El cerdo es la 2° carne más consumida en México: platillos donde es protagonista

El sabor y versatilidad de la carne de cerdo la han vuelto una de las proteínas favoritas en México. Conoce más sobre su historia y los platillos que se preparan con ella.

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Consumo de carne de cerdo en México: historia y relevancia

¿Sabías que, en México, la carne de cerdo es más popular que la de res? Además, somos un importante productor de este alimento. Conoce más sobre su papel en nuestra gastronomía y economía en este artículo.

Actualmente, la carne de cerdo es la segunda proteína más consumida en nuestro país, solo después del pollo. Los tacos al pastor, la cochinita pibil, las carnitas, son solo una muestra de lo arraigada que está en nuestra gastronomía.

Sin embargo, no se trata de un animal nativo del suelo mexicano, entonces, ¿cómo llegamos a ser el octavo productor a nivel mundial y el séptimo exportador de carne de cerdo a nivel global?

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Consumo de carne de cerdo en México: historia y relevancia | Canva

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Historia de la carne de cerdo en México

La historia de la carne de cerdo en México comienza con la llegada de los españoles en el siglo XVI, pues según registros históricos, los primeros puercos llegaron en 1519, siendo Veracruz el primer centro de cría porcina del continente americano.

Previo a la conquista, la principal fuente de proteína provenía de guajolotes, venados y pescados. Sin embargo, el cerdo se adaptó muy bien al clima y la dieta local.

Gracias a su capacidad para reproducirse en poco tiempo, su crianza se extendió rápidamente. Claro, al aumentar la disponibilidad, creció el consumo, no solo de la carne, sino de otros productos derivados del puerco.

Durante la época virreinal, la manteca de cerdo reemplazó a otras grasas vegetales y animales. Así se convirtió en la base para freír y guisar, aportando un sabor característico a numerosos platillos.

La prueba son los tamales, un plato que existía desde la época prehispánica, pero que se transformó en lo que hoy conocemos con la incorporación de la manteca.

Con el paso de los años, el consumo del cerdo se volvió cotidiano, formando parte de nuestra identidad gastronómica. De acuerdo al Instituto Mexicano de Porcicultura (IMP), actualmente, un mexicano consume un promedio de 2 kilos 80 gramos de carne de cerdo al mes.

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Consumo de carne de cerdo en México: historia y relevancia | Canva

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Platillos con carne de cerdo representativos de México

  • Asado de bodas (Zacatecas): carne de cerdo en trozos, bañada en una salsa espesa de chile ancho, guajillo, clavo, comino y canela. Tradicionalmente, se sirve en celebraciones religiosas y bodas.
  • Asado de puerco (Coahuila): guiso norteño con cerdo, preparado con una salsa roja de chiles secos, ajo y vinagre, dando un sabor intenso y ligeramente ácido.
  • Gorditas de migajas (Querétaro): gorditas elaboradas con masa de maíz mezclada con migajas de chicharrón prensado. Se cuecen en el comal o se fríen en manteca, y se rellenan con guisos.
  • Butifarra (Tabasco): embutido hecho con carne de cerdo molida, ajo, sal y pimienta. Se hierve antes de servirse y se acompaña con yuca, plátano frito o frijoles.
  • Cochinita pibil (Yucatán): carne de cerdo marinada en achiote, jugo de naranja agria y especias, envuelta en hojas de plátano y cocida lentamente en un horno de tierra (pib).
  • Frijol con puerco (Campeche): guiso tradicional de los lunes. Se prepara con frijoles negros cocidos con carne de cerdo en trozos. Se acompaña con arroz blanco, rábanos, cilantro, aguacate y chile habanero.
  • Tacos al pastor (CDMX): carne de cerdo marinada en achiote, vinagre, chiles secos y especias, asada en trompo vertical. Un ícono de la comida callejera chilanga.
  • Obispo (Estado de México): embutido hecho con carne y vísceras de cerdo, mezcladas con chile guajillo, pasas y especias. Se embute en tripa gruesa y se cuece.
  • Carnitas (Michoacán): carne de cerdo cocida lentamente en su propia manteca hasta quedar dorada y jugosa. Cada parte del cerdo tiene su textura y sabor particular, como maciza, cueritos o costilla.
  • Tortas ahogadas (Jalisco): birote salado relleno de carnitas de cerdo, bañadas en una salsa de jitomate o chile de árbol.
  • Chilorio (Sinaloa): carne de cerdo desmenuzada, guisada en una salsa de chile pasilla o ancho, ajo, comino y vinagre. Se conserva en manteca y se come en tacos o burritos.
  • Mochomos (Baja California Sur): carne de cerdo deshebrada y frita hasta quedar crujiente, similar a la machaca.
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Consumo de carne de cerdo en México: historia y relevancia | Infografía: Instituto Mexicano de Porcicultura

Datos relevantes sobre la carne de cerdo en México

  • México es una potencia porcícola. Actualmente, ocupa el octavo lugar en producción y es el séptimo exportador de carne de cerdo a nivel global.
  • Jalisco, Sonora, Yucatán y Puebla son los estados con una mayor producción.
  • La industria porcícola genera más de 391 millones de empleos directos y 1.8 millones de empleos indirectos.
  • La carne de cerdo mexicana llega a países como Japón, Estados Unidos y Corea del Sur.
  • En cuanto a su consumo, es la segunda proteína más consumida del país. En 2024, alcanzó un consumo de 22.25 kilos a nivel nacional, por persona.

Por desgracia, datos del Instituto Mexicano de Porcicultura revelan que cerca del 50 por ciento de la carne de cerdo que se consume en México es importada.

Para fortalecer el consumo local e impulsar el valor de la carne producida en México, este instituto presentó la campaña “El Cerdo Cae Bien”, que forma parte de la Estrategia Nacional para la Promoción del Consumo de Carne de Cerdo, que inició en 2023.

A través de ella, se busca impulsar el consumo frecuente esta proteína, posicionándola como la preferida de los mexicanos. Todo esto, a partir de diferentes materiales que destacan esta proteína como saludable, accesible, nutritiva y versátil.

Por esa razón, se han unido no solo con productores, también con profesionales de la salud para desmitificar las ideas alrededor de la carne de cerdo, principalmente aquellas que la asocian con un alimento dañino, o alto en grasa y colesterol.

Contrario a lo que muchos creen, la carne de cerdo es nutritiva, pues ofrece proteínas de alta calidad, vitaminas del complejo B, además de minerales esenciales para nuestra salud.

La clave está en elegir mayormente cortes magros como el lomo de cerdo y cuidar la técnica de preparación. De esta forma, reducimos la cantidad de grasa y mantenemos el resto de sus propiedades.

Ahora que conoces más sobre la historia y valor de la carne de cerdo en la gastronomía mexicana, aprovéchala para tus platillos.