Guardia Nacional fortalece su vínculo con la sociedad en Ixtapan de la Sal

En Ixtapan de la Sal la presencia de la Guardia Nacional no se limita a vigilar calles o a acompañar convoyes; ahora se conversa con vecinos, se acompañar a usuarios a bancos y se supervisa el transporte público

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Elementos de la Guardia Nacional

La Guardia Nacional continúa desplegando en el Estado de México una estrategia poco común dentro de los esquemas tradicionales de seguridad: el trabajo de proximidad social.

Esta política, que va más allá de los patrullajes y operativos de rutina, busca acercar a los elementos de la corporación con la ciudadanía para generar confianza, escuchar de primera mano sus problemáticas y, a partir de esa información, diseñar acciones que impacten en la vida cotidiana de las comunidades.

En el municipio de Ixtapan de la Sal, ubicado en la zona sur del Estado de México, esta estrategia se ha intensificado. La presencia de la Guardia Nacional no se limita a vigilar calles o a acompañar convoyes; ahora se trata de tocar puertas, conversar con vecinos, acompañar a usuarios de bancos para evitar fraudes, supervisar el transporte público mediante el programa Pasajero Seguro y garantizar que los turistas —nacionales y extranjeros— disfruten de una estancia sin incidentes en este destino conocido por sus aguas termales y su vocación turística.

En entrevista para Grupo Imagen, el General de Brigada Guardia Nacional de Estado Mayor, Félix González Lara, Coordinador Estatal de la GN en el Edomex, reconoce que esta política implica un cambio de mentalidad en una institución que, hasta hace algunos años, era percibida como distante, fría e incluso intimidante para la sociedad.

“La proximidad social tiene como objetivo central crear un vínculo de amistad y coordinación entre la población civil y la Guardia Nacional. Queremos ganarnos la confianza de la gente y que tengan claro que estamos trabajando para ellos y por ellos”.

Para el General González Lara, la clave está en la selección del personal. Los elementos destinados a estas labores reciben capacitación específica para desarrollar habilidades de trato cercano, escucha activa y orientación ciudadana.

“Elegimos a quienes tienen más carisma y facilidad de comunicación. A ellos se les prepara para atender con sensibilidad, porque lo que buscamos no es sólo patrullar, sino generar confianza y mostrar un rostro humano”, explicó.

Este tipo de programas rompe con la idea de que la Guardia Nacional es únicamente un aparato de reacción. Aquí, el trabajo implica recorrer colonias, entrar en contacto con vecinos, preguntar por problemas que van desde la inseguridad hasta la falta de servicios públicos.

Cada queja o señalamiento es registrado y canalizado a las instancias correspondientes, pero lo más importante, dice el general, es que los ciudadanos sienten que son escuchados.

“Nos corresponde atender al público de primera mano. No se trata sólo de recibir una denuncia, sino de verla en el contexto social, sentir la preocupación del vecino y, en muchos casos, orientar a la persona en temas tan diversos como el turismo o el acceso a programas sociales”.

Uno de los puntos centrales de esta estrategia es reconocer que la seguridad no puede entenderse únicamente como el combate al crimen. En Ixtapan de la Sal, las demandas ciudadanas también versan sobre alumbrado público, infraestructura vial, señalización turística o programas de prevención para los jóvenes. Esa información, recabada directamente por los elementos de la GN, sirve para trazar estrategias conjuntas con autoridades locales y estatales.

La interacción constante con los habitantes también ha permitido que la Guardia Nacional recoja información sensible sobre dinámicas de violencia, presencia de grupos delictivos o modus operandi de extorsionadores. En lugar de depender de informes fríos y lejanos, la corporación obtiene datos de primera mano, que fortalecen la inteligencia operativa.

“La gente necesitaba este acercamiento, pero nosotros también. Al interactuar con ellos descubrimos la cara humana de la sociedad y ellos pueden vernos como lo que somos: servidores del país, no figuras distantes. Esta cercanía nos permite diseñar estrategias de convivencia y seguridad más efectivas”, aseguró el Coordinador de la GN en el Edomex.

La estrategia ha sido bien recibida en Ixtapan de la Sal, el reto es que se mantenga y se replique en otros municipios donde la percepción de inseguridad es más crítica. En el Estado de México, de acuerdo con cifras del INEGI, más del 70 por ciento de la población se siente insegura en su entorno inmediato.

Programas como la proximidad social representan una ventana de oportunidad para revertir esa percepción, pero requieren constancia, seguimiento y, sobre todo, resultados tangibles.

La ciudadanía necesita sentir que sus denuncias no se quedan en papel, sino que derivan en mejoras visibles en su entorno. La Guardia Nacional también ha habilitado el número de atención ciudadana 088, disponible las 24 horas, para recibir reportes y canalizar emergencias. Sin embargo, la efectividad de este canal depende de que la población confíe en que su llamada tendrá consecuencias y no será ignorada.

En Ixtapan de la Sal, los primeros resultados son alentadores: los habitantes reconocen el esfuerzo de los elementos que recorren sus colonias y agradecen la atención personalizada.

jcp