El país que estamos construyendo, entrevista con Ernesto Ledesma
Entrevista con Ernesto Ledesma Arronte sobre militarización, poder y el país que estamos construyendo

La tarde cae espesa. Hay una densidad particular en el ambiente, esa sensación que sigue a las noticias que alteran la conversación pública. Apenas unas horas antes se confirmó el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes. Los noticiarios hierven, las redes se polarizan, la oposición especula. En medio de ese ruido se produce esta conversación vía zoom, con el periodista y escritor Ernesto Ledesma Arronte.
Su voz es pausada, firme. No suena sorprendido. Suena preparado.
—Ernesto, el momento es inevitable. Publican Cruzando la línea. Las Fuerzas Armadas en México y ocurre esto. ¿Cambia algo de lo que escribiste?
Respira hondo antes de responder.
—Para mí, más que cambiarlo, lo confirma. Confirma uno de los puntos centrales que estoy planteando en los capítulos que escribí. Este libro no es un texto coyuntural, aunque dialogue con la coyuntura. Es una recapitulación de más de dos décadas del papel de las Fuerzas Armadas en México. Es, por decirlo de alguna manera, la segunda parte de un libro que publicamos en el año 2000, cuando perdió el PRI y entró Vicente Fox. En aquel momento había una enorme expectativa de transformación. Lo que vimos después fue una continuidad, y a veces una profundización, del papel militar en la seguridad pública.
Cruzar la línea —explica— no es una consigna ni una acusación fácil. Es una advertencia documentada.
“El libro revisa el sexenio de Felipe Calderón, el de Enrique Peña Nieto y nos centramos mucho en el de Andrés Manuel López Obrador y el primer año de Claudia Sheinbaum. No hacemos un juicio ideológico. Hacemos un balance con datos, con trabajo de campo, con investigación documental. Lo que queremos es mostrar cómo se ha ido ampliando el margen de acción de las Fuerzas Armadas, no solo en seguridad, sino en tareas administrativas, económicas y políticas”.
El operativo que terminó con la vida del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación no lo sorprende.

“No es que cambió la estrategia. Desde mi punto de vista estamos viendo la segunda etapa de un proyecto que comenzó antes. Se leyó mucho como ‘abrazos y no balazos’, pero yo no vi ningún abrazo. Lo que vi fue la construcción de una Guardia Nacional que no existía, con un ajuste presupuestal enorme. Desaparece prácticamente el presupuesto de la Secretaría de Gobernación como la conocíamos y se canaliza hacia la conformación y estructura de la Guardia Nacional”.
Lo que ocurrió, insiste, es coherente con esa consolidación.
“Es el primer operativo de estas dimensiones que realiza la Guardia Nacional desde su conformación. Cuando el secretario de la Defensa habla de fuerzas especiales del Ejército y de fuerzas especiales de la Guardia Nacional, lo que estamos viendo es que esa estructura que se formó durante el sexenio anterior ahora entra en una fase operativa distinta. No es improvisación. Es el resultado de un proceso”.
¿Qué encontrará el lector?
Le pido que explique qué encontrará quien abra el libro más allá del momento noticioso.
Ernesto Ledesma se explaya.
“Van a encontrar un mapa. Un mapa de cómo se ha ido transformando el papel de las Fuerzas Armadas en México. Desde la guerra contra el narcotráfico hasta la militarización constitucional de la Guardia Nacional. Van a encontrar análisis sobre el aparato de inteligencia militar, sobre la presencia del Ejército en territorios indígenas, sobre el control de puertos, aduanas y aeropuertos, y sobre la administración de megaproyectos como el Corredor Interoceánico y el Tren Maya”.
El libro no es de una sola voz.
“Participan investigadoras, periodistas y especialistas que llevamos años monitoreando estos temas. Hay capítulos que abordan derechos humanos, otros que revisan el impacto presupuestal, otros que analizan la relación con Estados Unidos. Y al final incluimos recomendaciones concretas. No se trata solo de criticar. Se trata de proponer rutas”.

La palabra clave, dice, es regulación.
“El problema no es la existencia de las Fuerzas Armadas. El problema es la falta de mecanismos de supervisión efectivos. ¿Quién regula cuando hay violaciones a derechos humanos? ¿Quién supervisa el uso de la inteligencia? ¿Quién controla el poder económico que ahora administran?”.
Una radiografía necesaria
Cruzando la línea. Las Fuerzas Armadas en México no es un libro reactivo ni coyuntural. Es un análisis profundo sobre el papel militar en la vida pública del país en un momento en que su participación en tareas civiles es cada vez más amplia y estructural.
Coordinado por Amaya Ordorika Imaz, Ted Lewis y Ernesto Ledesma Arronte, el volumen reúne el trabajo de investigadoras, periodistas y especialistas que examinan a las instituciones castrenses desde múltiples ángulos: su inserción en la seguridad pública, su presencia en megaproyectos estratégicos, su creciente influencia en la esfera política y económica del Estado mexicano, y sus implicaciones en materia de derechos humanos y democracia.
El libro traza un mapa preciso de las transformaciones que han vivido las Fuerzas Armadas durante las últimas administraciones, con especial énfasis en el periodo de Andrés Manuel López Obrador y la transición al gobierno de Claudia Sheinbaum. La pregunta que articula el volumen es directa y urgente: ¿qué debe mantenerse y qué debe transformarse en las funciones de las Fuerzas Armadas dentro del nuevo marco político nacional?
A través de datos, testimonios, investigación documental y trabajo de campo, la obra ofrece un balance riguroso sobre la expansión castrense en la vida cotidiana mexicana y los retos que plantea en términos de rendición de cuentas.
Ordorika, experta en política de drogas, derechos humanos y construcción de paz; Lewis, referente internacional en justicia social y seguridad regional; y Ledesma, periodista especializado en Fuerzas Armadas y crisis humanitaria por desaparición de personas, aportan trayectorias distintas pero complementarias. Esa pluralidad fortalece el análisis.
Cruzando la línea no es una denuncia aislada. Es una invitación a discutir, con información en la mano, el tipo de Estado que estamos construyendo.

Inteligencia y poder acumulado
Hay un punto en el que insiste con particular énfasis: el aparato de inteligencia militar.
“Existe un centro militar de inteligencia en el Campo Militar Número Uno del que casi no se habla. Es un búnker con tecnología muy avanzada. El aparato de inteligencia que tienen las Fuerzas Armadas mexicanas no es menor. Es sofisticado y sabe mucho más de lo que suponemos. Cuando se dice que estos operativos dependen de agencias extranjeras, yo diría que se subestima la capacidad que ya tiene el Ejército mexicano”.
Pero esa sofisticación requiere contrapesos.
“Si no hay transparencia ni estructuras de supervisión reales, el fortalecimiento institucional puede convertirse en un riesgo. No estamos hablando de una hipótesis lejana. Tenemos casos documentados de ejecuciones extrajudiciales, de desapariciones forzadas, de encubrimientos. Ayotzinapa es un ejemplo doloroso. No estamos hablando de los años sesenta. Estamos hablando del sexenio de Peña Nieto”.
No habla con estridencia. Habla con acumulación.
“Va a estar a la altura de lo que el país necesita cuando haya más transparencia y cuando existan estructuras claras de regulación. Sin eso, el poder acumulado puede derivar en opacidad e impunidad”.
Megaproyectos y concentración
El Ejército ya no es solo fuerza operativa. Es administrador.
“Tomaron el control de los puertos marítimos, de las aduanas, de los principales aeropuertos. Administran el Corredor Interoceánico y el Tren Maya. Estamos hablando de flujos económicos enormes. Si no hay mecanismos de supervisión sólidos y se infiltran estructuras criminales, sacarlas después va a ser extremadamente difícil”.
Aclara algo importante.
“No estamos atacando a las Fuerzas Armadas. Exactamente lo contrario. Hemos conocido mandos que quieren transparencia, que piden que se denuncie si hay elementos vinculados con el crimen. Eso demuestra que al interior hay corrientes distintas. Pero esas corrientes necesitan respaldo institucional”.
Por eso el título del libro no es retórico.
“Se cruza el límite cuando hay impunidad. Cuando una institución acumula poder operativo, económico e incluso político, y no existe una estructura civil que la supervise, se está entrando en una zona delicada”.
Un debate pendiente
Le planteo una inquietud personal: durante décadas, las Fuerzas Armadas fueron una presencia leal y discreta. Hoy ocupan el centro del tablero institucional.
Ernesto asiente.
“Sí hay un fortalecimiento inédito. Y si no hay quien regule, supervise y vigile su actuación, puede convertirse en un problema serio. Ya vimos en el pasado cómo ciertos cuerpos especiales terminaron desviándose. No es una fantasía. Es historia reciente”.

Pero también ve una oportunidad.
“Se tiene que abrir un debate nacional sobre qué queremos de las Fuerzas Armadas en nuestro país. A nadie nos han consultado. Simplemente se toman decisiones. Nosotros esperamos que el libro sirva para abrir esa conversación, para que el Congreso, el Gabinete de Seguridad, incluso las propias Fuerzas Armadas, estén dispuestas a escuchar análisis críticos en términos respetuosos”.
No pide confrontación. Pide diálogo.
“Dejar de politizar un tema que tiene que ver con la integridad de las personas”.
La llamada termina con cortesía. Afuera la tarde sigue densa. El país discute si el abatimiento de un capo es el inicio de una nueva etapa o apenas un episodio más en una guerra larga.
Cruzar la línea no es un libro sobre un operativo.
Es un libro sobre el poder.
Y el poder, cuando no se regula, siempre termina regulándonos a nosotros.
Ficha técnica
Título: Cruzando la línea. Las Fuerzas Armadas en México
Coordinadores: Amaya Ordorika Imaz, Ted Lewis y Ernesto Ledesma Arronte
Sello: Grijalbo
Grupo editorial: Penguin Random House
ISBN: 9786073847087
Género: Política / Actualidad / Derechos Humanos / Fuerzas armadas
Idioma: Español
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