Retrocedamos las manecillas del reloj. La calle o rue Sainte Catherine hervía en bullicio, color y entusiasmo con miles de extranjeros que la visitaban. En las noches era frecuente escuchar, con el efecto Doppler, la estridencia musical y el alboroto de vehículos que cruzaban la avenida a gran velocidad. La Villa Olímpica de Montreal era un búnker, rodeada de alambradas y vigilada por soldados, con rifles y metralletas, en los pasillos de los edificios y alrededores; cerca, la policía montada, con su casaca roja y sombrero de lana con su cinta marrón. Estaba fresco el episodio de Septiembre Negro en Múnich 1972. En la duela olímpica muniquesa sucedió un acontecimiento de película; en el último segundo el ruso Alexander Bélov encestó y le encajó la primera derrota a los creadores del basquetbol. La competencia montrealina arrojó un saldo adverso a Estados Unidos. En terreno neutral Rusia ocupó el primer sitio con 49 oros, La RDA le siguió, 40, y EU, 34. En la natación femenina de 13 pruebas la RDA ganó 11 de oro, eclipsó el orgullo emblemático de EU, que sólo alcanzó un oro en el relevo 4x100 m libres. Una catástrofe deportiva que obligó a Occidente a intensificar la Guerra Fría. EU y la URSS asistieron a 11 JO; la URSS ocupó el primer lugar en 7 ocasiones y EU en 4. La campaña fue desvirtuar los logros de los países comunistas. Lo que obligó poco después a James Carter a organizar el boicot contra los JO de Moscú. La “carterización” se extendió y llegó a Inglaterra. Margaret Tatcher ordenó que ningún deportista inglés asistiese a Moscú. La energía y rebeldía de los jóvenes es admirable. Sebastian Coe mandó a freír espárragos a la Thatcher y su ejemplo de rebeldía fue imitado por Steve Oveet y Steve Cram. El trío brilló en los 800 y los 1,500 m lisos. Coe ganó los 1,500 en 1980 y en LA 1984. En atletismo y política es un personaje de primera línea, fue presidente del Comité Organizador de los JO de Londres 2012; como atleta notabílísimo -4 oros olímpicos, su récord de 800m de 1’41”73 en 1981, duró 16 años y su RM en 1,000m de 2’12” 18 estuvo vigente de 1981 a 1999; batió 4 RM en 41 días-, como dirigente de IAAF, actual World Athletic, desde que fue electo el 19 de agosto de 2015, sus tendencias políticas, con el sello rojo ultra rusofóbico, dejan mucho que desear. Intentó desconocer el RM de los 400 m lisos mujeres en poder de Marita Koch, RDA, 47”60, el 06-10-1985 en Canberra, Australia. Su relación estrecha con los fabricantes de zapatillas ha banalizado y desvirtuado al atletismo pues ha permitido que atletas desconocidos rompan RM de gigantes. Es de los que ve la paja en el ojo ajeno y no ve la viga en el propio. Castiga a los rusos por la guerra a Ucrania. Cierra los ojos ante el atropello de EU en Venezuela, Irán y la larga cola histórica de Filipinas, Vietnam, Afganistan. Y de Israel en Gaza. Decenas de kenianos y otros africanos se dopan y Coe no emplea el mismo criterio. Su decisión es contraria a los principios universales de la Carta Olímpica de los que él se favoreció en Moscú: la competencia es entre individuos no entre naciones.
