Sucesión presidencial: prioriza gobierno de unidad nacional

El acto de toma de protesta de Adolfo Ruiz Cortines reunió a un número inusitado de invitados nacionales y extranjeros

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Adolfo Ruiz Cortines

El 6 de julio de 1952 la ciudadanía salió a las urnas a elegir al nuevo primer mandatario de la nación. En aquella ocasión los contendientes fueron Miguel Henríquez Guzmán, de la Federación de Partidos del Pueblo; Vicente Lombardo Toledano, del Partido Popular; Efraín González luna, del Partido Acción Nacional, y Adolfo Ruiz Cortines, por el Partido Revolucionario Institucional.

Este último resultó vencedor de los comicios, así lo ratificó el Congreso de la Unión en septiembre al declarar válida la elección de Ruiz Cortines como presidente electo. Fue mediante un evento solemne efectuado en las inmediaciones del edificio de gobierno del entonces Distrito Federal que se formalizó el triunfo del priista por amplio margen.

La ceremonia de transmisión del poder se llevó a cabo el 02 de diciembre de 1952 en el fastuoso Palacio de Bellas Artes. Ante un pletórico recinto, se declaró abierta la sesión del Congreso. Ruiz Cortines hizo su ingreso al salón dirigiéndose al estrado; una prolongada ovación hizo eco al interior del elefante blanco.

Luego de saludar al presidente saliente Miguel Alemán Valdés, el nuevo mandatario levantó su brazo derecho y rindió la protesta constitucional para oficialmente tomar el mando del Poder Ejecutivo de la Federación. La lluvia de aplausos dio paso al discurso con el que delineó las principales acciones de su administración tras tomar las riendas del país.

El mandamás veracruzano priorizó dentro de su plan de gobierno la igualdad de derechos para las mujeres, para lo cual envío desde sus primeros días de mandato una iniciativa de reforma al Poder Legislativo. Además, la exaltación del nacionalismo por encima de cualquier otro interés. Así como una importante atención al ámbito cultural y educativo de los mexicanos a nivel general.