Día de la Tierra. El reto de proteger la biodiversidad frente al boom del mezcal
En Oaxaca, los bosques enfrentan una amenaza silenciosa: la expansión desmedida de la industria del mezcal. En el Día de la Tierra, conoce las iniciativas civiles que buscan mantener la tradición sin sacrificar la biodiversidad

OAXACA, Oax.— En el corazón de Oaxaca, los bosques tropicales secos y de pino son ecosistemas vivos que transforman su apariencia en el paisaje como estrategia para adaptarse a los cambios estacionales del clima y mantener su riqueza biológica. Durante la temporada seca pierden sus hojas y generan nuevas durante la estación lluviosa.
Sin embargo, la pérdida de este sistema se ha acelerado por diversas causas, como cambio de uso del suelo para asentamientos humanos, actividades agropecuarias, industria, con evidente pérdida de biodiversidad, en especial de especies de agave silvestre, materia prima del mezcal ancestral u orgánico.
El mezcal es parte de la cultura del oaxaqueño. Desde un bautizo, un funeral, una boda y cuando se va a iniciar la siembra, entre otras; en una petición a la madre tierra se tira un poco de mezcal formando una cruz”, comenta Helena Iturribarría Rojas , coordinadora de la asociación civil Tierra de Agaves, Naturaleza y Cultura, respecto al arraigo de los palenques familiares y el mezcal como parte de la vida comunitaria.

Expone que durante la última década, la demanda global de mezcal creció rápidamente. Esto implicó que la producción de agave comercial, de la variedad espadín, se expandiera con rapidez y, en algunas zonas, ese crecimiento fue acompañado por uso no sostenible de la tierra y monocultivos, lo que aceleró la degradación del suelo y la pérdida de biodiversidad.
Sí, la industria ha crecido, esto genera cosas muy buenas: empleo, recursos, que se conozca la cultura de Oaxaca en todo el mundo, pero creció de manera desordenada. Problemas de deforestación de selvas secas, contaminación de agua, contaminación del suelo, el uso indiscriminado de leña”, refiere Iturribarría Rojas.
Las zonas más afectadas —sobre todo las laderas y ribera de los Valles Centrales y la Sierra de Yautepec— reclaman por una restauración ecológica profunda, precisa.
La iniciativa civil Tierra de Agaves, Naturaleza y Cultura está conformado por especialistas en medio ambiente y agricultura, cuenta con el respaldo de Pronatura Sur A.C., consiguen recursos el Fondo para el Medio Ambiente (por su sigla en inglés, GEF), una bolsa por la que compite todo el mundo. De igual manera, acompañan acciones del gobierno federal y estatal en esta materia.
Tierra de Agaves, que trabaja desde junio de 2024 en 59 municipios con pequeños productores de vocación mezcalera —Valles Centrales y Sierra Sur—, busca mitigar los impactos ambientales provocados por el establecimiento de monocultivos de maguey espadín (Agave angustifolia), especialmente en zonas de bosques tropicales secos.

Una de las acciones de la iniciativa clave ha sido fomentar la organización comunitaria a través de figuras legales como Sociedades de Producción Rural o marcas colectivas. Un ejemplo es Guardianas del Mezcal, integrado por nueve productoras de distintas comunidades que comparten una misma marca, especificando en cada botella el tipo de agave, el lugar y el método de elaboración.
Gladys Sánchez Garnica, maestra mezcalera e integrante de Guardianas, en Santa María Zoquitlán, en el Valle de Oaxaca, expone que desde 2018 a la fecha la colectiva está comprometida con elaborar mezcal artesanal de la más alta calidad, respetando los recursos naturales, “a la vez de visibilizar y fortalecer el rol de la mujer en la cadena de valor del mezcal”.

Sí, hemos hecho mucha talacha con esto del ambiente porque hay mucho maguey en el mercado, pero nosotros cultivamos maguey artesanal tradicional. Aunque es poca la producción, pero ha sido muy cuidadosa con lo que es el medio ambiente. Desde el uso de la leña hasta el producto final”, apunta.
En la población de San Luis Amatlán, comunidad de la Sierra Sur, Ernesto Martínez Sánchez refiere que la producción de mezcal Cerro Guinás, del colectivo Tierra de Combates, está elaborado con maguey sujeto a manejo comunitario en el Área Destinada Voluntariamente a la Conservación.
La localidad cuenta con un área protegida para su restauración, uno de los muchos sitios que contribuyen al objetivo del proyecto de incorporar 76 mil hectáreas de tierra bajo gestión mejorada en Oaxaca.
Allí, las y los integrantes de la comunidad cuidan la tierra: siembran especies nativas de maguey, árboles y plantas, construyen barreras de piedra en laderas para captar agua de lluvia y reducir la erosión del suelo, e instalan perchas de madera para alentar el retorno de aves y la dispersión de semillas en zonas donde se ha perdido la vegetación.

Estamos tratando de, ahora sí, de ayudarle un poco al medio ambiente, a la tierra, que pues nos da el producto”, refiere el maestro mezcalero, heredero de una tradición familiar de larga data.
Así, poco a poco en Oaxaca surge una nueva generación de maestros y maestros mezcaleros que se esfuerzan por un mezcal sostenible, donde la diversidad de cultivos y el manejo integral del territorio garantice el cuidado de la naturaleza.
- Un estudio de la Universidad Tecnológica de los Valles Centrales de Oaxaca refiere que 34 mil 953 hectáreas de bosques tropicales secos y de pino encino han desaparecido en casi tres décadas para dar paso al cultivo comercial de agave espadín; una superficie equivalente al tamaño del estado de Querétaro.
- El cultivo intensivo de la planta contribuye a la pérdida de biodiversidad, reducción de hábitats para la fauna y la muerte de polinizadores, aunado al hecho de que las plantaciones de agave, se establecen en sentido de la pendiente, provocando problemas ambientales como erosión, escurrimiento del agua e incremento de la temperatura a nivel local.
- Después de siete años de tener agave, el suelo prácticamente se pierde, se erosiona, pierde fertilidad y microorganismos
- Maestros y maestros mezcaleros pasaron de producir de un millón de litros de mezcal, hace 20 años, a 14 millones de litros es lo que produce en la actualidad.
