‘Sin fantasmas en la conciencia’: Sergio Alcocer
Reacio a dar entrevistas en la primera etapa de la sucesión en la UNAM, el rectorable habló para descartar su adhesión a algún partido político

Para Sergio Alcocer, el “fantasma” de una presunta cercanía con el gobierno de Enrique Peña Nieto, que en 2015 no le permitió llegar a la Rectoría de la UNAM, es sólo eso y fácilmente se puede quitar de la conciencia.
En realidad, aquí el fantasma que existe es que soy un universitario de tiempo completo”, dijo a Excélsior el exdirector del Instituto de Ingeniería.
Alcocer, quien como aspirante a sucesor de Enrique Graue accedió a dar entrevistas a partir del 12 de octubre, cuando la Junta de Gobierno definió a los diez finalistas, expresó que busca ser rector otra vez, pero con mayores aprendizajes y la experiencia que le ha dado trabajar desde su cubículo en el Instituto.
La contienda de hace ocho años fue distinta de la que tenemos ahora; la Junta optó por nombrar al doctor Graue, quien ha hecho un espléndido trabajo. En este momento me encuentro en una posición que, considero, puedo ser útil para la Universidad; eso me anima, soy un universitario que conoce la Universidad como estudiante, maestro, investigador, como director de un instituto. Me he mantenido vinculado con la Universidad y es desde aquí desde donde quiero contribuir”, expuso.
En 2015 llegó a la antesala del sexto piso de la Torre de Rectoría, pero un grupo de universitarios que lo consideraban una imposición del entonces gobierno priista, y que tenía una vida ajena a la institución, amagaron con desestabilizar a la UNAM si era nombrado rector.
Hoy, otra vez como rectorable, aseguró que nunca ha formado parte de un partido o grupo político y que su única militancia es con los Pumas de la Universidad.
He trabajado para gobiernos priistas, panistas y ahora desde este cubículo he tenido la posibilidad de trabajar con Morena, con el gobierno de la Ciudad de México en proyectos de reforzamiento de edificios después de los temblores de 2017; de reforzamiento de escuelas tanto en la ciudad como a nivel federal; en la Línea 12 del Metro, a solicitud tanto del gobierno local como del gobierno federal, y en el desarrollo de nuevas normas de construcción para el gobierno local. Entonces, más bien he sido yo llamado por los conocimientos y la experiencia que me ha dado la Universidad Nacional”, argumentó.
Alcocer fue director de Investigación del Centro Nacional de Prevención de Desastres, luego director del Instituto de Ingeniería y después secretario general del entonces rector José Narro. Renunció a ese puesto durante el sexenio de Felipe Calderón para sumarse al equipo de José Antonio Meade en la Secretaría de Energía, como subsecretario de Planeación Energética y Desarrollo Tecnológico. Luego volvió a la UNAM como coordinador de Innovación y Desarrollo.
TE RECOMENDAMOS: Camino a Rectoría: cambios y reformas en la UNAM
Para finales de 2012 nuevamente salió de la UNAM para ser subsecretario para América del Norte. En 2015 renunció para participar en el proceso de sucesión que perdió ante Graue.
En 2018 se volvió coordinador de proyectos regionales en la campaña de Meade, aspirante del PRI a la Presidencia de México, y para 2021, fue designado por la entonces jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, para sumarse al comité para la rehabilitación de la Línea 12.
Las veces que he salido a la administración pública lo he hecho con la autorización de la Universidad y, por otro lado, lo he hecho sin desvincularme de la Universidad”, destacó.
Opinó que el hecho de que dos universitarias puedan convertirse en presidentas ayudaría mucho a la UNAM.
Ambas (Sheinbaum y Xóchitl Gálvez) son egresadas distinguidas de nuestra casa de estudios. Valoran y reconocen el potencial que tiene la Universidad y espero que valoren y reconozcan también las necesidades que tiene para que este potencial sea mayor, se pueda canalizar a favor de nuestro país. Con cualquiera de ellas habrá que tener una comunicación muy clara, franca, institucional, de respeto por lo que implica la investidura de la Presidenta de la República y lo que implica la Rectoría de la Universidad, pero en un diálogo que nos permita construir a favor del país, apoyándose en la Universidad Nacional”, concluyó.
cva
EL EDITOR RECOMIENDA



