Mexicanos engalanan al Niño Dios; lo sientan en su altar
Como cada 2 de febrero, familias de distintos estados celebran el Día de la Candelaria vistiendo de gala al hijo de Dios y preparando tradicionales banquetes, entre ellos los tamales

En los diversos rincones del país, la festividad del 2 de febrero se manifiesta de formas variadas y profundas: Chiapas destaca por sus monumentales y coloridas alfombras de aserrín; Oaxaca por su solemne ritual litúrgico en la Catedral Metropolitana; Coahuila por la inmensa riqueza en las vestimentas del Niño Dios y sus tradicionales banquetes, mientras que Jalisco se erige como el epicentro de la fe con la llegada de más de un millón de peregrinos a San Juan de los Lagos.
En Chiapas, el arte del aserrín y el aroma a chocolate artesanal en Tuxtla Chico, hombres y mujeres convirtieron sus calles en verdaderas alfombras artesanales, decoradas con flores, animales y diversas figuras multicolores con motivo de la Virgen de la Candelaria.
Con esta festividad culminan formalmente las celebraciones del nacimiento del Niño Dios, momento en el cual las familias acuden a los mercados locales para adquirir la vestimenta sagrada para sentarlo en una silla y colocarlo en el altar. Desde las primeras horas del día, los habitantes del barrio de San Miguel inician la laboriosa decoración de las vialidades utilizando aserrín y pintura de diversos colores para crear auténticas obras de arte.
Los habitantes de otros barrios se unieron progresivamente a la labor, marcando así la ruta por donde los fieles católicos llevan a cuestas a la Virgen de la Candelaria hacia su altar principal.
Rosa Icela Vázquez, residente del barrio San Miguel desde hace 20 años, resalta que cada familia aporta su granito de arena, proporcionando materiales como aserrín y pintura o simplemente su mano de obra. En total, fueron más de dos kilómetros de alfombras los que adornaron el recorrido procesional cada 2 de febrero para honrar a la virgen.
En Oaxaca, la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción recibió a cientos de feligreses que cumplieron con el ritual tradicional de llevar al Niño Dios vestido de gala para presentarlo en la iglesia durante una misa especial ayer. La celebración litúrgica, tanto en la Catedral como en la Basílica Menor de la Virgen de la Soledad, contó con horarios especiales para conmemorar esta fecha tan significativa en el Centro Histórico de la capital. La festividad adopta el nombre de Candelaria precisamente por la utilización de velas y candelas durante la presentación de las imágenes en el templo. Este acto litúrgico simboliza la luz y ocurre exactamente cuarenta días después de la Navidad o nacimiento del niño.
En Coahuila, las familias eligen vestimentas especiales para el Niño Dios, que van desde trajes de ángel hasta atuendos que representan diversas advocaciones religiosas vinculadas a peticiones, promesas o agradecimientos personales.
La señora Esperanza Ramos, de 92 años, mantiene la tradición de levantar al Niño cada 2 de febrero desde hace más de 70 años, utilizando ropones blancos o claros que resaltan su divinidad. Ella evita disfraces de personajes de moda o superhéroes, pues considera que rebajan el estatus divino de la imagen.
Por otro lado, la familia Peña Sánchez celebra desde hace 40 años preparando tamales, ensalada de frutas y pavo para todos sus integrantes. La familia Del Ángel Sánchez prepara conejo asado y viste al niño de Matlachín, traje que incluye listones, espejos y accesorios que representan la alegría y la cultura popular de Saltillo.
En Jalisco, la devoción se hizo presente en San Juan de los Lagos durante la celebración de su Virgen este Día de la Candelaria. Miles de peregrinos llegaron a la Catedral Basílica para agradecer favores concedidos, viajando a pie o en vehículos desde distintos puntos del país.
Rosa Gutiérrez viajó desde el Estado de México con un grupo de danzantes, llevando la fotografía de su hijo fallecido en un accidente de motocicleta para cumplir su anhelo de visitar a la Virgen.
El sacerdote recordó que ésta es una de las dos grandes fiestas de la Madre Santísima de San Juan de los Lagos que congrega a los fieles. Peregrinos como Alexis, de Veracruz, ofrecieron naranjas de su huerta como agradecimiento. El operativo de PC reportó la visita de más de un millón de personas. Así culmina esta gran fiesta de fe mexicana.
Con información de Gaspar Romero, Patricia Briseño, Alma Gudiño, Karla Méndez y Lourdes López
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