Aumenta a 12 la cifra de afectados por derrame tóxico en Naco, Sonora

Mientras las autoridades municipales continúan con el suministro de agua embotellada al Ejido Cuauhtémoc a la espera de los análisis de suelo y agua, familiares de Luis Arturo Ozuna Vázquez denunciaron omisiones y negligencia médica por parte de las autoridades y de la empresa ferroviaria

El incumplimiento de la contención perimetral provocó afectaciones directas en la salud de al menos seis personas.
El incumplimiento de la contención perimetral provocó afectaciones directas en la salud de al menos seis personas.Especial

El alcalde de Naco, Lorenzo Villegas Vázquez, confirmó que aumentó a 12 el número de personas afectadas en su salud por el derrame tóxico que generó el descarrilamiento de un tren de Ferromex, en la región fronteriza entre Sonora y Arizona.

Además, el presidente municipal señaló que continúan abasteciendo con agua embotellada a los habitantes del Ejido Cuauhtémoc porque aún no hay resultados de los análisis del suelo, agua, flora y fauna que resultó impactada por el accidente ocurrido el pasado sábado 25 de julio en el municipio de Naco.

En entrevista con Excélsior, el alcalde Lorenzo Villegas reconoció que como medida de prevención le están pidiendo a la población aledaña a la zona del derrame que hiervan el agua que utilizan en actividades domésticas y que consuman agua purificada de botella o garrafón.

Las 12 personas afectadas que reveló el alcalde son:

  • Seis personas atendidas en hospitales públicos de Naco, Agua Prieta y Cananea, los cuales fueron reportados por la Secretaría de Salud al Ayuntamiento.
  • Cinco pacientes con signos y síntomas por intoxicación (jaqueca, dolor de estómago, náuseas y problemas para respirar) atendidos en un Centro Comunitario por brigadas médicas. Estas brigadas llegaron a atender la emergencia una semana después del derrame y atendieron a 15 personas, de las cuales cinco tenían síntomas asociados pero no se les tomaron muestras de laboratorio.
  • La doceava víctima es Luis Arturo Ozuna Vázquez, de 53 años de edad, quien se debate entre la vida y la muerte en un hospital de Nogales y ha sido ignorado por autoridades municipales y Ferromex, a pesar de que la Secretaría de Salud reconoció su afectación.

El alcalde de Naco ha dicho que Luis Arturo Ozuna trabajaba en una empresa donde manipulan químicos, negándose a reconocerlo oficialmente entre las víctimas, aunque su salud comenzó a deteriorarse el día del derrame tras caminar junto al sitio del accidente y existir un diagnóstico médico especializado.

Fue el 25 de julio cuando ocurrió el derrame accidental por el descarrilamiento de un tren de Ferromex en Naco, Sonora, a 22 kilómetros de la frontera con Arizona, liberando 70 mil 300 litros de hidrosulfuro de sodio (sustancia altamente tóxica e inflamable) que, de acuerdo con PROFEPA, impactó 5 mil metros cuadrados de un arroyo.

El lunes se cumplirán los 15 días que la SEMARNAT dio a la empresa Ferromex para que entregue una caracterización del sitio del derrame y un plan de remediación ambiental.Atención tardía: El caso de Luis Arturo Ozuna

De acuerdo con familiares de Luis Arturo Ozuna Vázquez, una de las principales víctimas del derrame, la atención médica fue deficiente:

  • 25 de julio: Se registra el derrame de Ferromex en Naco aproximadamente a las 10:00 p.m.
  • 26 de julio: Inhala los tóxicos por la mañana. Por la tarde presenta malestares y acude al hospital Tamosura, donde le niegan la atención y es derivado al IMSS de Cananea; le dan analgésicos y gotas para los ojos y lo envían a su casa.
  • 27 de julio: Empeora su salud y acude a un centro de salud en Naco, de donde es enviado a Agua Prieta por falta de equipo.
  • 31 de julio: Pierde la visión y presenta problemas respiratorios; es trasladado al Hospital del IMSS en Nogales. Una tomografía confirma quemadura química en el cerebro.
  • 1 de agosto: La Secretaría de Salud y Ferromex afirman en comunicados que no hay personas con problemas de salud por el derrame. La denuncia de la familia en redes sociales obliga a la Secretaría de Salud a reconocer la existencia del paciente hospitalizado.