durante la cocción ni inmediatamente después de estar listo.
Finalmente, evita usar claras frías. Si guardas los huevos en el refrigerador, sácalos antes de comenzar a preparar tu postre. Usarlas a temperatura ambiente ayuda a que se monten mejor y el merengue sea más estable.
Con esta receta y trucos, podrás preparar la mejor pavlova con frutos rojos para celebrar a mamá. El punto extra es que puedes ajustarla a sus gustos; es decir, con la base de merengue y crema batida, puedes hacer diferentes postres.
Desde durazno en almíbar o mango en cubos, hasta coulis de maracuyá, salsa de chocolate o caramelo.