La violencia pasó a ser problema patológico; se le vincula a la desigualdad

Investigadores señalaron que la violencia en México dejó de ser únicamente un fenómeno delictivo para convertirse en una forma de violencia social patológica

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Especialistas cita que episodios de violencia extrema no sólo provocan muertes, sino que rompen significados sociales.Foto: Cuartoscuro/Archivo

Investigadores de universidades señalaron que la violencia en México dejó de ser únicamente un fenómeno delictivo para convertirse en una forma de violencia social patológica, vinculada con desigualdad, debilidad institucional y fracturas en el tejido social. Durante la presentación del libro Inseguridad, delincuencia y violencia en México, especialistas analizaron causas estructurales.

Maximino Cristian Álvarez Molina, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, señaló que las cifras de homicidios, feminicidios, extorsiones, trata de personas, robos y secuestros en el país “rebasan el límite de lo imaginable” y reflejan fallas estructurales asociadas a modelos económicos, corrupción y decisiones de política pública. Los grupos armados se relacionan con exclusión y falta de oportunidades.

CULTURA DE LA ILEGALIDAD

Los especialistas indicaron que la crisis se vincula con una cultura de ilegalidad extendida y pérdida de referentes éticos. Jorge Alberto Pérez Cruz, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, coincidió con Gerardo Ávalos Tenorio en que la violencia pasó de fenómeno delictivo a violencia social patológica. Este proceso refleja la incapacidad estatal para garantizar la seguridad ontológica ciudadana.

Los académicos señalaron que episodios de violencia extrema, como masacres o actos de terror criminal, no sólo provocan muertes, sino que rompen significados sociales, generan miedo colectivo y dejan a la población en total indefensión. Propusieron dejar de entender al Estado como víctima del crimen para examinarlo como una estructura cuya debilidad puede resultar funcional al capital global.

Otra tesis del libro sostiene que la violencia extrema transmite un mensaje orientado a desarticular la resistencia social y advierte que la seguridad no se recuperará únicamente con el incremento de fuerzas policiales, sino mediante la reconstrucción del lazo social y el fortalecimiento de la organización comunitaria para sanar heridas que han fracturado a la nación mexicana de hoy.

cva*