Matrimonio, un plan que los jóvenes postergan; millenials y Gen Z fijan otras prioridades

Hace una década los mexicanos se casaban a los 29 años, en promedio, pero ahora lo hacen a los 33.5 años, mayor edad que en la que contraen nupcias estadunidenses, japoneses, ingleses o chinos

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Ilustración: Horacio Sierra

En la última década, los mexicanos retrasaron cuatro años la edad para casarse, al pasar de los 29 en promedio para contraer matrimonio en 2015, a los 33.5 en la actualidad, de acuerdo con la Estadística de Matrimonios (EMAT) de 2025 del Inegi, con datos hasta 2024.

Mientras en 2015 las mujeres registraban una edad promedio de 27.9 y los hombres 30.8 para llegar al altar, en la última estadística pública del Inegi, el promedio femenil para las nupcias fue de 32.1 años y el de los varones se ubicó en 35.0.

Así, los millennials, nacidos entre principios de la década de 1980 y mediados de la década de los 90 y la generación Z o centennials, es decir, los que nacieron a finales de los 90 y los primeros diez años del nuevo siglo, retrasan el momento de casarse.

En un comparativo con otros países, de acuerdo con el reporte 2026 de World Population Review, los mexicanos, con un promedio de 33.5 años —según el Inegi— y de 32.0 —como muestra la estadística internacional— se casan a mayor edad que los estadunidenses, que lo hacen a los 31.4; los japoneses, a los 30.4; los ingleses, a los 30.0; o los chinos a los 27.2 años.

En todo el mundo, las personas se casan más tarde, pero la edad promedio del primer matrimonio por país oscila entre los 18.1 y los 38.8 años. Esta edad varía según las normas y tradiciones culturales, los objetivos profesionales y educativos, la disposición para formar una familia, los cambios demográficos, etcétera, apunta el sitio estadístico World Population Review.

De acuerdo con el ranking de dicho sitio especializado en demografía, los países donde las personas en promedio se casan a mayor edad son España, con 39.8 años; Chile, 38.6; Países Bajos, 38.4; Argentina, 37.8; Noruega, 37.6, y Brasil, con 36.8 años en promedio.

Por el contrario, las naciones donde sus ciudadanos contraen nupcias a menor edad se encuentran en África y el sudeste asiático, con Níger, Liberia y Tanzania a los 21 años; Santo Tomé y Príncipe, a los 21.6, y Nepal y Laos, a los 21.9 años.

AMOR TARDÍO

Datos de la Estadística de Matrimonios (EMAT) de 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) apuntan que el amor en México se está volviendo tardío, al menos en el papel, es decir, en el contrato nupcial.

Con un promedio para casarse en la actualidad de 35 años para los hombres y 32.1 para las mujeres, las cifras del Inegi muestran que contraer matrimonio de los 20 a los 29 años fue una norma del siglo pasado que está quedando en desuso, y la citada frase: “¡Sí, acepto!”, se sigue retrasando.

El estudio muestra que los estados que registraron las tasas más altas de matrimonios por cada mil habitantes, de 18 años y más, fueron Quintana Roo, con 7.7; Sinaloa, con 7.1; Campeche, con 7.0; Durango y Guanajuato, con 6.8, y Chihuahua, con 6.8.

En contraparte, las entidades que registraron las cifras más bajas de bodas civiles por cada mil habitantes fueron Tlaxcala y Ciudad de México, con 3.4 cada una; Puebla, con 3.6; Hidalgo, 3.8; así como Guerrero y Baja California Sur, con 4.3.

BODAS POR LA IGLESIA

La Iglesia católica ha reconocido una disminución sostenida en los matrimonios, fenómeno impulsado por cambios sociales, pérdida de fe, falta de compromiso a largo plazo y la percepción del sacramento matrimonial como un compromiso perpetuo.

En el XIV Congreso Mundial de las Familias, celebrado en México en 2022, el cardenal Carlos Aguiar Retes propuso que el Estado otorgue sobresueldos a las personas que decidan contraer matrimonios y tener hijos.

El arzobispo primado de México señaló que en este momento el mundo se enfrenta un gran desafío, y es el hecho de que la gente ya no se quiere casar, sólo se quiere juntar y ya no quiere tener hijos, lo que es reflejo de que serán mirando más a sí mismos, que lo que podrían dar a los otros.

Según el estudio Cambios en las Estructuras Demográficas. Una Mirada a la Realidad Latinoamericana, auspiciado por universidades católicas en el año 2023, en México y Brasil, la disminución de los matrimonios religiosos es menos acentuada que en el resto de la región.

Brasil y México comparten la tasa de nupcialidad más alta de la región: 5.6 matrimonios por cada mil habitantes en 2023, lo que denota una fuerte tradición de matrimonio en ambos países.

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En la última década, la edad promedio para contraer matrimonio en México aumentó más de cuatro años, al pasar de 29 a 33.5 años, con incrementos tanto en mujeres como en hombres.

Sin embargo, esta propensión al matrimonio no siempre se traduce en perdurabilidad: aunque ninguno alcanza la proporción de Chile, donde 59 de cada 100 matrimonios terminan en divorcio”, refiere el estudio.

*CVA