Parteras, escudo contra la violencia obstétrica
Frente a las alarmantes cifras de maltrato y medicalización excesiva en los hospitales públicos de Veracruz, parteras certificadas defienden el parto natural como un acto de autonomía, ofreciendo un acompañamiento milenario que prioriza el cuidado físico y emocional de las madres

XALAPA.— En Veracruz, donde 37.3% de las mujeres reporta haber padecido maltrato durante el parto y 25.5% haber sido sometida procedimientos sin su consentimiento, las parteras tradicionales certificadas se consolidan como la principal alternativa frente a un sistema de médico que normaliza la violencia obstétrica y las cesáreas innecesarias.
Especialistas como Mayra Martínez de Garay y Laura Cao Romero Alcalá defienden que su labor, sostenida por saberes ancestrales transmitidos por generaciones, ofrece un seguimiento personalizado que respeta la autonomía de la mujer y mantiene el cuidado y la reparación necesarios.
Ambas subrayan que su labor no es un vestigio folclórico, sino una práctica milenaria que ha acompañado nacimiento con un enfoque cercano y sostenido.

A diferencia de algunas intervenciones frecuentes en hospitales, como el corte prematuro del cordón umbilical o el uso rutinario de oxitocina, las parteras destacan que su acompañamiento parte del conocimiento profundo de cada paciente.
En los hospitales continúan normalizando intervenciones que deberían ser la excepción y no la regla”, advirtieron.
Certificarse para ser parteras
Las parteras explicaron que cuentan con certificación porque así lo decidieron, pero enfatizaron que su labor va mucho más allá de “cachar bebés”.

Aseguraron que la certificación funciona como un permiso administrativo, mientras que el conocimiento central de su oficio proviene de una tradición transmitida generacionalmente.
Mayra lo resume así: “El conocimiento verdadero viene de nuestras abuelas, de una tradición que se transmite de generación en generación. Ninguna universidad enseña a leer el cuerpo, a usar el rebozo, a acomodar un bebé o a acompañar a una mujer en todo su proceso”.
De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en Veracruz 37.3% de las mujeres que tuvieron un parto reportó maltrato; 35.1% de las atendidas por cesárea también señaló maltrato; 27.5% dijo haber sufrido agresiones físicas o psicológicas, durante el parto y 25.5% fue sometida a procedimientos sin su consentimiento.
am