Receta de despeinadas: prepara el pan de muerto típico de San Andrés Mixquic
Conoce la receta tradicional para hornear las famosas despeinadas, el pan de muerto originario de Mixquic. Prepara esta delicia paso a paso en casa

La alcaldía Tláhuac resguarda una de las tradiciones culinarias más peculiares de la temporada de muertos. El pueblo de San Andrés Mixquic hornea anualmente las famosas despeinadas, una variante única del pan de muerto que prescinde de los clásicos huesitos de masa cruzados.
Esta creación gastronómica adopta la forma de pequeñas rosquillas de masa dulce. Los panaderos locales decoran la superficie del pan con azúcar rosa, granillo de colores y semillas de ajonjolí. La mezcla visual y de texturas otorga identidad a la festividad en el sur de la Ciudad de México.

La preparación exige paciencia y un profundo respeto por los tiempos de fermentación estipulados. La mezcla de insumos fusiona sabores cítricos y florales sumamente característicos de la época. A continuación, presentamos los elementos y los pasos necesarios para replicar esta joya del folclor gastronómico directamente en tu cocina.
Ingredientes para la masa y la cobertura
Para la masa base (Estilo yema y azahar):
- 500 g de harina de trigo
- 11g de levadura seca instantánea (1 sobre)
- 100 g de azúcar blanca
- 3 piezas de huevo (a temperatura ambiente)
- 120 ml de leche tibia
- 125 g de mantequilla o manteca (suave, a temperatura ambiente)
- 1 cucharadita de esencia o agua de azahar
- 1 cucharadita de ralladura de naranja
- 1 pizca de sal

Para la cobertura ("Despeinada"):
- 1/2 taza de azúcar blanca
- Unas gotas de colorante vegetal rojo o rosa
- 3 cucharadas de ajonjolí (sésamo)
- 2 cucharadas de granillo de azúcar blanco o de colores
- 50 g de mantequilla derretida (para barnizar)
Preparación paso a paso de las despeinadas
Amasar la preparación: Forma un volcán con el resto de la harina, el azúcar y la sal en una superficie limpia. Agrega en el centro los huevos, la ralladura de naranja, el agua de azahar y la levadura activa. Integra los elementos de adentro hacia afuera y añade la mantequilla progresivamente. Amasa vigorosamente por 20 minutos hasta lograr una masa lisa y elástica que se despegue de las manos.
Primer leudado: Deposita la masa en un recipiente previamente engrasado con manteca o aceite. Cubre el tazón con un paño húmedo o plástico film protector. Permite el reposo en un ambiente cálido durante hora y media hasta duplicar su volumen original.

Formar las piezas: Desgasifica la masa aplicando una presión suave con las manos. Divide el total en porciones del tamaño aproximado de una pelota de golf. Estira cada fragmento para formar un cordón largo y une las puntas firmemente para crear un anillo o rosquilla. Coloca las figuras en una charola para hornear previamente engrasada o con papel encerado, dejando suficiente separación entre ellas.
Segundo leudado y horneado: Reposa las figuras por 45 minutos adicionales para recuperar su volumen y esponjosidad. Precalienta tu horno a 180°C (350°F). Introduce la charola de 15 a 20 minutos hasta observar la base y los bordes ligeramente dorados. Retira del fuego y enfría las piezas durante algunos minutos.
El decorado tradicional: Combina en un plato hondo el azúcar con las gotas de colorante rosa y el granillo hasta homogeneizar el tono. Barniza la parte superior de las rosquillas todavía tibias con la mantequilla derretida. Pásalas inmediatamente por el azúcar rosa y esparce las semillas de ajonjolí por toda la cubierta superior.
El proceso final de horneado inunda las cocinas con aromas florales y cítricos inconfundibles. Las despeinadas acompañan a la perfección una taza de chocolate caliente o un café de olla durante las ofrendas. Esta receta tradicional preserva la memoria gastronómica de Mixquic y fortalece el inmenso patrimonio cultural de la capital mexicana.