“Nuestros niños respiran veneno”: mamás presionan a Pemex para mudar planteles vecinos de refinería
Un grupo de madres, en representación de casi 400 estudiantes, se manifestó frente a la Torre de Pemex para exigir el cumplimiento de la orden presidencial de reubicar dos escuelas colindantes con Dos Bocas

Una representación de mamás de casi 400 estudiantes se manifestaron frente a la Torre de Pemex para exigir que se cumpla la indicación presidencial de reubicar dos planteles escolares aledaños a la refinería Dos bocas, en Tabasco.
Esto, a 61 días de que la presidenta Claudia Sheinbaum giró instrucciones para cambiar de lugar varias escuelas. Las inconformes aseguran que no ha habido avances significativos para cumplir esa medida ni han tenido orientación de las autoridades.
Con su protesta las madres de familia buscan acelerar los trabajos de reubicación y con ello evitar alguna tragedia o que se registren más enfermedades en las vías respiratorias entre la comunidad estudiantil y docente que labora en esas escuelas.
“En menos de dos meses hubieron muchos siniestros, más de cinco si no es que exagero. Nuestros niños padecían mucho de dolor de cabeza, irritación en su nariz, garganta y antes la tos les duraba una semana y ahora hasta 15 días”, dijo Cindy Barjau, madre de familia.

Tras leer un comunicado frente a la puerta 2 de ingreso a la torre, se presentó ante las inconformes Raúl Ojeda, gerente de Responsabilidad Social de Pemex, quien les indicó que el proyecto está listo y a días de iniciarse, por lo que invitó a las madres de familia a ingresar a las instalaciones para que Marcela Villegas Silva, directora de Administración y Servicios de Pemex, les explicara los detalles.
Tras una breve reunión con las autoridades, el grupo de mujeres se dijo satisfecho por la respuesta y el proyecto que se tiene para reubicar las dos escuelas.
“Ellos nos garantizan que se tiene que construir antes de que empiece el nuevo ciclo escolar, para que los niños empiecen en las nuevas instalaciones. Nosotros pedíamos que fuera igual o mejor de lo que teníamos por el espacio de nuestros niños; nos dicen que va a ser mejor, va a ser en escuelas que existen y que cuentan con terreno sobrante para construir las otras escuelas”, señaló Cindy Barjau.
Recordó que esta propuesta surge por que al jardín de niños Agustín Melgar y la primaria Abías Domínguez Alejandro sólo una barda las separa de la refinería. En caso de una fuga de gas, un incendio o alguna explosión, alertan, no se garantiza la seguridad de los menores ni trabajadores de las escuelas, por lo que solicitaron la intervención a la titular del Ejecutivo federal.

Este lunes, Excélsior dio a conocer que en México, al menos 49 escuelas operan a menos de cinco kilómetros de refinerías como Cadereyta y Tula, un radio crítico de alta vulnerabilidad para la salud infantil, ya que el aire que respiran los estudiantes durante el recreo lleva consigo un coctel invisible de benceno, dióxido de azufre y partículas suspendidas.