ESG avanza en México: MAJA Sportswear obtiene por primera vez el Distintivo ESR
El reto central de la agenda ESG en México pasa por que la sostenibilidad deje de ser un ejercicio de comunicación y se convierta en un eje operativo con impacto medible. En ese plano, plataformas como Huella MAJA aportan evidencia tangible al integrarse a la operación cotidiana de la empresa.

La agenda ESG (Environmental, Social and Governance) avanza en México y empieza a dejar evidencia concreta en el sector empresarial. En ese contexto, MAJA Sportswear, marca mexicana de ropa outdoor, recibió este martes el Distintivo ESR, reconocimiento que otorgan el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) y la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial (AliaRSE) a las compañías que asumen un compromiso voluntario, ético y ambientalmente sostenible en sus operaciones.
Es la primera vez que la firma sinaloense obtiene la distinción, en reconocimiento a sus prácticas consolidadas de sostenibilidad, responsabilidad social y gobernanza corporativa. El galardón llega respaldado por Huella MAJA, plataforma permanente de impacto ambiental y comunitario que la compañía opera desde hace varios años en Baja California, Sonora y Sinaloa, regiones que dieron origen a la identidad de la marca.
El reconocimiento, recibido por Humberto Luis Iriarte Flores, director general de MAJA, y Jonathan Reyes, director de Responsabilidad Social, se inscribe en una tendencia más amplia que reconfigura al sector empresarial mexicano. De acuerdo con el EY Future Consumer Index, el 79 por ciento de los consumidores considera que las empresas tienen la obligación de generar impacto social y ambiental positivo, lo que presiona a las marcas a ir más allá del discurso institucional.
El reto central de la agenda ESG en México pasa por que la sostenibilidad deje de ser un ejercicio de comunicación y se convierta en un eje operativo con impacto medible. En ese plano, plataformas como Huella MAJA aportan evidencia tangible al integrarse a la operación cotidiana de la empresa.
"La sostenibilidad dejó de ser un área aislada dentro de las empresas. El reto hoy es integrarla a la cultura organizacional y a la toma de decisiones diarias. En MAJA entendemos que la responsabilidad social no puede construirse desde campañas temporales, sino desde acciones permanentes que generen impacto real en las comunidades y territorios que forman parte de nuestra historia", afirmó Reyes.
Iriarte, por su parte, subrayó que la responsabilidad social es parte constitutiva de la identidad de la empresa, no una variable de posicionamiento. "En MAJA, la responsabilidad social no es un programa, es la forma en que hacemos las cosas. El Distintivo ESR no representa un punto de llegada, sino la formalización de una visión con la que ya operábamos desde hace años. Este reconocimiento nos permite estructurar, medir y hacer más visible un trabajo que nace desde nuestra conexión con los territorios que inspiran a la marca", señaló.
Huella MAJA agrupa siete programas activos. Entre los permanentes destacan Aventura Verde, desarrollado con Pronatura Noroeste para la conservación y liberación de tortugas marinas; Borrego Cimarrón, enfocado en investigación y protección de esta especie en el desierto de Sonora; y Cruz Roja Altata, iniciativa de respaldo operativo y administrativo para fortalecer los servicios de emergencia en Sinaloa.
La plataforma incluye además Documentales Huella MAJA, serie de contenidos sobre conservación de especies y educación ambiental distribuida en plataformas abiertas y en programas académicos de la Universidad Autónoma de Baja California; Sailing For Prosperity, vinculada con comunidades pesqueras de Baja California; y Tiburón Toro, programa temporal de conservación marina en Topolobampo, Sinaloa, activo de junio a octubre.
Con miras al segundo semestre de 2026, MAJA anunció la próxima implementación de Redondeo Huella MAJA, mecanismo de donación en punto de venta que canalizará recursos adicionales hacia los programas sociales y ambientales de la marca, y abrirá una vía para que clientes y comunidad se sumen desde el apoyo económico hasta el voluntariado.
El Distintivo ESR 2026 llega en un momento en que la sustentabilidad corporativa deja de ser una aspiración para convertirse en un parámetro de evaluación frente a inversionistas, consumidores y reguladores. Para MAJA, el reto inmediato es mantener la coherencia entre el reconocimiento obtenido y la operación cotidiana de sus programas, equilibrio que, según sus directivos, ya forma parte del ADN de la compañía.