Vaya historia la que se ha destapado en torno a Ana Bárbara, su aún marido Ángel Muñoz y la joven costarricense Adri Toval. Y se lo digo con todas sus letras: esto no es un simple chisme de lavadero, esto es un auténtico entramado de engaños, manipulaciones y, sobre todo, de traiciones que dejan muy mal parado a más de uno.
Porque mire usted, Adri Toval no era cualquier persona en la vida de la cantante. Era alguien cercana, alguien que trabajaba con ellos, alguien de confianza. Y hoy resulta que no sólo compartía lo laboral, sino también lo íntimo con el marido de Ana Bárbara. Sí, así como lo está leyendo.
Pero lo verdaderamente escandaloso no termina ahí. Han salido a la luz conversaciones —que no son inventos ni rumores, sino palabras directas— donde Ángel Muñoz habla de manera despectiva de los hijos de Ana Bárbara, del hermano de la cantante, y hasta presume acciones verdaderamente truculentas, como el haber intervenido para cancelar la visa de su propio cuñado, Pancho Ugalde. ¡Así como lo oye! Un nivel de control y manipulación que raya en lo absurdo… y en lo peligroso.
Y en medio de todo este lodazal aparece otra víctima: la propia Adri Toval. Porque a ella también la engañaron. A ella también le vendieron la historia de amor, de futuro, de una vida juntos. Mientras tanto, el señor seguía instalado en la casa de Ana Bárbara, con todos los beneficios y, al parecer, sin consecuencias.
Entonces la pregunta obligada es: ¿por qué Ana Bárbara no lo ha corrido? ¿por qué no se ha divorciado? Esa respuesta sólo la tiene ella. Pero lo que sí le puedo decir es que, cuando una mujer tan fuerte, tan independiente y tan exitosa como Ana Bárbara permanece en una situación así, algo más profundo está ocurriendo. Y no, no es amor… eso ya no.
AMORES QUE DESPIERTAN CEJAS LEVANTADAS
Pasando a otro tema, le cuento que Andrea Legarreta está nuevamente en el ojo del huracán, pero ahora por un tema del corazón. Y es que su relación con el sobrino de Juan José Origel, un joven 21 años menor que ella, va viento en popa.
Sí, así como lo escucha. Y no sólo eso, ya se comenta en los pasillos del espectáculo que podrían estar pensando en vivir juntos.
Ahora bien, aquí no se trata de juzgar el amor —cada quien su vida—, pero tampoco podemos ignorar lo evidente: el joven está más cerca de la edad de las hijas de Andrea que de la propia conductora. Y eso, inevitablemente, genera conversación.
¿Funciona?, tal vez sí. ¿Durará?, quién sabe.
Lo que sí le puedo asegurar es que Andrea está feliz, y después de lo que vivió en su relación pasada, tiene todo el derecho del mundo de rehacer su vida. Pero de que llama la atención… llama.
EL SUSTO DE JULIO PRECIADO…
Y SU REGRESO TRIUNFAL
Quien nos puso a todos con el Jesús en la boca fue Julio Preciado. El querido cantante mazatleco vivió un episodio de salud que, le soy honesto, preocupó mucho.
Todo comenzó con un cuadro de diarrea. Nada fuera de lo común, pensaría cualquiera. Pero al intentar hidratarse con un suero, éste terminó afectándole los pulmones, provocándole una neumonía atípica. Y ahí fue donde se encendieron las alarmas.
Afortunadamente, y gracias a la atención médica oportuna, Julio ya se encuentra bien. Recuperándose, fuerte y listo para lo que viene.
Porque le tengo una gran noticia: el próximo 9 de abril se presentará en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México.
Y no tengo duda de que será una noche llena de emoción, porque después de un susto así, el escenario se pisa distinto… se pisa con más ganas, con más vida.
SERGIO MAYER: EL HOMBRE QUE UNE…
PERO EN SU CONTRA
Y hablando de personajes polémicos, hay uno que, curiosamente, ha logrado algo que pocos en este país pueden presumir: unir a todos… pero en su contra.
Me refiero a Sergio Mayer Bretón.
Y se lo digo con claridad: en la política logra algo casi imposible. Une a Morena, al Partido del Trabajo, al Verde Ecologista… pero también a la oposición del PAN y Movimiento Ciudadano. ¿El punto en común? Que ninguno lo soporta.
Todos coinciden en lo mismo: que no es político, que es un invento, que alguien le regaló una diputación plurinominal. Y ojo, no lo digo yo, lo dicen ellos.
Y en el medio artístico la historia no es muy distinta. El propio Mayer ha reconocido que nunca tomó clases de canto, ni de baile, ni de actuación. Y sí… se nota.
Pero mire, dentro de todo, hay que reconocerle algo: unifica criterios.
Eso sí, todos en su contra… pero unidos.
HOY: UNA HISTORIA QUE LE VA A TOCAR EL CORAZÓN
Y ya para cerrar, lo quiero invitar esta noche, sábado a las 8 de la noche, a través de Imagen Televisión, canal 3.1, a ver mi programa El minuto que cambió mi destino: sin censura.
El invitado es José Emilio Fernández Levy, un joven de apenas 21 años, a quien conozco prácticamente desde antes de nacer, hijo de Mariana Levy y nieto de Talina Fernández.
Su historia es fuerte. Es una historia de abandono, de dolor, de soledad… pero también de lucha. De un muchacho que, pese a todo lo que la vida le ha arrebatado, está decidido a salir adelante.
No es una entrevista más. Es una conversación que le va a sacudir emociones.
Lo espero esta noche. Porque hay historias que no sólo se cuentan… se sienten.
Así las cosas en este mundo del espectáculo, donde la fama es efímera, pero las verdades —cuando salen— lo cimbran todo.
