Así operaba red de extorsión de 'El Jardinero': controlaba rutas y obligaba a transportistas a reportarse
Audias Flores Silva, 'El Jardinero', operaba un sistema de extorsión contra transportistas que le permitía controlar rutas estratégicas y fortalecer al CJNG, principalmente en el occidente y centro del país.

La captura de Audias Flores Silva, alias El Jardinero, segundo al mando del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dejó al descubierto un sofisticado esquema de extorsión que operaba como una auténtica aduana paralela en carreteras del occidente y centro del país.
Además del narcotráfico, el huachicoleo y otras actividades delictivas, el poder de El Jardinero se sostenía en un mecanismo que le permitía vigilar, controlar y obtener recursos por el tránsito de mercancías en territorios bajo su influencia.
La "aduana criminal" de El Jardinero
El modelo de extorsión de El Jardinero, quien fue capturado en un "operativo quirúrgico" de la Marina, estaba dirigido principalmente a:
- Empresas de autotransporte
- Distribuidores de combustible
- Compañías de carga comercial
El mecanismo era sistemático, ya que las empresas debían reportar con anticipación cada unidad que circulara por zonas controladas por El Jardinero y debían entregar información detallada:
- Placas del vehículo
- Nombre del operador
- Tipo y volumen de carga
- Origen y destino
Bajo esta forma de operación, la red criminal de El Jardinero pretendía simular control territorial y ofrecer supuesta protección a los transportistas a cambio de rutas ilegales, reveló el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Este esquema no solo generaba ingresos, también permitía a El Jardinero:
- Tener control en tiempo real de rutas logísticas.
- Detectar movimientos de autoridades o grupos rivales.
- Identificar mercancías de alto valor.
- Decidir qué unidades podían circular.
Así, el grupo criminal convertía carreteras en un sistema de vigilancia permanente y control territorial sin necesidad de retenes visibles.

Corredores bajo dominio de El Jardinero
La red de extorsión se desplegaba en corredores estratégicos del occidente y centro del país, además del:
- Norte de Jalisco
- Nayarit
- Zacatecas
- Sinaloa
- Durango
Además, contaba con rutas que se extendían hacia zonas clave como Bahía de Banderas y Nuevo Vallarta, así como el norte de Michoacán e incluso Puebla. Estas regiones son fundamentales para el movimiento de mercancías legales e ilegales, lo que multiplicaba el impacto económico del esquema.
Extorsión, parte de un modelo criminal más amplio
La extorsión sólo era una parte el esquema de actividades delictivas de El Jardinero que se complementaba con otras actividades ilícitas como:
- Tráfico de cocaína, metanfetaminas y otras drogas hacia Estados Unidos.
- Narcomenudeo.
- Huachicoleo.
- Secuestro.
- Tráfico de armas.
- Despojo de propiedades.
Sin embargo, la extorsión era clave porque permitía financiar y sostener toda la estructura criminal.
Investigación financiera y golpe a la red de El Jardinero
Las autoridades realizaron un seguimiento tanto operativo como financiero, lo que permitió identificar la red de recursos ilícitos. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloqueó cuentas vinculadas al detenido y su círculo cercano.
El Jardinero era considerado un objetivo prioritario para la DEA, que ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares por información que llevara a su captura, ya que es requerido, entre otros cargos, por narcotráfico.
La detención de Audias Flores Silva se logró tras 19 meses de trabajos de inteligencia,por parte de la Marina y con intercambio de información de agencias de Estados Unidos, lo que llevó a ubicarlo en El Mirador, Nayarit.
El Jardinero intentó evadir su captura ocultándose en una tubería bajo una carretera, pero fue finalmente detenido en un operativo ejecutado por Fuerzas Especiales de la Secretaría de Marina.

El Jardinero y su papel en el CJNG
Durante más de dos décadas, Audias Flores Silva, El Jardinero, consolidó su estructura regional para coordinar la producción y trasiego de droga, supervisar laboratorios clandestinos de metanfetamina, operar aeronaves y pistas de aterrizaje, controlar rutas logísticas para el movimiento de narcóticos hacia el exterior y su capacidad para introducir anualmente grandes toneladas de drogas a Estados Unidos.
De acuerdo con autoridades mexicanas, su zona de influencia abarcaba Nayarit, Zacatecas, Michoacán, Guerrero y municipios estratégicos de Jalisco desde donde articuló una red criminal con amplio control operativo.

vjcm