Trampas, omisiones, fallas... las causas que detonaron la crisis en el examen de la UNAM
La Comisión Técnica concluyó que los resultados atípicos en el examen de ingreso a licenciatura 2026-2027-1 de la UNAM obedecieron a un origen multicausal

Posibles conductas indebidas mediante asistencia de terceros, consulta de materiales, uso de otros dispositivos, entornos locales virtualizados, apoyos por audio indetectables y coordinación previa entre aspirantes, así como fallas en el diseño del examen y un esquema de aplicación que elevó el riesgo de extracción y diseminación de reactivos, provocaron los resultados atípicos del examen de ingreso a licenciatura 2026-2027-1 de la UNAM, concluyó la Comisión Técnica de Personas Expertas.
La Comisión advirtió que la evidencia disponible no sostiene una explicación definitiva y que no es posible cuantificar cuánto impactó cada uno de los factores. Identificó trampas de aspirantes, pero también fallas en el diseño del procedimiento, cambios en la preparación estudiantil y mayor familiaridad digital.
El informe final entregado este viernes al rector Leonardo Lomelí precisa que los mecanismos de supervisión empleados durante el examen remoto no fueron suficientes para detectar todos los comportamientos indebidos.
El navegador utilizado limitaba actividades dentro del equipo principal, pero no controlaba el entorno físico del aspirante. Situaciones como la asistencia externa, uso de dispositivos secundarios, sistemas virtualizados o apoyos por audio quedaron fuera del alcance del sistema.
Un examen diseñado para otro escenario
Los expertos encontraron problemas desde la concepción del examen. La construcción de las versiones resultó inoperante para una evaluación remota fraccionada en 24 turnos durante tres fines de semana, pues no consideró el riesgo de filtración de reactivos entre jornadas.
La Comisión también identificó falta de planeación y omisiones operativas. Por ejemplo, la convocatoria se publicó el 12 de enero de 2026, mientras que el contrato con Territorium Life se formalizó hasta el 23 de marzo, definiendo la viabilidad del esquema antes de contar con los anexos técnicos. Además, los principales indicadores del contrato medían la atención de la mesa de ayuda y no la calidad de la supervisión.
Estadística confirmó la anomalía
El análisis estadístico confirmó que los resultados se desplazaron hacia valores más altos respecto a referencias históricas. No obstante, la Comisión aclaró que estos patrones miden la anomalía, pero no prueban conductas individuales ni identifican un mecanismo causal único.
Al recibir el informe, el rector Leonardo Lomelí reconoció y asumió las fallas y errores cometidos durante el concurso a distancia, afirmando que las investigaciones continuarán hasta deslindar responsabilidades.