Varado en Tel Aviv y sin dinero para pagar hospedaje; casi no duerme por los bombardeos

El mexicano Orlando López tuvo que alargar su estancia en Israel por el cierre del espacio aéreo; su única opción es viajar a Egipto en camioneta

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El connacional sólo ha salido de su habitación de hotel para conseguir alimentos o refugiarse en los búnkeres cuando suena la alerta.Especial

Orlando López, turista mexicano que se encuentra varado en Tel Aviv, Israel, debido al conflicto con Irán, solicita apoyo a las autoridades mexicanas para poder regresar a nuestro país, ya que tuvo que alargar su estancia ante el cierre del espacio aéreo en la región y agotó sus recursos económicos.

En entrevista con Francisco Zea  para Imagen Radio, Orlando relató que debía partir de Tel Aviv el pasado lunes, pero la operación israelí Rugido del León contra la República Islámica, el sábado, frustró su salida.

López desconocía que Israel cuenta con un sistema de alerta de ataques aéreos, por lo que lo tomó por sorpresa la alarma.

“No tenía idea de qué estaba pasando y a dónde me tenía que dirigir”, relató el mexicano. “Y lo único que pude hacer fue seguir a la gente por instinto hacia un búnker en la playa”, una experiencia nueva para él.

“Desde ese día hasta hoy siguen sonando las alarmas y las detonaciones en el aire por parte del Domo de hierro que nos ha mantenido a salvo”, cuenta el mexicano.

Familiares y amigos de Orlando que se encuentran en la Ciudad de México le han ayudado a contactar por teléfono a las autoridades israelíes y mexicanas.

Hasta ayer, la Secretaría de Turismo de Israel les ofreció a Orlando y otros mexicanos varados, trasladarlos a Egipto en camionetas para que ahí busquen un vuelo.

“La complicación es que venimos con recursos limitados y se acabaron. Ahora, al cambiar un boleto para regresar a nuestros países, me cuesta 2 mil 400 dólares”, explica.

Orlando López dice que para su traslado a Egipto deben pagar la visa para entrar y comprar su boleto anticipadamente.

En los bunkers ha conocido otros turistas mexicanos y a la mayoría, al igual que él, se les acabaron los recursos económicos y están buscando cómo volver.

Los refugios no son una opción para alojarse porque estos deben ser desalojados una vez que termina la alerta aérea.

El turista mexicano confiesa que en los últimos dos días ha dormido poco, unas dos horas al día, debido al temor de un ataque. 

“Estos días me ha tocado dormir vestido y dudar entrar a bañarme ya que suenan las alarmas y tiene uno que salir. Estoy en el séptimo piso y tengo que bajar hasta el búnker”, comparte.