Restricción de celulares en escuelas requiere protocolos claros, advierte experto
Marco Fernández advirtió en Imagen Radio que la medida necesita reglas para maestros, participación de padres y excepciones para el uso educativo.

La restricción de celulares en escuelas de educación básica, que entrará en vigor a partir del próximo 3 de noviembre, necesita protocolos claros para determinar qué deberán hacer maestros y directivos cuando un estudiante utilice uno de estos dispositivos durante las clases o el recreo, advirtió Marco Fernández, profesor-investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey e investigador asociado en México Evalúa.
En entrevista con Pascal Beltrán del Río para la Primera Emisión de Imagen Radio, Fernández explicó que uno de los principales retos de la restricción de celulares en escuelas será aterrizar los lineamientos en cada plantel y definir hasta dónde llegará la autoridad de los docentes.

Si por algún motivo, los chicos van con el celular, lo sacan en el salón de clases, y un profesor ve que trae el apartito, ¿cuál es el protocolo que se activa? ¿Tiene autoridad para recogerlo? ¿Va a haber algún lugar en la escuela para su resguardo? Si llega a perderse o maltratarse, ¿quién es el responsable?”, cuestionó.
El especialista consideró que estos aspectos pueden parecer menores, pero representan una preocupación para los profesores, quienes tendrán una nueva responsabilidad al momento de hacer cumplir la medida.¿Cómo funcionará la restricción de celulares en escuelas?
Fernández explicó que los lineamientos contemplan excepciones para el uso de dispositivos electrónicos con fines pedagógicos, durante una emergencia o cuando exista alguna condición que haga necesario utilizarlos.
El desafío, indicó, será establecer cómo funcionarán esas excepciones dentro de las escuelas y qué mecanismos deberán seguir los profesores.
Como ejemplo, señaló que algunos libros de texto de secundaria incluyen códigos QR mediante los cuales los alumnos pueden consultar información adicional, por lo que en determinadas actividades el teléfono puede convertirse en una herramienta educativa.
El investigador agregó que alrededor de 35 por ciento de las escuelas públicas del país cuenta con computadoras, aunque advirtió que algunos de esos equipos son antiguos o ya no funcionan adecuadamente.

Para poder desarrollar las habilidades digitales que el propio perfil de egreso de la escuela mexicana establece, se necesita el apoyo muchas veces del celular”, explicó.
Por ello, consideró necesario encontrar un equilibrio entre reducir las distracciones provocadas por los dispositivos y aprovecharlos cuando exista una finalidad pedagógica.Padres deben participar en la restricción de celulares
Durante la entrevista en Imagen Radio, Fernández destacó que madres y padres de familia también deberán involucrarse para que la regulación tenga resultados.
Explicó que existen casos en los que los propios padres se comunican con sus hijos durante las clases simplemente para saludarlos o preguntarles cómo están, una práctica que, dijo, deberá modificarse.
También debe de haber una conciencia por parte de casa, de que se tiene que hacer equipo a favor del aprendizaje”, sostuvo.
Fernández añadió que restringir los dispositivos dentro de las escuelas tendrá efectos limitados si, al terminar las clases, los estudiantes pasan cuatro o cinco horas utilizando redes sociales como TikTok, YouTube o Instagram.
Esta dinámica, señaló, puede desplazar actividades como el ejercicio físico, la convivencia, la lectura, el desarrollo de la creatividad y las tareas relacionadas con matemáticas y ciencias.Restricción de celulares podría generar desigualdad
Otro de los aspectos que deberán considerarse es la diferencia en el acceso a tecnología entre los estudiantes.

Fernández señaló que, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), 77 por ciento de los estudiantes de estrato socioeconómico bajo dice conectarse a internet mediante un celular.
En contraste, entre los estudiantes de estrato socioeconómico alto la proporción es de 30 por ciento, debido a que tienen mayor acceso a computadoras y tabletas.
Si yo te digo que no puedes usar el celular y realmente no adapto la medida para cuando necesito la parte educativa, ¿a quién pongo en desventaja? A quien no tiene una escuela con computadora e internet”, señaló.
Por ello, Fernández consideró adecuado que existan excepciones para el uso educativo de los dispositivos y que sean las comunidades escolares las que establezcan reglas para aplicarlas.Piden protocolos contra ciberacoso
El especialista también consideró necesario definir protocolos para atender problemas relacionados con el ciberacoso y la difusión de imágenes inadecuadas entre estudiantes.
Planteó que los profesores y directivos necesitan saber cómo actuar ante este tipo de situaciones y qué medidas deberán aplicar cuando un alumno incurra en estas conductas.
A ello se suma, explicó, la necesidad de capacitar a los docentes para desarrollar habilidades digitales entre los estudiantes.

Está muy bien que busquemos las habilidades digitales, pero para poder lograrlo necesitamos capacitación a los docentes”, afirmó.
Fernández destacó que los lineamientos contemplan revisiones cada seis meses, lo que permitirá observar cómo funciona la medida.
Consideró que uno de los pendientes será contar con indicadores que permitan determinar si la restricción de celulares en escuelas genera mejoras en la atención de los alumnos, el aprendizaje, la convivencia y la actividad física.