Prepara un caldo tlalpeño para los días lluviosos, el clásico de la CDMX
Aprende a preparar un caldo tlalpeño con la receta tradicional, tan rico como en las fonditas.

Si extrañas los calditos de tu mamá en los días lluviosos, te traemos la receta tradicional del caldo tlalpeño. Este clásico de la Ciudad de México tiene todo lo rico del caldo de pollo, pero con un toque picante delicioso.
Su nombre revela mucho de su origen: Tlalpan, aunque existen diferentes versiones alrededor. La historia más popular tiene relación con el presidente Antonio López de Santa Anna.
Según se cuenta, tras una fiesta en Tlalpan, pidió a su cocinera algo para aliviar la resaca. Ella tuvo que improvisar un caldo con los ingredientes disponibles, agregando un toque de picante para “revivir”, nombrándolo caldo tlalpeño.
También existen teorías de que este plato se ofrecía a principios del siglo XX a viajeros y habitantes locales en puestos callejeros cerca de la estación del tranvía de Tlalpan.
De cualquier forma, hoy sigue siendo un clásico en fondas y restaurantes, pues es nutritivo, equilibrado y delicioso. Su principal diferencia con un caldo de pollo tradicional, es el chipotle, aquí te compartimos el secreto para el mejor caldo tlalpeño.

¿Cómo hacer caldo tlalpeño?
Ingredientes:
- ½ pechuga de pollo
- 2 litros de agua
- 2 dientes de ajo
- ¼ pieza de cebolla blanca
- 3 jitomates maduros
- 1 taza de zanahoria cortada en rodajas
- 1 taza de papa cortada en cubos
- 1 taza de garbanzos precocidos
- 2 chiles chipotles adobados
- 1 rama de epazote
- Sal al gusto
Preparación:
- En una olla grande, coloca la pechuga de pollo junto con un ajo y la cebolla. Cúbrelos con el agua y lleva al fuego. Cuando comience a hervir, reduce a fuego medio y cocina entre 20 y 30 minutos para cocer bien el pollo.
Tip: recuerda retirar la espuma cuando comience a hervir. - Cuando la pechuga esté cocida, retírala del caldo y déjala enfriar. Incorpora al caldo las papas, las zanahorias y los garbanzos. Cocina entre 15 y 20 minutos, hasta que las verduras estén suaves.
- Corta los jitomates en cuartos y licúalos junto con un diente de ajo y un poco del caldo (aproximadamente una taza) hasta obtener una salsa homogénea y espesa.
- En una cacerola, calienta una cucharada de aceite y vierte la salsa de jitomate; sofríe hasta que cambie de color a un tono más intenso. Tip: si quieres omitir este paso, puedes cocer previamente los jitomates.
- Vierte el sofrito en el caldo y añade los chipotles en adobo y el epazote. Reduce a fuego bajo y cocina por 10 minutos para que todos los sabores se integren.
- Mientras esto pasa, desmenuza la pechuga de pollo y repártela en los platos donde servirás el caldo.
- Sirve el caldo tlalpeño sobre la pechuga de pollo, asegurándote de incluir verduras y garbanzos. Acompaña con cubo de aguacate; para los amantes del picante, pon un chipotle adobado encima.

Si disfrutas mucho los platos intensos y no le temes a enchilarte, puedes sustituir el chipotle adobado por chipotle seco. Este aporta un sabor más marcado, ahumado puro y menos ácido.
Eso sí, debes remojarlos en agua caliente por 15 minutos para ablandarlos. Posteriormente, licúalos con el jitomate o incorpóralos picados al caldo, pues el chile seco tiende a tener una textura más dura.
El caldo tlalpeño no falla, prepáralo con esa sencilla receta y hazle frente a los días lluviosos de la mejor manera.
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