¿Qué es el rompope? Conoce su origen y cómo se elabora
Conoce más sobre qué es el rompope, cómo nació en los conventos, cuáles son sus ingredientes, cómo se prepara y para qué se usa en la cocina.

El rompope es uno de los elementos más consumidos y representativos de las fiestas decembrinas. Además de tomarse sola, también se usa en postres y bebidas mezcladas. Su color suele ser amarillo claro por las yemas y su aroma es cálido y fácil de identificar.
El rompope es una bebida espesa, dulce y con un toque de alcohol que se prepara con leche, yemas de huevo, azúcar y especias como vainilla y canela. Es muy conocida en México y otros países cercanos, sobre todo en reuniones familiares y en Navidad.
Origen del rompope
La historia más aceptada indica que el rompope nació en conventos de la época colonial, especialmente en el Convento de Santa Clara, en Puebla. Las monjas solían preparar dulces y bebidas para atender visitas importantes y también para obtener ingresos, y entre esas recetas apareció el rompope.
Con el tiempo, la bebida dejó de ser exclusiva de los conventos y pasó a formar parte de la vida diaria en distintas regiones del país. El rompope pertenece a un grupo de bebidas que mezclan leche, huevo y alcohol.
En Europa existían opciones parecidas, como el advocaat y el eggnog, pero en México se adaptaron las recetas con ingredientes locales como la vainilla y la canela. Así se creó una versión propia que terminó por convertirse en un símbolo de la gastronomía nacional.
Décadas después, la receta comenzó a producirse de forma comercial y se volvió accesible para todos.

¿Qué ingredientes lleva el rompope?
Estos son los ingredientes principales que se usan para elaborar rompope en México:
- Leche: base líquida que da cuerpo a la bebida.
- Yemas de huevo: aportan color y textura cremosa.
- Azúcar: endulza y ayuda a lograr una mezcla uniforme.
- Alcohol: puede ser ron, brandy o aguardiente; ayuda a conservar y a resaltar el sabor.
- Aromas: vainilla y canela son los más comunes; otras versiones agregan clavo o cáscara de limón.
El rompope se reconoce por su consistencia suave y espesa, su sabor dulce y su aroma a vainilla y canela. Su color puede variar desde el tono crema al amarillo, dependiendo de la cantidad de yemas que se usen.

Receta de rompope casero
Ingredientes (rinde 2 litros):
- 2 litros de leche entera
- 14 yemas de huevo
- 500 gramos de azúcar
- 2 rajas grandes de canela
- 2 cucharadas de extracto de vainilla
- Cáscara de 1 limón
- 500 mililitros de alcohol (ron, brandy o aguardiente)
Procedimiento:
- Coloca en una olla grande: 2 litros de leche, 2 rajas grandes de canela, 2 cucharadas de extracto de vainilla y una cáscara de 1 limón.
- Calienta a fuego medio hasta que empiece a humear, sin dejar que hierva fuerte. Deja que infusione unos 10 minutos.
- En un tazón amplio bate las 14 yemas con 500 gramos de azúcar hasta que la mezcla esté espesa y más clara.
- Retira la leche del fuego, vierte una taza de leche caliente sobre las yemas lentamente, mientras bates sin parar. Esto evita que las yemas se cocinen de golpe.
- Una vez templadas, añade las yemas a la olla con el resto de la leche. Cocina a fuego muy bajo, moviendo constantemente con pala de madera hasta que espese ligeramente.
- No debe hervir. La textura debe quedar como una crema ligera.
- Pasa la mezcla por un colador fino para retirar especias o pequeños grumos. Deja que se enfríe a temperatura ambiente.
- Cuando la mezcla esté fría, añade el alcohol y mezcla bien. Si lo agregas caliente, el sabor se evapora.
- Vierte el rompope en botellas limpias y ciérralas bien. Deja reposar en refrigeración entre 24 y 48 horas para que el sabor se asiente. Mantén refrigerado y consume en unas semanas.
Como lleva huevo, es importante cocinar la mezcla lo suficiente para evitar problemas de higiene. También se recomienda usar utensilios limpios, envases bien lavados y refrigerar la preparación, sobre todo si no tiene conservadores.
Cada región puede tener su propia versión. Algunas usan más yema para hacerlo más espeso; otras cambian el alcohol por tequila o lo preparan sin alcohol. También existen rompopes de sabores como chocolate, café o almendra.
Las marcas comerciales, por su parte, usan procesos que ayudan a que el producto dure más tiempo sin echarse a perder. Las fábricas de rompope suelen pasteurizar la mezcla y agregar ingredientes que ayudan a conservarla mejor.
Esto permite que el rompope se encuentre en tiendas todo el año y que se pueda exportar, aunque el sabor puede ser distinto al de una receta casera.

¿Para qué se usa el rompope?
- Bebida directa: se toma frío o a temperatura ambiente en pequeñas copas, sobre todo en Navidad.
- Postres: se usa para mojar bizcochos, preparar flanes, helados, gelatinas y cremas.
- Bebidas mezcladas: se combina con café, chocolate o licores dulces para hacer cócteles.
- Recetas modernas: algunos chefs lo usan para hacer salsas dulces o para acompañar frutas y postres más elaborados.
Las recetas caseras necesitan refrigeración y deben consumirse en pocas semanas. Si se usa suficiente alcohol y se mantiene buena higiene, pueden durar un poco más, pero siempre es mejor guardarlas en frío.
Las versiones comerciales indican en la etiqueta su caducidad, porcentaje de alcohol y cualquier otra instrucción de almacenamiento. También es importante consumirlas con moderación y evitar compartirlas con menores si contienen alcohol.
El rompope es una bebida que refleja la mezcla entre tradición conventual y costumbres mexicanas. Aunque sus ingredientes son simples, su historia y su presencia en fiestas y postres lo han convertido en un clásico de la cocina del país.
Desde su origen en los conventos hasta su lugar actual en celebraciones y recetas modernas, el rompope sigue siendo una bebida cercana, cálida y parte importante de la gastronomía familiar.
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