"Con nivel de Japón": el INER estrena sala de hemodinamia híbrida
La nueva infraestructura, donada por la Fundación Gonzalo Río Arronte, permite realizar intervenciones de mínima invasión que reducen el tiempo de hospitalización de 15 días a solo 48 horas

Una nueva sala de hemodinamia híbrida instalada en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) promete volver a colocar a esta institución de la Ciudad de México en el mapa de la medicina moderna nacional e internacional al cambiar no solo la manera en la que diversas especialidades médicas obtienen diagnósticos, sino al realizar procedimientos quirúrgicos con mínima invasión que podrían prevenir hasta la amputación.
“Es una sala que tiene exactamente las mismas características que la mejor dotada en Japón”, dijo a Excélsior el médico especialista en cardiología clínica, Juan José Orozco Gutiérrez, quien además es jefe de la sala de hemodinamia híbrida.
“Una sala híbrida en otros hospitales requiere que tengas un espacio en quirófano (...) y otra parte la resuelves dentro de la sala de hemodinamia. Esto se acorta en tiempos porque las dos cosas las puedes hacer aquí”, explicó.
El INER llevaba unos 15 años con una sala de hemodinamia, pero su renovación y transformación a una sala híbrida con equipo de la marca Shimadzu fue posible gracias a una donación de la Fundación Gonzalo Río Arronte.
Se inauguró el 13 de mayo, pero el 1 de junio se realizó el primer procedimiento de implante de válvula aórtica percutánea (TAVI) a un hombre de 32 años que fue dado de alta en un tiempo récord de 48 horas gracias a la tecnología que funciona como “un tipo Superman que puedes ver a través del cuerpo sin tener que hacer incisiones específicas”.
“Evitas que al paciente tengas que abrirlo por completo y resuelves colocándole una válvula a través de accesos a través de la pierna. ¿Eso qué favorece? Favorece muchísimas cosas. El paciente se fue prácticamente a las 48 horas de haberse hecho el procedimiento, cuando en una cirugía cardiaca te tardas más o menos entre diez y 15 días para poder egresar y él reincorporarse a su vida, se tarda tres meses”, dijo Orózco Gutiérrez.

A la fecha se han realizado unos 65 servicios de hemodinamia en la nueva sala, pero el médico especialista en cardiología clínica proyectó que se pueda llegar a duplicar la demanda que tenían de 300 beneficiados por año, sin contar unos 25 procedimientos híbridos, es decir, procedimientos que requieran cirugías.
“Con el tratamiento lo que podemos hacer es intervenciones a través de vasos muy pequeños como las arterias coronarias, pequeños defectos o comunicaciones u hoyos que hay, por ejemplo, en los órganos. Los podemos resolver sin ningún problema, colocar marcapasos, resolver arteria, enfermedades arteriales periféricas que antes eran enfermedades que tenían que ser tratadas a cirugía a corazón abierto, por ejemplo, tenías que hacer grandes incisiones y ahora esto prácticamente resuelve el problema en menos de 24 horas y el paciente puede egresar”, agregó.Diagnóstico temprano y prevención de amputación
El INER atiende en su mayoría a pacientes con tromboembolia pulmonar, con sangrados de la báscula pulmonar y evaluación de la fisiología pulmonar; sin embargo, la nueva sala permite ampliar sus servicios a diversas especialidades. Entre ellas, cardiología intervencionista, radiología intervencionista, gastroenterología y nefrología.
Al respecto, la especialista en angiología y cirugía vascular, Lizeth Luna Vargas, quien es parte del equipo de la nueva sala de hemodinamia híbrida, consideró que entre los pacientes que se pueden beneficiar de la nueva infraestructura del Instituto están aquellos con enfermedades con tabaquismo crónico o con arterial periférica, un diagnóstico frecuente en personas que padecen diabetes.
“Son enfermedades que requieren una atención bastante integral que involucran una sala de hemodinamia. ¿Por qué? Porque son padecimientos que no requieren intervenciones y que la mejor forma de realizarlas es de una forma mínimamente invasiva”, explicó.

Explicó que cuando estos pacientes presentan una oclusión en las arterias de las extremidades inferiores el escenario más frecuente en México es recurrir a la amputación de primera instancia. Pero la tecnología de la nueva sala de hemodinamia híbrida podría ayudar a impedir eso.
“Al tener este tipo de tecnología vamos a poder implementar estos protocolos, tanto diagnósticos como terapéuticos mínimamente invasivos para el rescate de extremidades”, señaló, agregando que en el INER, “la enfermedad arterial periférica es frecuente por la condición de nuestros pacientes y ahora pues no solamente los vamos a poder tratar de la forma menos invasiva, sino también con la mejor tecnología en un solo tiempo, cuando así lo requiera el paciente y descartar de primera instancia una amputación”.
El INER atiende a pacientes con o sin seguridad social e incluso de escasos o bajos recursos.
Los médicos relatan que antes de la inauguración de la nueva sala híbrida, los pacientes tenían que ser referidos a otras instituciones para sus cirugías. Recordaron el ejemplo de un hombre campesino de Michoacán de 77 años que ya tenía tiempo esperando una cirugía a corazón abierto, y que gracias a la inauguración de la nueva sala, pudo regresar a su vida normal.
También hicieron un llamado a otros especialistas en necesidad de esta tecnología a acercarse al INER para una probable colaboración, teniendo en cuenta que la sala ahora opera en dos turnos: matutino y vespertino.