A 53 años de tomar en cuenta a los jóvenes; sufragio desde los 18 años
Tras la matanza del 68, se permitió votar antes de los 21 años con el fin de escuchar las voces más críticas en una edad en la que se podía fincar responsabilidad; ahora hay vilo en la democracia

A 53 años de la expedición del decreto que permitió bajar la edad para votar de los 21 a los 18 años, resalta que este grupo de edad tiene altos niveles de participación ciudadana en los comicios, aunque la tendencia se cae cuando sobrepasan los 24 años.
Esta modificación constitucional ocurrió por la exigencia de los jóvenes a ser tomados en cuenta, luego de la matanza del 68 y el despertar global de este grupo de edad. Fue el 29 de enero de 1970 cuando el presidente Luis Echeverría Álvarez expidió el decreto que permitió a los jóvenes obtener la ciudadanía a los 18 años.
La catedrática de la UNAM, María Marván, explica que en aquel tiempo había “un fenómeno distinto de los baby boomers, los nacidos después de la Segunda Guerra Mundial que estaban buscando espacios políticos y espacios de expresión diferentes”.
Mientras que la consejera del INE Dania Ravel asegura que en ese mismo lapso “se abrió la posibilidad de escuchar a las voces más críticas y que actualmente puedan participar no sólo con su voto, sino como observadores, supervisores, capacitadores de casillas… pueden ver de propia mano lo que ocurre en la organización de elecciones”, dijo la funcionaria electoral.
Dania Ravel mencionó que “se decidió los 18 años porque a esa edad tenían la obligación de hacer el servicio militar, se les podían fincar responsabilidades penales por no presentarlo y ya podían ser sujetos productivos en el campo laboral, pero no tenían derechos para participar electoralmente, además, los psicólogos aseguraban que a los 18 años ya se tenía formada la personalidad y la noción de responsabilidad”.
La consejera indicó que en 2003 votó 59.85%; en 2009, 44%; en 2012, 62%; y en 2015, 44%. Y en las elecciones presidenciales de 2018 votó 60.9% de los jóvenes de 18 y 19 años mientras que para 2021, 52.35 por ciento.
Si bien, a los 18 años se considera que un joven ya tiene su personalidad formada y sabe que tiene derechos y obligaciones ¿el país se ha preocupado por darles herramientas y desarrollo de habilidades para emitir un voto más informado y reflexionado?
La exconsejera del IFE María Marván contestó que, desde una postura infantil o de adolescentes, “a los mexicanos les gustan los derechos, pero no las obligaciones y una de esas obligaciones es informarnos y formarnos. Los ciudadanos no brotan de las alcantarillas, el paso de los años, la celebración de cumpleaños, tampoco nos educan a ser ciudadanos y creo que tenemos muy pocos elementos para formar ciudadanía”.
La consejera Dania Ravel, explicó que el INE tiene herramientas para ir formando ciudadanía en la niñez y la juventud con la Consulta Infantil y Juvenil, para crear el hábito de participar, convenios con universidades, el micrositio con contenidos formativos llamado “el faro democrático” y la plataforma candidatas y candidatos ó conóceles, en la que se difunde información de vida, trayectoria profesional y política de las y los candidatos a una elección.
Para Marván, “el papel del INE es importante, pero debería ser subsidiario, creo que la educación desde preescolar, primaria, secundaria y preparatoria es la que debería tener mayor responsabilidad en esa generación de conciencia de que la democracia es, entre otras cosas, un sistema de solidaridad con mis iguales, con los que están a mi alrededor y creo que eso nos falla mucho”.
Si las elecciones fueran hoy, habría 1.5 millones de jóvenes de 18 años y 2 millones de jóvenes de 19 años que podrían votar.
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