Trato VIP en el AICM divide al Senado
Integrantes de la Mesa Directiva dicen que Ramírez Marín planteó usar el salón de protocolo del AICM; Anaya y Higinio Martínez cuestionan el oficio a la SRE

Ni la oposición ni los morenistas, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, del Partido Verde, fue quien solicitó que la Mesa Directiva pidiera el uso del Salón de Protocolo del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) los días de sesión para agilizar las salidas y llegadas de los legisladores, pero en ningún momento fue un acuerdo.
Excélsior pudo hablar, informal y formalmente con diferentes integrantes de la Mesa Directiva, quienes relataron que fue Ramírez Marín quien hizo el planteamiento y que él mismo dijo que ya había hecho esa solicitud anteriormente, porque durante las legislaturas pasadas ya se los habían autorizado.
Su expresión fue que consideraba pertinente realizar las gestiones correspondientes para que los senadores usen los salones oficiales ubicados en las terminales T1 y T2 del AICM, como una medida que contribuye al desempeño de las actividades legislativas.

A la siguiente semana, la morenista Berenice Arias, secretaria de la mesa, expresó que antes se permitía a las y los senadores utilizar un espacio en la Terminal 2 del AICM, para que los choferes puedan esperarlos, pero desde dos semanas antes se dejó de autorizar el acceso a ese espacio y solicitó que, por conducto de la Mesa Directiva, se realicen las gestiones necesarias para que puedan hacer uso de ese espacio, que está ubicado cerca del área donde se espera a los taxis.
En la reunión privada, el panista Mauricio Vila, vicepresidente del Senado, comentó que él notó que les prohíben estacionarse para facilitar el ascenso y descenso, que las últimas semanas los elementos de la Guardia Nacional o la Marina no les permiten estacionarse ni unos instantes.
Daniel Sibaja, secretario técnico de la mesa, les informó que la siguiente semana estaba programada una reunión con el almirante Juan José Padilla Olmos, director del AICM, para abordar el tema planteado por Ramírez Marín una semana antes.
Vila le contestó que también debía preguntarle a diversas autoridades, porque lo referente a la sala solicitada por Ramírez Marín era con la Secretaría de Relaciones Exteriores.
En el relato de los hechos, los senadores coincidieron en que se trató de una conversación que no derivó en acuerdos o en órdenes avaladas por todos.
Claudia Anaya, secretaria de la Mesa Directiva y quien dio a conocer la existencia del escrito firmado por el secretario técnico, Daniel Sibaja, dirigido al canciller Roberto Velasco, para solicitar la Sala de Protocolo del AICM, fue la única que accedió a hablar formalmente con Excélsior para contar lo que ella sabe de una de las sesiones donde se habló del tema.

Ese día, el senador Higinio (Martínez) dijo que algunos senadores le habían comentado de que existe una entrada preferente a una sala preferente para personal diplomático y que había que ver si también a nosotros nos pueden brindar esa atención. Nunca se dijo el nombre de quiénes eran los senadores que le pidieron, dijo: ‘algunos senadores’; fue lo que escuché.
“Higinio Martínez dijo: ‘secretario técnico, infórmese cómo es eso’. Y hasta ahí quedó el tema. Hasta que yo llego a mi oficina el miércoles y encuentro un oficio enviado en mi nombre pidiéndole al secretario de Relaciones Exteriores que nos dé el acceso por la sala preferente de ingreso y a la sala de estancia, cosa que yo nunca pedí, solicité, autoricé. Eso fue lo que a mí me molestó, que se enviara un oficio de una solicitud en mi nombre. A mí me parece que estuvo todo mal, de forma y de fondo”, explicó la legisladora.
Primero en un mensaje vía WhatsApp y luego en una conferencia de prensa, el presidente del Senado, Higinio Martínez, aseguró que ningún senador pidió que se hicieran esos trámites y consideró que el secretario técnico de la Mesa Directiva cometió “un error garrafal” al enviar un escrito al Secretario de Relaciones Exteriores y donde refiere a una orden de todos los senadores de la Mesa Directiva.
Higinio Martínez relató que “lo que se mencionó es que en algunos casos, por motivos de salud, había un salón que podía utilizarse por motivos o razones de salud. Pero hasta ahí quedó, se dijo que se iba a revisar.
“Pero, bueno, debo decirlo públicamente, un funcionario, el secretario técnico, tal vez en un error, más bien en un error, que seguramente lo entendió mal, lo tomó como un acuerdo, que no fue acuerdo y tomó atribuciones que no le corresponden”, aseguró.