Delincuencia juvenil: el crystal desplaza al alcohol en impulso delictivo
El 22% de los adolescentes en conflicto con la ley cometió el ilícito bajo el influjo de alguna sustancia; la mariguana se mantiene en primer lugar

El crystal desplazó al alcohol como la segunda sustancia más frecuentemente asociada a la comisión de delitos entre adolescentes y jóvenes en conflicto con la ley, de acuerdo con el Informe SISVEA 2025.
El reporte de la Secretaría de Salud señala que 339 adolescentes, el 22.0% de los 1,542 registros, dijeron haber cometido el delito bajo el influjo de alguna sustancia psicoactiva. La proporción aumentó respecto de 2024, cuando fue de 20.3%, lo que representa un incremento relativo de 8.4%.
Entre las sustancias reportadas al momento de la comisión del delito, el cannabis ocupó el primer lugar, seguido por los estimulantes de tipo anfetamínico (ETA), principalmente cristal, y después el alcohol. Las tres categorías concentraron 80.5% de las sustancias mencionadas.
El desplazamiento del alcohol por los ETA es uno de los principales cambios identificados por el SISVEA en esta población, al colocar a las metanfetaminas en el segundo lugar entre las sustancias asociadas a la comisión de ilícitos.
Además, el análisis histórico muestra que la proporción de delitos cometidos bajo el influjo de alguna droga volvió a presentar una tendencia ascendente desde 2022, después de las fluctuaciones registradas en años anteriores.
Los registros corresponden a adolescentes y jóvenes atendidos en centros especializados de 25 entidades federativas. Nueve de cada 10 fueron hombres: 1,399, frente a 143 mujeres.
Los delitos contra la salud fueron la principal causa de ingreso, con 454 casos (29.4% del total). Le siguieron robo o asalto, con 14.0%; delito sexual o violación, con 12.6%, y homicidio, feminicidio o parricidio, con 11.6%.
El consumo habitual también alcanza a una amplia mayoría de esta población. 71.7% reportó consumir alguna sustancia de manera habitual y, entre ellos, 84.5% señaló que continuaba consumiéndola al momento del levantamiento de la información.
El SISVEA documentó además 227 adolescentes que reportaron policonsumo, equivalente a 20.5% de quienes señalaron consumo habitual. Las combinaciones más frecuentes incluyeron alcohol, cannabis y ETA.
Otro indicador de riesgo fue la conducción: 208 adolescentes (18.9%) dijeron haber manejado un vehículo bajo el influjo de alguna sustancia psicoactiva.