Quién es Roberto Lazzeri, el financiero que representará a México en Washington
Roberto Lazzeri asumirá la embajada de México en Washington con experiencia en deuda pública, banca de desarrollo y negociación del T-MEC

Roberto Lazzeri Montaño representa una nueva generación de funcionarios mexicanos especializados en ingeniería financiera, deuda pública y negociación económica internacional. Su llegada a la embajada de México en Washington, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y ya con el beneplácito de la administración de Donald Trump, confirma un viraje estratégico: México busca enfrentar la revisión del T-MEC con un perfil técnico antes que político.
Economista egresado del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), generación 2001-2005, Lazzeri complementó su formación con estudios en Derecho en la Universidad del Valle de México (UVM), una combinación poco común entre altos funcionarios hacendarios y que le ha permitido moverse tanto en la arquitectura financiera como en el diseño jurídico de contratos y tratados.
Su trayectoria comenzó en 2005 en la Secretaría de Finanzas del entonces Gobierno del Distrito Federal, cuando Andrés Manuel López Obrador era jefe de Gobierno capitalino. Ahí participó en la administración de deuda pública local, uno de los temas que marcarían buena parte de su carrera. Posteriormente pasó por Banobras como gerente de estructuración de financiamiento, donde trabajó en deuda subnacional y esquemas de financiamiento para estados y municipios.
Con el paso de los años fue consolidándose dentro del aparato financiero federal. En Nacional Financiera ocupó cargos relacionados con banca de inversión y más tarde ingresó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), donde desempeñó responsabilidades estratégicas como director general de Deuda Pública, director general de Captación y jefe de la Oficina de Coordinación del secretario de Hacienda. Desde esa posición se convirtió en uno de los operadores más cercanos primero de Rogelio Ramírez de la O y posteriormente de Edgar Amador Zamora.
Fuentes financieras y publicaciones especializadas coinciden en que Lazzeri se ganó reputación como un perfil altamente técnico, especializado en estructuración de deuda, diseño de vehículos financieros y negociación con organismos multilaterales y autoridades estadunidenses. El diario El País lo describió recientemente como un “implementador” con capacidad para destrabar operaciones complejas de “letra pequeña”.
Uno de los episodios que fortalecieron su perfil político-financiero fue su participación en la operación mediante la cual el gobierno mexicano adquirió activos de Iberdrola en 2023, considerada una de las maniobras energéticas más importantes del sexenio anterior. También participó en negociaciones y diálogos con el Departamento del Tesoro estadunidense, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
En agosto de 2025 fue nombrado director general de Nacional Financiera (Nafin) y del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), dos de las instituciones financieras más relevantes para el desarrollo industrial y exportador del país. Su nombramiento fue oficializado por la Secretaría de Hacienda y confirmado por ambas instituciones.
Desde la dirección de la banca de desarrollo impulsó líneas de financiamiento para pequeñas y medianas empresas, además de proyectos vinculados con el llamado “Plan México” del gobierno de Sheinbaum. En entrevistas públicas defendió el fortalecimiento de la banca estatal como motor de inversión y competitividad.
Su ascenso hacia la embajada en Estados Unidos ocurre en un momento especialmente delicado para la relación bilateral. La revisión del T-MEC, prevista formalmente para comenzar en julio de 2026, anticipa disputas relacionadas con reglas de origen, industria automotriz, energía, acero, telecomunicaciones y contenido regional. Por ello, el gobierno mexicano optó por un perfil con experiencia en comercio exterior, finanzas internacionales y negociación económica, más que por un diplomático tradicional.
Analistas consideran que Lazzeri posee ventajas específicas frente al nuevo contexto político estadunidense. Su experiencia en prevención de lavado de dinero y su interlocución con autoridades financieras de Washington son vistas como activos relevantes en un periodo donde la Casa Blanca ha endurecido la presión sobre México en temas de seguridad, narcotráfico y flujos financieros.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado públicamente que Lazzeri mantiene una “muy buena relación con las contrapartes en Estados Unidos” y que su experiencia en comercio y financiamiento fue determinante para impulsarlo hacia Washington.
A sus 42 años, Roberto Lazzeri emerge como uno de los tecnócratas más influyentes del actual gobierno mexicano. Su perfil sintetiza la apuesta de Claudia Sheinbaum por una diplomacia económica enfocada en proteger la integración comercial con Estados Unidos en un escenario internacional cada vez más tenso y proteccionista. Más que un embajador ceremonial, Washington recibirá a un negociador financiero.