En el filo, 15 mil solicitudes; usuarios sacan la espada en pro del Inai

Tras 20 años de servicio, esta institución está en riesgo de desaparecer, por el gobierno federal

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INAI

Luego de 20 años de existencia, el Inai está en la fila de organismos autónomos que el gobierno de la República quiere desaparecer.

Hasta septiembre, el Inai contaba con más de 15 mil millones de datos de dependencias de gobierno, que es su obligación publicar trimestralmente, y casi 10 millones de solicitudes de información de la ciudadanía solicitando datos personales o información gubernamental.

Si bien los tres primeros lugares de usuarios de la Plataforma Nacional de Transparencia son empresarios, académicos y periodistas, mucha de la ciudadanía que acude a solicitar información lo hace para resolver algún asunto de pensiones, jubilaciones, temas de salud o de sus créditos hipotecarios.

Este diario quiere contar historias relacionadas con solución de problemas que han beneficiado a la ciudadanía, por medio del Inai y su Plataforma Nacional de Transparencia, para mostrar la utilidad social de esta herramienta.

Los números no cuentan historias, pero el obtener un papel, el que el Inai defienda a la ciudadanía frente a la burocracia de las dependencias, tiene cara de sonrisa, de satisfacción por lograr recuperar una pensión que parecía perdida y que mejorará la vida económica de su receptor, un expediente médico que resolverá un problema de salud, o la obtención de algún otro tipo de derecho que se perdió en un archivo burocrático de grandes dimensiones.

Inai, una buena herramienta

Mientras las dependencias de gobierno sigan “así de burócratas y no darle prioridad al usuario, creo que el Inai es una buena herramienta para los usuarios que no la tendríamos que utilizar, porque, te digo, estamos como que metiendo un tercero que no debería de ser, pero si siguen así de burócratas las instituciones si es una buena alternativa”, concluye Mayra Luz Tapia, empleada viviendo en Quintana Roo, luego que tardó diez meses en tramitar los gastos funerarios de su mamá, quien falleció el año pasado.

Mayra puso de su bolsa poco más de 15 mil pesos para las cinco “vueltas” que tuvo que dar a la CDMX, sólo en vuelos de avión y gasolina, para arreglar los trámites en el IMSS y en el sindicato de ese Instituto, ya que su mamá trabajó toda su vida en el IMSS.

Llegó a la ventanilla del IMSS, delegación Naucalpan y le dieron un papelito con los datos del Inai para que pusiera su solicitud en la Plataforma Nacional de Transparencia.

Mayra necesitaba el último tarjetón de trabajadora sindicalizada activa que debía tener ese instituto de su mamá, pero desde 2007 el IMSS sólo le entregó una constancia, de que si lo tiene en sus archivos, papel que con los años se fue borrando y uno de los datos ya no era legible, así que Mayra acudió a la ventanilla en CDMX, en Naucalpan, para tramitar una copia.

La persona en ventanilla le explicó que debía pedir la información al Inai para que el Inai se la pidiera al IMSS y se la pudieran entregar a ella y luego ella pudiera regresar a Naucalpan y al sindicato a entregar ese formato para hacer uso del beneficio del Contrato Colectivo de las y los trabajadores del IMSS, del pago por gastos funerarios, lo cual dice Mayra en entrevista le pareció “absurdo”.

Ya que Mayra estaba en la CDMX, se fue al Inai para que la ayudaran con el procedimiento, pero como sólo se atiende con cita, no la pudieron recibir.

Cuando tuvo su cita, May-ra comenta que nunca más tuvo que acudir al Inai, que la atendieron “súper bien, de hecho, me dicen ¿qué necesitas? ¿Cuál es tu requisito?”, y a partir de que firmó la solicitud de información toda la atención y seguimiento que recibió del Inai fue vía telefónica, los otros cuatro viajes de Q. Roo a la CDMX, fueron para terminar todos los trámites que tenía que hacer con el IMSS y el sindicato.

De los diez meses que le tomó el que le entregaran el apoyo por gastos funerarios, solo unos días esperó para que el Inai le informara que la delegación Naucalpan del IMSS, ya había entregado la copia de la constancia del tarjetón de su mamá.

Acudió a la ventanilla del IMSS a entregar el papel que le entregó el IMSS por la Plataforma Nacional de Transparencia y en la ventanilla le dijeron que no estaba sellado, que necesitaba un sello… y luego de eso, diez meses de otros trámites.

“Apenas ahorita, en estos días, a principios de mes, pude concluir ese trámite en la delegación. O sea, diez meses después, pero ya lo logré, ya todo éste, todo el trámite ya quedó concluido y ya. Por parte del Inai, de verdad, fue muy eficiente, fueron muy amables, le dieron todo el seguimiento posible que le pudieron dar ellos. Ellos siempre me dijeron, si no es el documento que necesitas, si no es esto, nos puedes llamar, te podemos seguir asesorando y todo esto. Siempre fueron muy, muy amables”.

El único “pero” que le pone Mayra al Inai fue el tema de la cita para poder acudir, pero luego de reconocer lo bien que la trataron dijo que es parte del “protocolo” y así lo asumió.

Convencida de que el Inai es una institución que “funciona” para atender a las personas, pero triangula la información que el IMSS debería entregar en ventanilla a quien lo pida, Mayra considera “absurdo” que exista, y en principio, coincidió con la necesidad de que desaparezca, pues “lo que debería ser” es que el IMSS, poseedor de toda la información de su mamá, directamente le diera el papel.

Postura

  • Sobre el tema que el Inai desaparezca, Mayra consideró que “sí es una muy buena herramienta para los usuarios que no la tendríamos que utili-zar. Porque estamos como que metiendo un tercero que no debería de ser”.

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