Desde la Basílica de Guadalupe, cardenal Pietro Parolin pide por madres buscadoras y la paz en México
El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, pidió a la sociedad mexicana orar y respaldar la incansable labor de las mujeres que buscan a sus hijos desaparecidos.

El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, encabezó este miércoles una emotiva misa en la Basílica de Guadalupe, donde su mensaje central giró en torno a una de las crisis más profundas del país: el dolor de las madres buscadoras y las personas desaparecidas en México.
Durante su homilía, el representante del Vaticano invitó al pueblo mexicano a unirse en oración por estas mujeres, reconociendo la relevancia mundial del santuario guadalupano como un espacio de consuelo y esperanza.
El mensaje del Vaticano para las madres buscadoras
Parolin subrayó que una madre siempre hará todo por sus hijos y aseguró que la persistencia y perseverancia de las madres mexicanas —a través de sus plegarias y acciones— recibirán su recompensa.

“El Señor recompensa la absoluta confianza que ella deposita en él, así como su determinación. Su ejemplo resuena con especial fuerza aquí en México, donde tantas madres siguen buscando con firmeza y fe a sus hijos desaparecidos”, destacó el cardenal.
Además, hizo un fuerte llamado a la empatía social, recordando que “nada puede impedirles hacer todo lo posible por ayudar a sus hijos” y pidió a los asistentes respaldarlas con oraciones para que su fe rinda frutos.
Un llamado urgente a la reconciliación y el fin de la violencia
Frente a los desafíos globales y nacionales, como la guerra, el hambre y la devastación causada por el crimen, el secretario de Estado señaló que la "Casita Sagrada" del Tepeyac es el lugar idóneo para buscar la pacificación de los pueblos.

El cardenal definió a la Basílica no solo como un sitio de peregrinación, sino de "conversión, visión y oración", ideal para elevar súplicas por aquellos rincones de México fuertemente golpeados por la inseguridad.
- Paz interior y social: Parolin enfatizó la necesidad de encontrar primero la paz en los corazones para luego proyectarla a la sociedad.
- El dolor de las familias: “Demasiadas comunidades están marcadas por la violencia y la agresión, y demasiadas familias han conocido el dolor de la pérdida a causa de ello”, lamentó.
- Mensajeros de paz: Comparó a la sociedad con San Juan Diego, recordando que todos estamos llamados a ser portadores y promotores de un mensaje de reconciliación.Asistentes a la homilía en el Tepeyac

En esta significativa ceremonia religiosa, el cardenal Pietro Parolin estuvo acompañado por destacadas figuras de la Iglesia católica en México, aunque también hubo notables ausencias.
Entre asistentes destacaron:
- Héctor Mario Pérez Villarreal, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
- Joseph Spiteri, nuncio apostólico en México.
- Daniel Víctor Villalobos, rector de la Basílica de Guadalupe.
- Luis Martín Barraza Bernal, obispo de Torreón, Coahuila.
Por su parte, el gran ausente de la jornada fue el arzobispo primado de México, el cardenal Carlos Aguiar Retes, quien no estuvo presente durante la ceremonia.
