Cambio climático: El calentamiento global, el calor y sus efectos

En los últimos 5 años hubo una tendencia creciente en el número de personas que han tenido afectaciones severas por la exposición prolongada al sol

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Foto: Pixabay

El incremento en la temperatura global y los efectos generales del cambio climático están generando importantes consecuencias para la vida humana. Es una realidad que dejó de ser parte de los escenarios del futuro, para convertirse en una peligrosa realidad cotidiana.

En efecto, de acuerdo con los Anuarios de Morbilidad de la Secretaría de Salud, a través de los códigos T67 y X30, ambos correspondientes a la Clasificación Internacional de Enfermedades, se da seguimiento a trastornos debidos al calor, como el golpe de calor, agotamiento por calor, calambres por calor y otras afecciones relacionadas con la exposición a altas temperaturas, así como a la exposición a calor natural excesivo, es decir, a condiciones ambientales de calor extremo que pueden afectar la salud.

DATOS CRECIENTES

Los datos disponibles muestran que en los últimos cinco años se tiene una tendencia creciente en el número de personas que han tenido afectaciones por la exposición a calor extremo o bien, a una exposición prolongada y dañina a la luz solar; así como problemas importantes de deshidratación.

En efecto, en el año 2015, se reportaron 4,566 personas atendidas por afectaciones a la salud por el calor o exposición a luz solar. Para el año 2016, la cifra se ubicó en 3,467 personas; en 2017 hubo un incremento a 3,820; en el 2018 bajó a 3,318; en el 2017 se ubicó en 3318; mientras que en el año 2019 se tuvo una cifra de 3,701 casos.

Sin embargo, en el año en que irrumpió la pandemia de la covi-19, hubo un drástico descenso a 1,542 casos; para el 2021 se registró un incremento a 2,169 casos; en el 2022 se llegó a 2,410 casos; mientras que en el año 2023 se tuvo un registro histórico de 6,639 personas atendidas por las causas señaladas, es decir, 45.5% más que en el año con mayor número de casos en la década pasada, que fue 2015, con 4,566 personas atendidas por las causas descritas.

LOS MESES MÁS DAÑINOS ESTÁN POR VENIR

Aunque, de acuerdo con algunos especialistas, el mes de mayo es considerado el más caluroso del año, en realidad son junio y julio los que reportan un mayor número de personas afectadas por el calor y la exposición a la luz solar.

En efecto, entre los años 2014 al 2023 fueron atendidas 34,153 personas por esos efectos; de ellas, 7,346, es decir, el 21.5% (casi una de cada cuatro) se registraron en los meses de junio; en segundo lugar están los meses de julio, en los que se registraron 5,857 casos; mientras que en los meses de agosto la cifra acumulada es de

5,487 casos.

Asimismo, para los primeros cinco meses de cada año, los promedios mensuales acumulados oscilan entre los 136 casos y los 246.

Por ello es importante destacar que, según el Reporte Semanal de Temperaturas Naturales extremas de la Secretaría de Salud, hasta la semana 19 de 2024 se habían contabilizado 670 personas afectadas por golpe de calor, deshidratación o quemaduras; y para la misma semana de 2025 se había llegado a 400 casos.

La evidencia lleva a una conclusión clara: estamos viviendo cada vez temperaturas más elevadas y extremas; y es urgente hacer más para protegernos.

EL EXTREMO MUNDO DEL CALOR

La gráfica evidencia un preocupante incremento en los impactos adversos del cambio climático sobre la salud pública. El repunte abrupto en 2023, con 6,639 casos atendidos por efectos del calor —el mayor registro del periodo-, revela una tendencia alarmante que sugiere que los eventos extremos por calor no son episódicos, sino síntomas de una transformación climática sostenida. Estos datos exigen repensar radicalmente la relación entre la sociedad y el medio ambiente y sus formas de vida: la creciente exposición a olas de calor pone de manifiesto los límites del modelo de desarrollo urbano y productivo dominante, basado en la depredación ambiental y la indiferencia hacia los ritmos vitales de la Tierra.

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VIENE LO PEOR

La gráfica muestra con claridad que los meses de junio, julio y agosto concentran el mayor número de personas atendidas por afectaciones a la salud derivadas del calor o la exposición excesiva a la luz, con un pico alarmante en junio, que acumula 7,346 casos en el periodo 2014-2023. Esta tendencia estacional debe ser tomada como una advertencia urgente: estamos a las puertas del periodo más crítico del año en términos de riesgos por golpe de calor, deshidratación y otros padecimientos relacionados. Desde la perspectiva de salud pública y justicia climática, es imperativo que las autoridades refuercen las campañas de prevención, garanticen el acceso al agua y a espacios frescos, y protejan de forma prioritaria a niñas, niños, personas adultas mayores y trabajadoras y trabajadores expuestos al sol. La emergencia climática es una realidad que se intensifica año con año, y que cobra vidas si no se actúa con responsabilidad colectiva y políticas preventivas robustas.

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