Histórico 1968: Sin pedirlo, dieron permiso

El DDF dijo que su propósito era no estorbar ninguna manifestación de las ideas; los estudiantes no descartaban violencia, “una represión masiva le daría al traste a la Olimpiada”; anunciaron que después de la marcha de ese día se quedarían en el Zócalo indefinidamente

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El Consejo Nacional de Huelga dijo que si el diálogo con el gobierno no podía ser en el Auditorio Nacional (imagen), bien se podría ocupar como sede la Arena México o el Estadio Azteca. Fotos: Archivo histórico Excélsior

CIUDAD DE MÉXICO.

Los estudiantes obtuvieron permiso de las autoridades del Departamento del Distrito Federal (DDF) para la marcha que tenía programada celebrar hoy hace 50 años, aunque éstos nunca lo solicitaron.

Excélsior publicó en su edición del 27 de agosto de 1968, el motivo por  el cual los estudiantes no pidieron permiso al DDF para esa manifestación. “En marchas anteriores hemos demostrado y ganado el derecho a manifestar nuestras idea públicamente sin pedir el antidemocrático permiso que aún se exige a obreros y campesinos. Hoy, nuestras brigadas se desplazan por toda la ciudad sin peligros graves, y si bien es cierto que nos apresan, también es cierto que normalmente nos sueltan. Nuestra gran fuerza es la unidad”.

La información referente al pronunciamiento oficial para no impedir la marcha que arrancaría en el Museo de Antropología, con llegada en el Zócalo, se publicó en la edición de Excélsior del 27 de agosto. Al mismo tiempo, el Consejo Nacional de Huelga (CNH) anunció que el diálogo con el gobierno federal podría realizarse el 30 de agosto o bien el 5 de septiembre.

Las demandas del CNH no quedaron ahí. Dijeron que si el diálogo con el gobierno no podía ser en el Auditorio Nacional, bien se podría ocupar como sede la Arena México o el Estadio Azteca.

La reacción del gobierno ante estas nuevas demandas de los estudiantes corrió a cargo de la Secretaria de Gobernación. En un comunicado, la dependencia informó que no se había fijado ni fecha, lugar ni hora de las pláticas con los estudiantes.

En su anuencia para la celebración de la manifestación estudiantil, el DDF, divulgó que su propósito era no estorbar ninguna manifestación de las ideas, aun cuando algunas sean en contra de las autoridades capitalinas y a pesar de las innumerables molestias que se ocasionan a todos los habitantes de la ciudad, con la dislocación del tránsito y otros aspectos.

PROTEGEN EMBAJADAS

El gobierno del DDF dio a conocer hoy hace 50 años que a solicitud de las embajadas de La Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS) y de Estados Unidos, sus embajadas serían protegidas. Y que esta salvaguarda sería a través de efectivos del Ejército mexicano. Para evitar cualquier protesta sobre este tema, el DDF informó que esta protección se basaba en el cumplimiento al artículo 22 de la Convención de Viena de 1961, ratificada por el gobierno mexicano.

Recordó el DDF que el mantenimiento del orden en la manifestación quedará a cargo y bajo la responsabilidad de sus organizadores.

En la información firmada por Jaime Reyes Estrada y Antonio Ortega, referente a las nuevas demandas de los estudiantes para sentarse a la mesa de diálogo con el gobierno federal, éstos informaron que se conformaría una comisión de 36 estudiantes que tendría a su cargo el estudio, planteamiento y discusión de los seis puntos del pliego petitorio, ante los funcionarios del gobierno cuando se efectúe el debate público.

En el nuevo acuerdo, los estudiantes decidieron dejar a un lado a la Coalición de Profesores, según ellos, a propuesta de los propios maestros.

Adelantaron que por ningún motivo se cancelaría la marcha programada y que al final de ésta, que concluiría en el Zócalo, donde dentro del programa estaban inscritos cuatro oradores, los estudiantes permanecerían de forma indefinida en la Plaza de la Constitución, hasta que se resolviera el conflicto.

De acuerdo con el CNH, grupos de 50 estudiantes de cada escuela harían guardia día y noche en el Zócalo.

Se dijo que la marcha se haría en absoluto orden y que la encabezarían padres de familia y maestros. Calculaban entonces que 400 mil personas participaran en esta nueva concentración estudiantil.

El arranque de la manifestación estaba programado a las cinco de la tarde del 27 de agosto de 1968.

Sobre el diálogo con el gobierno, el CNH dijo que de los 36 estudiantes comisionados solamente hablarían 6, uno por cada comisión.

Excélsior informó hoy hace 50 años que algunas de las esculturas que formaban parte de la Ruta de la Amistad, a las orillas del periférico habían amanecido con pintas contra el gobierno.

Como parte de la efervescencia que se vivía a estas alturas del Movimiento Estudiantil —hacia 34 días que comenzó el conflicto—, y los estudiantes se sentían cada vez con mayor apoyo social, las reuniones de estudiantes y maestros, por ejemplo en Ciudad Universitaria, se mostraban más dinámicas. Las del 26 de agosto, se lee en la nota periodística, las hubo en la mayoría de los planteles, aunque las que tuvieron mayor asistencia fueron la de Ciencias Políticas y Sociales, Economía, Filosofía y Letras y Derecho.

La finalidad de esas asambleas estudiantiles era para formar nuevas brigadas que llegaran a las fábricas, los talleres y mercados para poder invitar a todos los sectores a la manifestación.

También se dio a la difusión pública un comunicado oficial de la Facultad de Ciencias de la UNAM, plantel donde en la víspera se reunió el CNH. En ese boletín se afirmó entonces que “en el presente, una represión masiva significaría para el gobierno darle al traste con la Olimpiada, en la que ha cifrado tantas esperanzas”.

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Por ello, sigue la nota de Reyes Estrada y Ortega, podemos decir que tenemos a las autoridades entre la espada y la pared, pues se comenta que sería un síntoma de debilidad de las autoridades ceder a las peticiones de los estudiantes, y por otra parte, al gobierno no le es posible lanzar una nueva campaña de represión.

En la información de hoy hace 50 años, también apareció que los dirigentes estudiantiles dijeron que el silencio del Consejo Universitario, organismo de la UNAM que formó un grupo mediatizador oficialista, se explica porque en el momento no encuentra condiciones favorables de actuación, ya que el CNH pide el diálogo abierto, con representantes de todas las escuelas para evitar componendas y arreglos facciosos.

Por la tarde de ese 26 de agosto, se publicó al día siguiente, que en distintas escuelas y facultades de la UNAM, como el auditorio Che Guevara, de Filosofía y Letras hubo actividad. Intervinieron varios oradores que se expresaron en contra de la represión policiaca, la limitación de la libertad de expresión y la existencia del delito de disolución social.

El ballet folklórico de la Facultad de Derecho se presentó en el auditorio de la Facultad de Arquitectura. La obra Acto de Amor de Juan Miguel de Mora —autor de uno de los libros sobre el 68, Tlatelolco 68, por fin toda la verdad—, fue presentado en el auditorio de Filosofía y Letras.

Alumnos de la Facultad de Medicina se reunieron en ese plantel para organizar a los contingentes que irían a la manifestación y prepararse para los primeros auxilios ante el “posible auxilio Médico en caso de represión”, se lee en la información periodística de hoy hace 50 años.

Los estudiantes desarrollaron todo tipo de acciones de creatividad. En la Facultad de Ciencias de la UNAM, hace 50 años se pusieron a “rotular” información en los billetes de todo tipo de denominación.

De acuerdo con la información publicada, en los billetes se podían leer cosas como: “Cuando más hambre tengo, más ganas tengo de hacer la revolución”. “Queremos libros, no garrotazos” “Ver en calma un crimen, es cometerlo”. “Riqueza de pocos… pobreza de muchos”.

Como parte de la labor de las brigadas estudiantil, una llamó la atención, la que se llevó a cabo en la explanada de Lecumberri. Aproximadamente mil estudiantes se reunieron ahí y los oradores apelaron por la libertad de los presos políticos, principalmente la de Demetrio Vallejo, luchador social que estuvo preso durante más de once años, aunque las arengas de los estudiantes ahí en Lecumberri fueron de “¡Presos políticos libertad!”

cva