Salud estética contra filtros en redes; belleza democrática y personal
Transformar la apariencia del rostro con toxina botulínica o ácido hialurónico es una combinación de ciencia y arte, señalan especialistas; consideran que más jóvenes de diferentes estratos se someten a estos tratamientos, pues ya son más asequibles

VIENA, Austria.
¿Cuántas selfies te tomas antes de elegir la definitiva para compartir en redes sociales?, una vez que la elegiste ¿cuántos filtros de Instagram, Facebook, TikTok le pones?, ¿te arreglas la nariz, la boca, las arrugas de la frente, te cambias la forma de la quijada? Esas ediciones podrían derivar en un tratamiento estético no quirúrgico para que los filtros no sean necesarios.
Es una de las ideas más provocadoras surgidas del 11º Encuentro Anual de Especialistas en Estética, organizado por Merz Aesthetics, en Viena, Austria. Punto donde se reunieron 500 especialistas de 54 países, entre dermatólogos, cirujanos plásticos y todos los especialistas involucrados en la salud estética.
De por sí, antes de la pandemia, el crecimiento del mercado de la medicina estética sin cirugía crecía a un promedio de 10% anual, de acuerdo con el CEO de Merz Aesthetics, Bob Rhatigan.
“Desde covid-19, ha crecido más rápido que en la prepandemia, y es más fuerte por dos cosas, primero por el surgimiento de nuevos pacientes en el mercado, son pacientes más jóvenes de lo que históricamente hemos visto, y también estamos viendo una normalización de la medicina estética como parte de la rutina de autocuidado de las personas”, dijo Rhatigan, en entrevista exclusiva a Excélsior, único medio mexicano invitado a la cumbre.
Además de los nuevos pacientes jóvenes, también hay personas de diversos estratos sociales, pues los tratamientos son cada vez más asequibles, ya no sólo para pacientes de alto poder adquisitivo; es la democratización de la belleza. Aún con la situación económica actual en el mundo.
“Ahora es muy común que, tanto hombres como mujeres, jóvenes y todas las personas, se cuiden y aborden sus necesidades de belleza, por eso creo que se ha democratizado, creo que es un éxito porque puedes tenerlo. No todos tienen los mismos ingresos, algunos tratamientos son más caros que otros, pero estamos hablando más de tratamientos no invasivos como los que tenemos, el precio es muy accesible para que los jóvenes puedan acceder a esos productos”, señaló Terri Phillips, Directora de Asuntos Médicos de Merz Aesthetics.
La cumbre realizada en Viena, Austria, es la primera realizada de manera presencial tras dos años de interrupción por las medidas de prevención por covid-19 y fue realizada precisamente en esa ciudad europea que tiene una íntima relación con el arte y la belleza, pues justo con el arte se cruza la medicina estética.
“El tema es la transformación de la estética médica en verdadera ciencia y arte. Es perfecto para nosotros porque la estética médica es realmente una combinación de ciencia y arte, con respecto a los productos y procedimientos que se utilizan en cada paciente. Realmente vivimos en la intersección de la ciencia y el arte en todo lo que hacemos día con día”, señaló Rhatigan.
De la selfie al tratamiento estético
Las luces y las sombras, términos básicos para la realización de fotografía, son retomados por la medicina estética para la aplicación de tratamientos sin cirugía, fue la premisa de la conferencia plenaria Optimizando Luces y Sombras en la Estética, dictada por los doctores Raj Acquilla, dermatólogo, del Reino Unido; Rolf Bartsch, cirujano plástico, de Austria; y Jani van Loghem, médico cosmetólogo, de Países Bajos.
Aunque no todas las personas lleguen al consultorio son miles de millones quienes a diario modifican sus selfies y fotos con filtros de las aplicaciones en donde las comparten, y juegan con las luces y sombras en la frente, en la nariz, en las mejillas, en la quijada. Juegan con las posibilidades de modificaciones que podrían ser más permanentes con los tratamientos estéticos disponibles en la actualidad.
Aunque los especialistas señalaron que también es importante ser realistas con los pacientes y aconsejarles de manera adecuada para que eviten la deformación de sus rostros o resultados exagerados que les hagan perder su personalidad. Es decir, hoy la belleza se puede customizar al gusto, sin perseguir un ideal único, pero siempre pensando en la salud de las personas.
“La actitud hacia la belleza ha cambiado, la gente está más abierta a realizarse procedimientos estéticos, ya sean inyectables, toxina botulínica, para alisar el rostro, o fillers para volumen, o estimulación de colágeno. Las personas ahora quieren hablar sobre el aspecto que tienen, ahora se abren en las redes sociales, las personas están muy orgullosas de los tratamientos que los hacen verse y sentirse mejor”, dijo Jeremy Green, dermatólogo de Estados Unidos.
Además de la influencia de las redes sociales en la autopercepción de la belleza, la personalización ha crecido también por la utilización de sustancias tradicionales como la toxina botulínica o el ácido hialurónico en nuevas aplicaciones o métodos que los especialistas han aprendido a través de las necesidades de sus pacientes.
“Por ejemplo, la toxina botulínica, tradicionalmente este producto trata los músculos, por lo mejorar las arrugas en la piel, pero ahora descubrimos que es una especie de medicamento mágico que puede obtener en la oleosidad de la piel, puede obtener una mejora en la rosácea, incluso una mejora en las cicatrices con la toxina botulínica, por lo que todas estas aplicaciones diferentes que estudiamos y aprendemos más todos los días para mejorar tratamientos para dar respuesta a los pacientes”, agregó el doctor Green.
La belleza como símbolo de identidad
La belleza personal se construye desde una perspectiva más individual, con diversas influencias sociales y culturales, pero ya no siguiendo cánones inamovibles que dominaban otras épocas. Uno de los ejemplos más claros, según algunos especialistas, son las personas integrantes de la comunidad LGBTQ+, en especial de las personas transexuales, que con las modificaciones en su aspecto físico buscan expresar su percepción de identidad.
Entre las especialistas asistentes estuvo la doctora Bianca Viscomi, dermatóloga brasileña, finalista en el Foro de innovación por su investigación Técnicas avanzadas de feminización facial en mujeres transgénero con toxina botulínica A.
“Lo que tratamos de hacer con este proyecto fue incluir esta población y producir un artículo científico que describa las técnicas y ofrecerles tratamientos de buena calidad, pero por supuesto, los cambios que deben ocurrir son estructurales, tienen que ser un cambio social y más aceptación para que puedan ocupar todos esos espacios y tener acceso a todo lo que hace todo el mundo”, dijo la doctora Viscomi en entrevista exclusiva para Excélsior.
Y es que ella, en su clínica, no se dedica a que las personas cambien de sexo, es un proceso mucho más profundo.
“No necesitamos transformar una persona trans en una persona cis género, lo tenemos que hacer es encontrar las características que hacen hermosa a cada persona en particular”.
Con ella coincidió su colega Luiz Pérez, dermatólogo, también brasileño y que también atiende a población de la diversidad humana.
“No quiere decir que nosotros, por ejemplo consigamos un paciente masculino para ayudarlo a convertirse en una mujer transgénero con técnicas inyectables básicas, más que eso nosotros escuchamos a los pacientes y entendemos como podemos ayudarlos a verse en la manera en que ellos se sienten, es más que el género o la orientación sexual, se trata de entender su personalidad”, explicó el doctor Pérez.
Y aunque sigue la investigación y el desarrollo de procedimientos estéticos para poder satisfacer los deseos de los pacientes, para la doctora Viscomi, el futuro de la medicina estética también está relacionado con el arte y el respeto a la identidad.
“Creo que el futuro no se trata de herramientas, tecnologías o inyectables, creo que el futuro es sobre fines artísticos y estéticos, es sobre la forma en que vemos a nuestros pacientes, la forma en que los respetamos y la forma en que vemos la belleza”.
Latinoamérica punta de lanza
Dentro del negocio de la medicina estética Latinoamérica es el mercado que más se ha desarrollado tras la pandemia, reveló Gonzalo Mibelli, presidente de Merz
Aesthetics de Latinoamérica, pero además, desde la región, también se han lanzado descubrimientos que se convierten en tendencia de los tratamientos estéticos sin cirugía.
“Nosotros desarrollamos este concepto de bioestimulación desde Latinoamérica, un producto que está destinado para otros fines, empezamos a hacer ciertos análisis, ciertos consensos entre líderes de opinión y esos líderes de opinión compartieron sus perspectivas sobre este producto al resto del mundo y la tendencia en bioestimulación empezó a crecer y empezó a desarrollarse más y más y más, con un concepto que nació, entonces no sólo estamos creciendo, sino estamos siendo fuente de innovación”.
Reconocen innovación
11º Encuentro Anual de Especialistas en Estética hubo dos premios principales para estimular a la próxima generación de investigadores y médicos a presentar sus estudios clínicos para ser evaluados por especialistas internacionales independientes en la comunidad de la medicina estética.
En la Categoría A (menos de cinco años de experiencia), la Dra Indira Rivas, de Nicaragua, obtuvo el primer lugar por su presentación de MONOS Neck-lift: Modified Non-Surgical Neck Lift, que demostró resultados impresionantes y técnicas prometedoras e innovadoras.
En la categoría B (más de cinco años de experiencia), el profesor asistente Dr Pansakorn Tanratana, de Tailandia, ganó por el estudio del efecto de diferentes preparaciones de ácido hialurónico en fibroblastos de la piel humana.
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