Veni, vidi, vici

Héctor Linares

Héctor Linares

Tacita de Café

“De nada, Estados Unidos”, expresaba un sudoroso y emocionado Vinnie Pasquantino sobre el diamante beisbolero, apenas unos minutos después de concluir el juego en el que conectó tres jonrones para ser el héroe de la selección de Italia y confirmar también, de rebote, el pase de la novena estadunidense a la segunda ronda del Clásico Mundial.

Pasquantino acabó a batazos con las ilusiones del equipo mexicano, mientras que le dio la máxima alegría beisbolera a la nación europea en la que nació su abuelo paterno. Además, permitió a su país de nacimiento seguir con vida en el torneo y evitar un fracaso. El primera base y capitán del representativo italiano llegaba al último duelo de la primera fase sin conectar imparable, pero el equipo mexicano fue víctima de su despertar. Se convirtió en el primer pelotero en la historia del Clásico Mundial en conectar tres jonrones en un juego y lo hizo ante diferentes lanzadores.

“Me hablaron del Salón de la Fama para pedirme mi bat, pero les dije que todavía lo necesitaba”, expresó Pasquantino, quien nunca antes se había la volado la barda en tres ocasiones durante un juego.

El pelotero de 28 años, quien ya había jugado con Italia en el Clásico Mundial de 2023, llegaba para la actual edición luego de tener su mejor temporada en las Grandes Ligas en 2025 al pegar 32 jonrones, empujar 113 carreras y conectar 164 hits con los Reales de Kansas City.

El manager del equipo italiano Francisco Cervelli confiaba en él y decidió no moverlo como su cuarto bat a pesar del complicado inicio de 12 turnos sin hit en los primeros tres juegos.

La presencia de Vinnie Pasquantino era de vital importancia como líder y capitán, más allá de los 70 jonrones que suma en su carrera en las Grandes Ligas.

El primera base fue quien implementó la peculiar celebración de darle un café expreso al bateador que pegara cuadrangular. También decidió premiar al jugador más valioso y al pitcher de la victoria con una botella de vino.

Fue Vinnie Pasquantino, a petición de los directivos de la selección de Italia, quien contactó por mensaje a los jugadores de las organizaciones de Grandes Ligas que pudieran ser candidatos para ser parte del representativo por su origen.

La selección de Italia, que sólo cuenta con tres jugadores nativos, comenzó a entrenar con el equipo completo apenas nueve días antes del primer juego del Clásico Mundial.

Durante el vuelo de Phoenix a Houston, con música de Andrea Bocelli de fondo y las botellas de vino que recorrían las manos de los jugadores, Pasquantino fue el protagonista de la unión de un equipo que ahora está convertido en el caballo negro de la competencia.

Vinnie llegó, vio y venció.