¿Qué son en realidad los machitos? No te dejes engañar por su nombre
¿Sabes de qué parte de la res son los machitos? Aquí respondemos a la duda común y desmentimos las falsas ideas sobre estos ricos tacos.

En el menú de algunas taquerías, destacan nombres curiosos, como los tacos de gaonera o los de machitos. Estos últimos despiertan sospechas por el término. Sin embargo, no son lo que imaginas, te contamos qué son en realidad los machitos.
Si bien, el término machito podría parecer una referencia al órgano sexual de algún animal, esta idea es errada. Lo que sí, es que no es una pieza de carne cualquiera, sino que pertenece al grupo de las vísceras.
En la cocina mexicana, las vísceras tienen lugar importante desde tiempos ancestrales. Básicamente, son una forma de aprovechar al máximo al animal. Con el tiempo, se volvieron parte de la identidad gastronómica en muchas regiones del país.
Los tacos de tripa, el hígado encebollado, la pancita, la rellena y los machitos son prueba de ello. Pero, ¿qué son en realidad los machitos? Ya que descartamos a los órganos sexuales, te decimos la parte del animal de donde sí son.

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¿De qué parte del animal vienen los machitos?
Los machitos son un plato preparado con tripas, más específicamente, tripa de leche de res. Es decir, el intestino delgado de animales jóvenes que aún se alimentan de leche, lo que les da una textura más suave y un sabor menos intenso.
Estas tripas se enredan para formar un rollo que se cuece y, posteriormente, se fríe hasta quedar dorado. Luego se corta en trozos pequeños y se sirve en tacos acompañados de salsa, limón y cebolla. Aunque también hay sitios donde sirven los machitos en trozo.
Pero, pese a ser esta la versión más popular de machitos, el término no siempre se refiere a lo mismo.
En estados del norte de México, como Nuevo León y Coahuila, es común encontrar machitos hechos con vísceras de cabrito, una mezcla que incluye hígado, corazón y partes grasosas del intestino.
Esta preparación se envuelve en la tela del estómago y se amarra con tripa, formando un paquete que se cuece lentamente, y en algunos casos, se fríe para darle textura crujiente.
De manera similar, existen variantes con vísceras de borrego, e incluso, algunas versiones pueden incluir el prepucio del carnero o cordero, aunque esto último no es tan común.

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¿Las tripas y los machitos son lo mismo?
Tanto las tripas que comemos en tacos, como los machitos, se obtienen del intestino de la res. Sin embargo, no son iguales.
Los tacos de tripa se preparan, principalmente, con tripa gorda, que proviene del intestino grueso de la res. Este tipo de tripa se lava, se cuece y se fríe hasta quedar dorada, logrando una textura crujiente por fuera y suave por dentro.
En cambio, los machitos son tripa de leche o intestino delgado enrollado. Estos rollos se cuecen y fríen, pese a ello, su textura es más suave, lo mismo que su sabor, el cual no es tan marcado como en la tripa gorda.

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¿Qué platillo en México sí viene de los órganos sexuales de un animal?
Si bien, los machitos no provienen de un órgano sexual, hay otro platillo que sí se obtiene de los testículos del toro y, en ocasiones, de los cerdos, borregos y carnero: las criadillas.
Estas pueden comerse en tacos o como un plato para picar en cantinas. En el centro del país, incluyendo la Ciudad de México, pueden encontrarse en algunos mercados y carnicerías, pero son más comunes en estados como Sonora, Chihuahua y Coahuila.
En la cocina mexicana se comen principalmente asadas o fritas, pero también hay recetas donde se rebozan y fríen, o se preparan guisadas con hierbas y especias. Su sabor es delicado y ligeramente dulce, similar al de los riñones, pero con una textura más tierna y jugosa.
Por otro lado, aunque no es estrictamente un órgano sexual, en México es común comer la ubre. Esta se obtiene de la glándula mamaria de la vaca, por donde produce leche. Esto hace que sea ligeramente fibrosa y que tenga un sabor lácteo que la diferencia de otras vísceras.
La forma más popular de comerla es en tacos. Para ello, la ubre se cuece y después se filetea o pica, para dorarla y darle un toque crujiente. Si quieres experimentar, también puedes guisarla en salsa verde, roja o en adobo.
¿Has probado los tacos de machito? Si no te atreves por su dudosa procedencia, ahora sabes de qué parte de la res vienen. Dales una oportunidad y sorpréndete por su sabor.
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