Le niegan a México el cambio de voto; Unesco rechaza cambio de postura

Medios internacionales reportaron que un portavoz de la Unesco explicó que “el voto no puede ser modificado”

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CIUDAD DE MÉXICO.

La Unesco rechazó ayer la solicitud de México de cambiar el voto que emitió a favor de eliminar el vínculo de los judíos con el Muro de los Lamentos.

A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), México solicitó el pasado lunes que su voto fuera de abstención, luego de la polémica generada que derivó en la destitución de su embajador ante el organismo.

“La SRE informó a Andrés Roemer Slomianski la conclusión de su comisión… por no haber informado diligentemente y con acuciosidad del contexto en el que ocurrió el proceso de votación”, apuntó la dependencia en un comunicado. 

Trascendió que Roemer, quien públicamente se manifestó en contra de la resolución, no consultó a la Subsecretaría de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos para la emitir la posición mexicana, y votó a favor.

Sobre los dichos de que Andrés Roemer votó estrictamente bajo el mandato de la dependencia, la Cancillería rechazó emitir alguna posición oficial al respecto.

La Secretaría a cargo de la canciller Claudia Ruiz Massieu argumentó que la decisión de cambiar el voto responde al reconocimiento que el gobierno mexicano otorga “al vínculo innegable del pueblo judío con el patrimonio cultural ubicado en Jerusalén Oriental”.

Sin embargo, medios internacionales reportaron que un portavoz de la Unesco explicó que “el voto no puede ser modificado”, por lo que el recuento final “sigue siendo el mismo”.

Es decir, este martes el Consejo Ejecutivo de la Unesco refrendó lo votado el pasado jueves en la Comisión: 24 países a favor entre ellos México—, seis en contra, 26 abstenciones y dos países ausentes.

“Fue un chivo expiatorio"

Andrés Roemer Slomianski fue utilizado como chivo expiatorio, coincidieron el excanciller Jorge Castañeda y la periodista Adina Chelminsky, quien sostuvo una conversación con el embajador después de la resolución en la Unesco.

Castañeda apuntó que al gobierno mexicano “se le fue” de las manos el voto en la Unesco, y “nunca midieron el escándalo que se iba a armar”.

Agregó que en su discurso “empieza diciendo: por instrucción superior. Es decir, del subsecretario Miguel Ruiz Cabañas... le echan la culpa a Roemer; lo agarran de chivo expiatorio”, dijo en entrevista radiofónica con Ciro Gómez Leyva.

Adina Chelminsky opinó que no supieron cómo manejar la crisis, además que “los errores que cometió el embajador Roemer tienen que ver con un muy mal manejo político, tanto de su parte como de la Cancillería”.

“Fue un error usar a Roemer como chivo expiatorio. Sea o no adecuada la filtración de los correos que hizo alguien ‘muy cercano’ a él, es un hecho que la Cancillería sabía del sentido del voto y dio pauta a favor de la resolución. A la hora de verse cuestionada escondió las manos llenas de chocolate detrás de la espalda y señalaron al ‘culpable’”, escribió en su columna en The Huffington Post.

Ayer, finamente la Unesco adoptó la resolución sobre Jerusalén Este, promovida por países árabes en nombre de la protección del patrimonio cultural palestino.

Mientras que Israel criticó que los sitios religiosos comunes entre musulmanes y judíos sean citados primero por sus nombres árabes.

Controversia

El pasado Lunes, México destituyó a Andrés Roemer como embajador en la Unesco, después de que diera su voto afirmativo a un polémico proyecto de resolución sobre Jerusalén rechazado por Israel.

También anunció que se abstendría de la votación definitiva realizada este martes.

El apoyo de México al controvertido proyecto generó el rechazo de la comunidad israelí.

La decisión de que Roemer concluyera su gestión se debe también a que informó a representantes de otros gobiernos distintos al de México del sentido de su voto.