El Senado lleva a debate el ascenso y descenso en el futbol profesional
En el conversatorio “Fuera de Lugar”, legisladores, deportistas y directivos analizarán las implicaciones económicas, laborales y deportivas de la cancelación del ascenso y descenso en la Liga MX

Por primera vez en este siglo, el Senado de la República pondrá a debate al fútbol profesional mexicano, pues todos los grupos parlamentarios están decididos a intervenir en la decisión de cancelar el ascenso y descensos, porque tiene “consecuencias deportivas, económicas, laborales, jurídicas y de gobernanza”, explicó el líder de los senadores emecistas Clemente Castañeda.
Denominado “Fuera de Lugar: ¿por qué es injusto cancelar el ascenso y descenso en el fútbol?”, el Conversatorio que organiza el Senado para que deportistas, comentaristas, legisladores federales y autoridades del fútbol discutan sobre los caminos legales que se trazarán, se realizará el próximo lunes en el sede central del Senado.
Hace tres años, el Senado intentó intervenir en las decisiones salariales del fútbol profesional, para obligar a que los directivos paguen mejor a las mujeres que practican este deporte, pero esta es la primera vez que traza una ruta legislativa para que la liga profesional de fútbol se ajuste a una política nacional basada en incentivos de triunfo.
El senador Clemente Castañeda aseguró que “la cancelación del ascenso y el descenso tiene implicaciones en todos los sentidos: en el sentido económico, en el sentido deportivo, en el sentido de posibilidades de ascenso y de movilidad socioal. Por ello, este Conversatorio también busca construir propuestas para recuperar un sistema de competencia abierto, sostenible, transparente y financieramente viable”.
El lunes pasado, desde la tribuna del Senado, el panista Miguel Márquez propuso que por disposición de ley todo el deporte que se practique en México, incluido el fútbol profesional, deberá fomentar la participación de más jóvenes mexicanos para incentivar un alto rendimiento nacional.
Su iniciativa se basa en que se obligue a las autoridades deportivas para que desde la enseñanza básica se detecte a menores de edad con facultades deportivas y se les fomente la práctica del deporte hasta llegar al alto rendimiento. El Estado mexicano deberá poner este requisito a todas las Federaciones deportivas.