"Ríos de sangre" inundan calles en Colima por ruptura en drenaje del rastro municipal

El líquido hemático se extendió por las calles de Coquimatlán, lo que desató la alerta de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios y provocó malestares entre las familias de la zona

De acuerdo con la versión oficial del Ayuntamiento de Coquimatlán, la contingencia ambiental se originó durante las maniobras de una obra vial en la calle Nicolás Bravo.
De acuerdo con la versión oficial del Ayuntamiento de Coquimatlán, la contingencia ambiental se originó durante las maniobras de una obra vial en la calle Nicolás Bravo.Especial

Vecinos de las calles Matamoros y Nicolás Bravo en el centro de Coquimatlán, Colima, despertaron este miércoles con sus calles convertidas en ríos de sangre, al presentarse una fuga en la tubería proveniente del drenaje exclusivo del rastro municipal.

“Que me levanto como a las seis y media, me di cuenta que estaba pasando mucha, era pura sangre la que estaba pasando. Me preocupé y me asusté (...) Sí pensé que era del rastro, porque era sangre y era mucha”, relató la señora Inés Escamilla, habitante de la zona.

El Ayuntamiento de Coquimatlán informó que el derrame se originó durante los trabajos de una obra en la calle Nicolás Bravo, cuando las maniobras provocaron la ruptura de un tramo del drenaje del rastro, ocasionando que el agua con sangre se extendiera por la vialidad.

La maquinaria pesada provocó la fractura de un tramo del drenaje exclusivo que conduce los desechos del rastro local.
La maquinaria pesada provocó la fractura de un tramo del drenaje exclusivo que conduce los desechos del rastro local.Especial

Sin embargo, el regidor Manuel Pizano atribuó el incidente a una presunta falta de comunicación interna y planeación, al señalar que debió coordinarse la obra con el rastro para evitar que el drenaje estuviera en operación durante los trabajos.

Tras el derrame, personal de la obra en coordinación con la Coespris aplicó cal en la zona afectada como medida sanitaria. A pesar de ello, vecinos reportaron fuertes olores fétidos, fango de residuos e incluso mareos debido a la intensidad de los gases emanados, mientras continúan las labores para sustituir la tubería dañada.