Sanciones de EU no frenan oferta en línea de precursores para drogas sintéticas
Distribuidores del sector continúan ofreciendo sustancias químicas reguladas con mecanismos abiertos de cotización y compra

A pesar de las sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos contra empresas mexicanas vinculadas al comercio de precursores químicos, reactivos y sustancias consideradas de alto riesgo para la producción de drogas sintéticas continúan ofreciéndose públicamente en plataformas digitales de distribuidores del sector.
En distintos portales especializados en insumos de laboratorio es posible encontrar reactivos y productos químicos esenciales, algunos sujetos a control en México por su posible desvío hacia la elaboración de drogas sintéticas como fentanilo y metanfetaminas, disponibles mediante sistemas de cotización o compra en línea similares a los utilizados para insumos industriales comunes.
La Ley Federal para el Control de Precursores Químicos, Productos Químicos Esenciales y Máquinas establece que estas sustancias están sujetas a control en actividades como producción, adquisición, importación, transporte, almacenamiento y distribución, con el objetivo de prevenir, detectar y evitar su desvío hacia la fabricación de narcóticos.
Para ello, la normativa obliga a los participantes del mercado a registrar operaciones y mantener trazabilidad de las sustancias a través del Sistema Integral de Sustancias, administrado por la autoridad sanitaria.
El tema volvió a tomar relevancia el 6 de octubre de 2025, cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones contra ocho personas físicas y doce empresas mexicanas, señaladas por integrar una red que presuntamente proveía precursores químicos y equipo de laboratorio a organizaciones criminales.
Entre las compañías mencionadas por el gobierno estadunidense se encuentra Sumilab, empresa dedicada a la venta de insumos y consumibles de laboratorio, que según el Tesoro estaría vinculada con la facción conocida como “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa y formaría parte de un grupo empresarial asociado a la familia Favela López, de acuerdo con investigaciones periodísticas.
Las sanciones incluyeron también a Agrolaren, Distribuidora de Productos y Servicios Viand, Favelab, Favela Pro, Qui Lab, Store Lab, Marcelab, Comercial Viosama del Noroeste, Prolimph Químicos en General, Proveedores de Servicios de Salud Mental del Pacífico y Roco del Pacífico Inmobiliaria, entre otras entidades.
Las alertas sobre posibles fallas en los controles del mercado de precursores químicos no son nuevas. Desde 2020, la OFAC había advertido sobre casos en los que se habrían violado regulaciones mexicanas, facilitando el acceso a sustancias utilizadas en la producción de opioides sintéticos.
Tras esos señalamientos, autoridades y empresas del sector implementaron medidas temporales de supervisión y auditorías a distribuidores, lo que derivó en la salida de algunos actores del mercado.
De acuerdo con testimonios y reportes sectoriales, incluso empresas señaladas por autoridades estadunidenses habrían continuado operando mediante ramificaciones corporativas o cambios de razón social, manteniendo parte de su actividad comercial y han tenido acceso a la comercialización de materiales y reactivos para laboratorio de manera normal.
El foco del caso no se limita a un solo proveedor. Una investigación periodística reciente incluye ejemplos de asociados de DICLAB con productos químicos esenciales ofrecidos en internet, con búsqueda y disponibilidad habilitadas para sustancias reguladas (por ejemplo, páginas de resultados y fichas de producto para “ácido sulfúrico” en sitios de distribuidores de las marcas JT Baker (Avantor), Merck, Fermont y Meyer).
El debate también alcanza al sector público, ya que algunas de las empresas sancionadas o mencionadas en investigaciones han mantenido contratos con gobiernos estatales y entidades públicas, lo que abre cuestionamientos sobre los mecanismos de verificación en las compras institucionales de insumos químicos.
Especialistas advierten que, en un mercado donde la legislación exige trazabilidad estricta y control de cadena de suministro, la persistencia de ofertas abiertas en internet evidencia desafíos regulatorios para prevenir el desvío de sustancias hacia la producción de drogas sintéticas.
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