Piden castigo para quienes capturaron a Tapir y pronto retorno del ejemplar a la libertad
Efraín Orantes Abadía pidió a Profepa y Semarnat sancionar la captura de un Tapir Centroamericano en Veracruz y asegurar su recuperación para su reintegración al hábitat natural.

El reconocido biólogo, conservacionista y ambientalista originario de Chiapas, Efraín Orantes Abadía, alzó la voz por el Tapir Centroamericano (Tapirus bairdii), capturado y lesionado por habitantes del Ejido Coatzintla, en Las Choapas, Veracruz, cuando intentó acercarse a sus sembradíos de maíz.
Con 18 años dedicados al estudio del Tapir, Efraín Orantes Abadía, hizo un llamado a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a aplicar la ley en este caso, y no sentar un mal precedente sobre delitos cometidos contra especies catalogadas como “En Peligro de Extinción”, de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana 059.
Se cometió un ilícito, se capturó un animal de vida libre, y se tiene que multar y castigar, aplicar la Ley General de Vida Silvestre; eso es un delito, también por la forma en que lo trataron, y se debe actuar conforme a Derecho”, señaló.
Efraín Orantes Abadía, galardonado en 2011 con el Premio Miguel Álvarez del Toro, por sus contribuciones a la naturaleza, confío en que el Tapir trasladado para su rehabilitación al ZooMAt, ubicado en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, logrará recuperarse de las heridas y el estrés fisiológico que sufrió por la captura y el traslado, que hoy lo tienen en un estado delicado de salud.
De acuerdo con el Zoológico Regional Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT), “el ejemplar presenta lesiones en distintas zonas del cuerpo, algunas de ellas de consideración, asociadas al proceso de sujeción y al manejo previo al que fue sometido. A ello se suma un estado general comprometido derivado del estrés fisiológico y del desgaste que presentaba al momento de su rescate”.

Detalló que entre las lesiones identificadas en el Tapir, se encuentran áreas con desprendimiento superficial de piel, particularmente en cuello y extremidades, que requieren manejo médico constante.
De igual manera, se detectó conjuntivitis, edema periocular y la presencia de una úlcera en el ojo izquierdo, condiciones que también se encuentran bajo tratamiento por parte del equipo veterinario.
Libertad
Efraín Orantes Abadía exhortó a Profepa y Semarnat a que una vez que el Tapir se restablezca al 100 por ciento, pueda reintegrarse a su hábitat natural, y no sea condenado a pasar el resto de sus días en cautiverio.
Adelantó que una opción puede ser la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), “Walter Peters Grether”, con registro oficial, que es la primera especializada en Tapir Centroamericano a nivel mundial.
Destacó que esta UMA extensiva, trabaja bajo un esquema de servidumbre ecológica, dentro de la Reserva de la Biosfera El Triunfo, donde hay una población aproximada de entre 28 y 30 ejemplares de Tapir en libertad, con manejo del área y monitoreo, lo que se refleja en la protección directa e indirecta de más de ocho mil hectáreas en la cuenca del Río Negrito.
Si el animal vino de la selva, hay que regresarlo a la selva, con un collar de telemetría para saber cómo se mueve, y trabajar con las comunidades en educación ambiental; puede ser la única oportunidad que tengamos para diversificar la genética de las poblaciones en declive de la especie”, explicó.
El ambientalista agregó que la Selva Lacandona o la Reserva de la Biosfera de Calakmul, pueden ser también sitios idóneos para que el Tapir capturado en Las Choapas, Veracruz, encuentre una segunda oportunidad de vida.
Jardinero de la Selva
Efraín Orantes Abadía reveló que la situación del Tapir en México es crítica, ya que se estima que sólo hay una población de entre dos mil y dos mil 600 ejemplares, la mayoría, el 40 o 50 por ciento, en Chiapas, específicamente en la Selva Lacandona.

Resaltó que el principal reto que enfrenta es la fragmentación de su hábitat, por el avance de la frontera agrícola.
Actualmente existe el Tapir en Chiapas, Oaxaca, Campeche, y ahora ya sabemos que en Las Choapas, Veracruz, y otra comunidad pegada a Las Chimalapas”, indicó.
Apuntó que la sorpresa que despertó la aparición de este ejemplar en Veracruz, demuestra el desconocimiento que se tiene de la especie.
El conservacionista comentó que al Tapir se le conoce como el “Jardinero de la Selva”, porque es un mamífero herbívoro clave que regenera ecosistemas al dispersar semillas a través de sus heces, mientras camina largas distancias abriendo senderos y consumiendo grandes cantidades de frutas y hojas.
Remató que su trompa flexible y hábitos nocturnos lo convierten en un dispersor esencial para la salud de los bosques y las selvas, que debemos proteger, a pesar de no ser una especie carismática por su aspecto físico.
«pev»
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