Fray Bartolomé de las Casas, 'apóstol de los indios'
Horrorizado por los malos tratos a los indígenas americanos, Fray Bartolomé de Las Casas emprendió una lucha por los derechos de los nativos

CIUDAD DE MÉXICO
San Cristóbal de las Casas, es una pequeña ciudad enclavada en Los Altos de Chiapas, llueve la mayor parte del tiempo y las montañas amanecen llenas de la niebla que se condensa durante las madrugadas.
Es una urbe cosmopolita considerada la capital intercultural del estado, además de ser la principal atracción turística chiapaneca.
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Fue cabecera de España durante la conquista tras ser fundada por el conquistador Diego de Mazariegos gracias a la alianza que logró con mexicas, tlaxcaltecas y mayas, en 1528 en tierras que obtuvieron tras derrotar victoriosamente a los indígenas tzotziles, etnia que prevalece hasta nuestros días en varias comunidades de la entidad.
Antes del arribo de los conquistadores españoles, el actual valle de San Cristóbal era conocido como “Hueyzacatlán” que en náhuatl significa “junto al zacate grande”, posteriormente tuvo varios nombres, hasta el 4 de noviembre de 1943, cuando finalmente se le asignó el nombre de San Cristóbal de Las Casas, en honor a Fray Bartolomé de Las Casas, protector de los indios.

Precursor de los derechos humanos
¿Quién fue este singular personaje?... Durante la conquista de México referirse a los indígenas como similares de los españoles era una idea inconcebible, solo existían para servir a los conquistadores y tras ser sometidos, su existencia se limitaba a trabajos forzados y maltratos.
En el siglo XVI la sociedad contaba con una consciencia muy limitada respecto a los derechos humanos, sin embargo, fue en ese entonces que un sacerdote dominico arribó a las Américas para comenzar un cambio sustancial en el Nuevo Mundo.
Nacido en noviembre de 1484 en Triana, Sevilla, Bartolomé de las Casas, pasó a la historia por su conocida obra publicada en 1552 como la Brevísima relación de la destrucción de las Indias, arribó a América junto con los conquistadores, primero a Cuba, en donde observó muy de cerca el abuso que los colonos daban a los indígenas y conmovido por los malos tratos y la gradual extinción de éstos, el sacerdote emprendió una campaña para defender los derechos humanos de los nativos.
En medio de la atrocidad que los peninsulares cometían contra los indígenas, Fray Bartolomé renunció a la encomienda que le había concedido el gobernador de Cuba, fue una forma de denunciar a esa institución castellana ante la esclavitud encubierta de la que eran víctimas los indígenas.
En 1514 liberó a los indios que estaban bajo sus negocios y se comprometió a protegerlos del avance arrollador de Europa, a la par, comenzó a practicar una evangelización pacífica.
Fue un ir y venir a España, en donde logró convencer al rey de poner fin al sistema de encomiendas, a pesar de que la mayor parte de los poderosos eran ellos mismos encomendados o recibían algún tipo de riqueza mediante trabajo esclavo indio.
Aunque el rey Fernando el Católico estaba enfermo, Bartolomé, gracias a una carta de presentación que la facilitó el arzobispo de Sevilla Diego de Deza, pudo reunirse con el monarca y denunciar la situación de los nativos americanos.
A partir de entonces, el sacerdote fue considerado además un dominico rebelde que pedía justicia para los indios, e incluso un traidor a la causa de España, de acuerdo con historiadores, el religioso se valió del temor a dios que existía en la época para manipular a la corona empleando argumentos como “irás al infierno si tu reinado no protege a los indios”.
Esa afirmación logró que la corona se cuestionará incluso el motivo de su expansión por las Américas, es entonces cuando decide nombrar al religioso como protector universal de todos los indios del nuevo continente, convirtiéndose en el primer precursor de los derechos humanos del Nuevo Mundo.
En su emprendimiento en pro de los indígenas, Bartolomé se enfrentó a colonos, mercaderes y negociantes que buscaban prosperar a costa de la mano de obra barata de los nativos, en tanto, el rey Carlos I de España abolió la esclavitud de los indígenas, es entonces cuando se estableció que dos frailes deberían ser intermediarios en la relación de los indios con los españoles.

Obispo de Chiapas
Fray Bartolomé, fue nombrado Obispo de América, específicamente, Obispo de Chiapas, fue ahí donde estableció su centro episcopal, en Ciudad Real, en la selva Lacandona, hoy, San Cristóbal de la Casas, dispuesto a ejercer su título de defensor de los derechos indígenas.
Sin embargo, ahí se encontró una situación añeja donde prevalecía el maltrato a los indígenas, por lo que fiel a su causa, comenzó a emplear la excomunión contra quienes no aceptarán las leyes nuevas.
A pesar de que Fray Bartolomé fue reconocido en su lucha por los derechos de los indígenas, historiadores han hecho evidente una serie de contradicciones en la que cayó el sacerdote dominico.
El fraile, aunque oponiéndose a los malos tratos que los indios recibían:
"Sugerirá la esclavitud de los negros traídos del África para reemplazar a los nativos de América, además, en sus escritos, nunca hizo referencia a la violencia con la que los locales realizaban ofrendas a sus dioses".
En tanto, estudiosos de sus escritos han asegurado que, Las Casas es impreciso en sus denuncias, ya que nunca dice ni cuándo ni dónde se consumaron tales horrores, ni se cuida de establecer que -en caso de haber existido- se trataron de una excepción a la regla.
Cierto o no, Fray Bartolomé de Las Casas, sentó un precedente en beneficio de los derechos humanos de nuestros días y es recordado en la ciudad chiapaneca que lleva su nombre: San Cristóbal de las Casas.
Los últimos años de Bartolomé de Las Casas transcurrieron en Madrid, murió en esa ciudad, el 31 de julio de 1566. En 2001 la Iglesia católica inicio al proceso de beatificación de Bartolomé de Las Casas, en tanto, la Iglesia Luterana lo incluye en las celebraciones de su Calendario de Santos Luterano.
*brc