MITO
“El desprendimiento de retina siempre duele”.
El desprendimiento de retina es algo que puede ocurrir en cualquier momento, afecta aproximadamente a una de cada 10,000 personas al año; pero, debido a la sensibilidad que tiene el ojo, hay personas que afirman que siempre duele.
CONSECUENCIA
Debido a lo anterior, es posible que quien comienza a tener un desprendimiento de retina, cuyos síntomas señalaré, no se atienda oportunamente.
REALIDAD
El desprendimiento de retina ocurre cuando esta capa sensible a la luz se separa de la parte posterior del ojo, generalmente debido a desgarros causados por el envejecimiento vítreo, alta miopía, traumatismos o complicaciones de la diabetes.
Es una emergencia médica que requiere atención inmediata para evitar la pérdida permanente de visión.
La causa más común es el desprendimiento de vítreo posterior del ojo; con la edad, el gel vítreo del ojo se encoge y se separa de la retina, a veces arrastrándola y provocando desgarros que permiten la entrada de líquido.
Las personas con antecedentes familiares de lesiones ópticas pueden tener mayor riesgo que las personas que no tienen esos antecedentes. Las personas que tienen alta miopía tienen el ojo más alargado, lo que estira y adelgaza la retina, haciéndola más propensa a romperse.
Otra fuente de desprendimiento son los golpes fuertes en el ojo o la cabeza que pueden provocar un desgarro o un desprendimiento.
Otra de las causas de desprendimiento es la diabetes, que ocasiona retinopatía diabética, y que el crecimiento de tejido cicatricial o la formación de nuevos vasos sanguíneos en la retina causados por la diabetes pueden traccionar y desprender la retina.
Finalmente, enfermedades inflamatorias o tumores pueden causar acumulación de líquido debajo de la retina sin necesidad de ruptura de ella, pero con los mismos síntomas.
Debemos cuidar siempre nuestros ojos, evitando agresiones a los párpados o daño al bañarnos. Si tenemos miopía u otro problema, debemos tratarlo con los lentes adecuados que ordenará el oftalmólogo.
Y si tenemos o sufrimos de manera súbita la aparición de destellos de luz (fotopsias) o aumento repentino de manchas flotantes o “moscas volantes” (miodesopsias) o una sombra o “cortina” oscura que cubre parte del campo visual. Debemos acudir de inmediato el médico.
El tratamiento oportuno es la base de una buena recuperación.
Nunca debemos ignorar la importancia de nuestros ojos.
