La plaga de Justiniano y otros enemigos invisibles
En la época del Imperio Bizantino, aproximadamente durante el año 542, tuvo lugar la plaga de Justiniano, con la que se extinguió casi la mitad de la población de Constantinopla

CIUDAD DE MÉXICO.
A lo largo de la historia de la humanidad han existido enemigos invisibles en busca de una oportunidad para hacerse notar y ocasionar estragos inimaginables. Desde la antigüedad hasta nuestros días, enfermedades han puesto a prueba las capacidades de los seres humanos para contrarrestarlas. Algunas no representaron peligro alguno, otras estuvieron a punto de acabar con la población a nivel mundial.
La peste de Atenas
La peste de Atenas, ocurrió en la Antigua Grecia hacia el año 428 antes de nuestra era. Posiblemente llegó de Etiopía y aunque se desconoce con certeza qué ocasionó el problema de salud, existen datos que afirman se trató de una fiebre de tifoidea.
Una vez aparecidos los síntomas que consistían en fuertes dolores de cabeza y hemorragias sin razón aparente, además de diarrea, las personas contagiadas sufrían una dolorosa agonía. Alrededor de 300 mil personas murieron; una de las víctimas fue el político Pericles y, a su vez, Sócrates sobrevivió a pesar de haber tenido contacto directo con enfermos.
La plaga de Justiniano
En la época del Imperio Bizantino, aproximadamente durante el año 542, tuvo lugar la plaga de Justiniano, con la que se extinguió casi la mitad de la población de Constantinopla donde se cavaban fosas para depositar los cuerpos. La situación dejó un rastro de desolación en la ciudad.
El propio emperador Justiniano contrajo el virus recuperándose pronto. Los síntomas serían muy parecidos a los de la peste negra que azotaría siglos después al mundo, por lo que el de Justiniano es considerado el primer brote de esa enfermedad.
La peste negra
En plena Edad Media, durante el siglo XIV, apareció en Europa la peste negra, extraña y agresiva enfermedad, se convirtió en una de las epidemias más devastadoras de la humanidad que acabó, según estimaciones actuales, con la vida de casi 200 millones de seres humanos en el mundo.
La también conocida como peste bubónica, terminó con la vida casi 75 millones de personas en los territorios del Mediterráneo. Su brote del año 1346 fue uno de los más mortíferos de la historia. Extendiéndose sobre buena parte de Europa y Asia, la peste negra se considera uno de los problemas de salud que a poco estuvo de terminar con la raza humana.
Seguramente la peste se originó en algunas regiones de Asia, ocasionado por una bacteria portada por ratas que fueron el principal foco del brote. Los primeros contagios se dieron en barcos que llegaban a Italia y buena parte del continente europeo.
Fiebre, vómito, dolor corporal, inflamación de ganglios, manchas en la piel, yagas y una serie de eventos que simulaban una putrefacción en vida, formaban parte de los síntomas. La naturaleza de la enfermedad hizo que murieran hasta 5 mil personas por día. El mal también se transmitió a algunos animales domésticos.