“No se rescata al campo con intimidación": transportistas y campesinos ante desalojo en Arco Norte
Solicitan la “intervención directa” de la Presidenta Sheinbaum; “el campo mexicano es el corazón de la soberanía alimentaria”.

El paro nacional de transportistas y agricultores en México escaló este martes con denuncias de represión por parte de fuerzas de seguridad en el estado de Tlaxcala, donde manifestantes fueron desalojados de la autopista Arco Norte tras mantener un bloqueo carretero.
La movilización, iniciada el 6 de abril, ha generado afectaciones en diversas vías del país y refleja el creciente descontento del sector rural por la falta de apoyos y precios justos.
El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) emitió un mensaje urgente en el que acusó un “preocupante despliegue de fuerzas estatales” contra productores que participaban en las protestas.
Según la organización, elementos de seguridad cercaron a manifestantes y respondieron con uso de la fuerza pública en lugar de diálogo, en un contexto donde —afirman— “el campo agoniza” por la falta de políticas públicas efectivas.
¿REPRESIÓN O PROTECCIÓN? Mientras el campo agoniza por la falta de apoyos y precios justos, la respuesta del Gobierno del Estado no es el diálogo, sino el uso de la fuerza pública. No se puede rescatar al campo con intimidación ni se puede sembrar paz con uniformes de combate”, señaló en sus redes sociales.
El FNRCM responsabilizó directamente a la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, por la integridad de los manifestantes, y solicitó la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para atender el conflicto.
Solicitamos su intervención directa. El campo mexicano es el corazón de la soberanía alimentaria y no puede ser tratado como un enemigo del Estado”.
Desalojo en Arco Norte: uso de gas lacrimógeno y detenciones
Durante la mañana de este martes, fuerzas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana estatal intervinieron para retirar el bloqueo en la autopista Arco Norte, a la altura de los municipios de Nanacamilpa y Calpulalpan.
De acuerdo con reportes locales, el operativo comenzó alrededor de las 6:00 de la mañana e incluyó el uso de gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes, así como la detención de al menos dos campesinos.
Además, grúas retiraron vehículos utilizados para bloquear la vía, lo que permitió la reapertura total de la circulación horas después.
El paro nacional convocado por transportistas y agricultores ha generado bloqueos en distintas carreteras del país, afectando el tránsito de mercancías y la movilidad regional.
Los manifestantes exigen mejores condiciones para el campo, incluyendo precios de garantía, apoyos directos y políticas públicas que garanticen la viabilidad económica del sector agrícola.
El FNRCM advirtió que se mantiene en “alerta permanente”, lo que sugiere la posibilidad de nuevas movilizaciones si no se establece una mesa de diálogo con autoridades federales y estatales.
Los hechos en Tlaxcala reflejan la creciente tensión entre el ejercicio del derecho a la protesta y la intervención de fuerzas de seguridad para liberar vías estratégicas.
Organizaciones del sector agrícola han cuestionado el uso de la fuerza como mecanismo de respuesta, mientras que autoridades estatales han priorizado la reapertura de carreteras clave para evitar mayores afectaciones económicas.
El desarrollo del conflicto dependerá en gran medida de la capacidad de diálogo entre las partes involucradas y de la respuesta del Gobierno federal ante las demandas del sector.
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