“Hace falta más audacia del empresario mexicano en innovación”: expertos de la UP opinan

En el último capítulo del podcast “Diálogos con Visión Panamericana”, académicos reflexionaron sobre la importancia de la alianza empresas-universidades en México.

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Dr. Juan Alberto González Piñón, Director Corporativo de Innovación y Transferencia en la UP; Mtra. Luisa Suárez Bautista, Consejera y abogada corporativa, y el host Alejandro García Vera.

El progreso y estabilidad de la economía mexicana está estrechamente ligada a la colaboración entre academia e industria. Así lo confirmaron la Mtra. Luisa Suárez Bautista, Consejera y abogada corporativa, y el Dr. Juan Alberto González Piñón, Director Corporativo de Innovación y Transferencia en la Universidad Panamericana en el podcast “Diálogos con visión Panamericana”, con Alejandro García Vera como host.

Durante la charla, los académicos analizaron el estado actual de la innovación en el país, resaltando los desafíos de empresas y universidades para sacar el máximo potencial del talento mexicano y transformar ideas en proyectos exitosos.

Panorama de la innovación en México

Durante el diálogo se destacó la posición nacional en el contexto global: “En el Índice Mundial de Innovación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), México se ubica en la posición 56 de 133 países. Esto identifica que tenemos debilidades en los vínculos entre la industria y la ciencia”, señalaron los expertos.

Dichas cifras evidencian que, a pesar de contar con ideas y un sector académico vibrante, el país enfrenta retos importantes para articular una relación fluida entre investigación y desarrollo industrial.

De la idea a la realidad: el desafío de la ejecución

La conversación también enfatizó la necesidad de transformar las ideas en proyectos concretos: “Yo creo que hay mucho por hacer. Definitivamente el tema no es que carezcamos de ideas; el tema es convertir realmente una idea en una realidad ejecutable, que provea valor para la sociedad, para los accionistas, para quien invirtió en esa idea y esto requiere importantes procesos que estén alineados”, afirmaron. Por ello, es vital contar con metodologías que permitan convertir conceptos teóricos en soluciones aplicables.

El papel del empresario: pieza fundamental

Otro aspecto crucial discutido fue el rol de los empresarios en el impulso de la innovación: “Hace falta más audacia del empresario mexicano, para entender que no puede ocurrir la innovación, que no puede ser más eficiente, si de por medio no lleva dos temas fundamentales, la colaboración y la inversión de recursos constantes en la creación de ciertos satisfactores a nivel industrial, basados en ciencia y tecnología”, enfatizó Juan Alberto González Piñón. Este llamado invita a los líderes empresariales a adoptar una visión de compromiso a largo plazo para el desarrollo tecnológico e industrial.

Universidad y empresa: puente clave

La importancia de construir puentes entre la academia y el sector privado fue uno de los temas centrales: “En la Universidad Panamericana tenemos un Consejo consultivo de innovación e investigación, en donde evidentemente lo que buscamos es que líderes de las organizaciones empresariales estén presentes en la universidad para que interactuemos con ellos, y entendamos en qué medida podemos encontrar un punto de unión. Hoy día las universidades invierten en madurar tecnologías surgidas de los ámbitos de investigación”: aseguraron los expertos. Esta estrategia posiciona a la universidad como un actor clave en la creación de valor para las empresas, más allá de la simple formación de talento.

El reto de la innovación local

A pesar del sólido posicionamiento de México en el ámbito económico, los indicadores de innovación muestran una brecha considerable: “Somos la segunda economía, la más grande de América Latina... y a nivel mundial somos la catorceava. Estos números nos hablan de que hay un contexto muy bueno para hacer negocios, para innovar, para desarrollar. [...] Si hablamos de patentes, más del 97% de las solicitudes de patentes que ingresan en nuestro país corresponden a empresas transnacionales y sólo el 3% a inventores o invenciones mexicanas”.

Ante este escenario, enfatizaron que “hay que ir construyendo cada vez más diálogo, que las empresas vean que las universidades aportan más valor, que los egresados van a darle valor a la organización dirigiendo algunas áreas funcionales”. Este llamado al encuentro diario entre academia y empresa busca cerrar la brecha entre el potencial económico del país y sus resultados en innovación.