Vivimos tiempos de presión y ruido, pero ante la provocación, principios: Canciller

Resalta logros diplomáticos y apego a principios constitucionales ante el pleno del Senado

El líder de los senadores de Morena, Ignacio Mier, acompaña al Canciller Roberto Velasco, a su comparecencia ante el pleno del Senado
El líder de los senadores de Morena, Ignacio Mier, acompaña al Canciller Roberto Velasco, a su comparecencia ante el pleno del SenadoCortesía Senado

Desde la tribuna del Senado, el Canciller Roberto Velasco aseguró que el método de la diplomacia mexicana es “ante la presión, serenidad; ante la provocación, principios y ante la incertidumbre, resultados” y destacó que disminuyó el 67% del tráfico de fentanilo en la frontera norte y los flujos migratorios no regularizados son ahora 97% menos que hace tres años.

Lilly Téllez y Marko Cortés, senadores del PAN, lanzaron discursos críticos al Secretario de Relaciones Exteriores, por las posiciones oficiales del país en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la negativa a llamar al reestablecimiento de procesos electorales en Nicaragua, o el diálogo con Rusia y lo que llamaron el deterioro de la política exterior mexicana.

“El verdadero Canciller en funciones se llama Omar García Harfuch y nuestra agenda internacional es monotemática: la seguridad. Y eso tampoco es culpa suya, señor Velasco. (…) Aquí la tiene, aquí en esta bancada de mafiosos frente a usted, ellos son la causa de la mala imagen de México ante el mundo; tienen nombre y apellido. Por ejemplo, Adán Augusto López y Enrique Inzunza narcosenadores, verdaderos traidores a la patria, facilitadores del terrorismo. (…) Mientras el poder, en México, lo tengan los cárteles, el mundo, usted solo podrá ir al mundo a llevar disculpas, excusas y pretextos. En efecto Morena y su historia hundió el prestigio de México en el ámbito internacional. Los mexicanos reprobamos la diplomacia de la mafiocracia”, expresó Lilly Téllez.

Pero el Canciller guardó serenidad. No fue la única crítica, pero sí la más aguda. Movimiento Ciudadano y el PRI también consideraron que existe un deterioro de la imagen del país y de la diplomacia que caracterizó por décadas a México.

Roberto Velasco insistió en que todas las decisiones y posiciones asumidas están basadas únicamente en la Constitución y en la tradición diplomática, como en Nicaragua.

“México actuó en congruencia con un mismo mandato constitucional, y aquí sí quiero ser muy claro. El artículo 89, fracción X consagra el respeto, la protección y la promoción de los derechos humanos, así como la cooperación internacional. Por eso México acompañó el consenso de la Organización de Estados Americanos. Ese mismo artículo consagra la no intervención y la solución pacífica de controversias. Por ello México dejó constancia de su posición mediante una nota al pie, instrumento que la práctica de la OEA prevé para ese fin. Ambos actos se complementan”, respondió.

Pero fue al cierre de su comparecencia que su mirada fue constante a la bancada del PAN para explicar que a la política exterior se le mide por resultados y la reducción del tráfico de fentanilo, de migración no regulada, del reestablecimiento de relaciones con naciones hermanas, de la participación en decisiones internacionales, la detención y entrega de cinco personas de las 10 más buscadas por el FBI y de entendimiento comercial como parte de esos logros.

“Vivimos tiempos de presión, de ruido y de incertidumbre. Precisamente por eso México se conduce con principios, son los que establece nuestra Constitución y han guiado a México durante generaciones. La autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de las controversias, la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza, la igualdad jurídica de los estados, la cooperación internacional para el desarrollo, el respeto, la protección y la promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales. Por eso, nuestra política exterior es una política de Estado que ante la presión, serenidad; ante la provocación, principios; ante la incertidumbre, resultados. Ese es el método de la diplomacia mexicana”, afirmó.