Cecilia Patrón queda rebasada en su propia ciudad
Sólo basta asomarse a los alrededores del Poliforum Zamná o del Parque Kukulcán para notar que en las calles la autoridad no la tiene la alcaldesa Cecilia Anunciación Patrón Laviada

En Mérida, el discurso oficial resalta orden entre sus gobernados y su territorio; sin embargo, sólo basta asomarse a los alrededores del Poliforum Zamná o del Parque Kukulcán para notar que en las calles la autoridad no la tiene la alcaldesa Cecilia Anunciación Patrón Laviada.
No es un secreto que bajo la actual administración de la ciudad tiene focos de descontrol crecieran hasta convertirse en prácticas toleradas a plena luz del día, cómo los famosos franeleros que se instalaron de forma permanente de los centros de espectáculos o parques públicos.
Grupo Imagen realizó un recorrido por estos lugares, y los dueños de las calles cobran de los 40 a los 100 pesos, como dicen el dicho “dependiendo el sapo la pedrada” para permitir que los automovilistas se estacionen.
Cómo ya es una costumbre, los denominados “viene-viene”, no tienen identificación que los distinga y por lo menos para reclamar algún rayón del vehículo, su tarea es solo se plantan ahí y exigen dinero, como si el terreno fuera suyo.
El patrón se repite en cada partido de béisbol, concierto o feria. Son los mismos sujetos, las mismas voces que dicen tener “permiso” de la directiva del Kukulcán, aunque nadie explica por qué el Ayuntamiento encabezado por Cecilia Anunciación Patrón Laviada, no regula ni supervisa a quienes operan en espacios públicos.
Entre los asistentes las sospechas crecen. “La alcaldesa, no trabaja después de las cinco de la tarde”. Unos hablan de negocio interno, otros creen que se trata de oportunistas que encontraron el hueco perfecto. El resultado es el mismo. El ciudadano paga sin recibir una sola garantía.
Varias personas denunciaron robos y daños en sus vehículos, incluso después de haber “cooperado”.
El malestar no termina ahí. Otro punto que exhibe la falta de control municipal aparece en varias colonias del norte de la ciudad, donde el servicio de recolección de basura se volvió irregular.
Vecinos de Francisco de Montejo, Pensiones y Las Américas reportan que los camiones pasan cuando quieren y, en ocasiones, pasan días completos sin levantar una sola bolsa.
Las calles quedan con restos de basura que los perros rompen, el olor se estanca y nadie en el Ayuntamiento ofrece una explicación clara. Algunos habitantes aseguran que han llamado en repetidas ocasiones a los números de atención, pero solo reciben promesas que no se cumplen, al igual que lo pregonado por la alcaldesa Cecilia Anunciación Patrón Laviada, quién no ha cumplido lo que prometió al inició de su gestión.
jcp
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