Trump afirma que remodelación del Kennedy Center costará unos 200 mdd y "no será derribado"

El proyecto, que implica el cierre del centro durante dos años a partir del mes de julio, no implicará la demolición del edificio, altamente simbólico.

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El mandatario expresó que con esta reforma el centro podría convertirse en "el mejor del mundo en su estilo para las artes escénicas. Foto: Reuters

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que las anunciadas renovaciones del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas costarán "cerca de 200 millones de dólares" (cerca de 169 millones de euros) y ha recalcado que el proyecto, que implica el cierre del centro durante dos años a partir del mes de julio, no implicará la demolición del edificio, altamente simbólico.

"No vamos a derribarlo", ha afirmado ante preguntas de la prensa en el Despacho Oval de la Casa Blanca. "Vamos a usar el acero, usaremos la estructura", ha indicado, antes de destacar que también se usará "parte del mármol" durante estas obras en el edificio, situado en Washington, a orillas del río Potomac.

Asimismo, ha argumentado que el Kennedy Center --cuya junta ejecutiva fue reemplazada el 2025 por personas elegidas por Trump después del cese de la anterior por parte del mandatario, antes de que el organismo aprobara en diciembre incluir su nombre junto al de JFK-- "está en mal estado, ruinoso". "Es algo peligroso, hay cosas cayendo de los techos", ha dicho.

"Durante el último año ha acogido muchos grandes eventos, pero ahora no se pueden llevar a cabo obras porque hay gente entrando y saliendo", ha señalado, al tiempo que ha subrayado que se planteó acometer esta remodelación sin cerrar el centro durante dos años, si bien ha argüido que "no se puede hacer un trabajo de la misma calidad" estando abierto al público que estando cerrado.

"Vamos a cerrarlo y vamos a dejarlo increíble, mucho mejor de lo que nunca haya estado", ha manifestado Trump, quien ha adelantado que cuando el Kennedy Center abra sus puertas dentro de dos años "va a ser totalmente nuevo". "No estaba bien cuidado antes de que yo llegara", ha destacado, antes de afirmar que cuenta con "total financiación" para las obras, sin especificar quién habría puesto estos fondos.

El mandatario estadounidense anunció el domingo el cierre del Kennedy Center, considerado el principal centro cultural del país norteamericano, de cara a unos trabajos que lleven a su "reconstrucción completa". Asimismo, expresó que con esta reforma el centro --que cuenta con una gran sala de conciertos y varios teatros-- podría convertirse en "el mejor del mundo en su estilo para las artes escénicas"

La decisión de Trump llegó después de que numerosos artistas hayan decidido cancelar sus actuaciones y conciertos en el centro a raíz del controvertido cambio de nombre aprobado en diciembre, que llevó un día después a que se grabara su nombre en el edificio, rebautizado como The Donald Trump and The John F. Kennedy Memorial Center for the Performing Arts.

El cambio de nombre --que no ha sido aprobado por el Congreso, pese a haber sido grabado ya en la fachada-- llegó después de que Trump designara en febrero de 2025 a Richard Grenell como director ejecutivo interino y criticara la programación, tras lo que cesó a la junta y nombró una nueva, que le hizo presidente del Kennedy Center apenas unos días después.

La junta modificó además sus normas en mayo para limitar el derecho a voto a las personas designadas por Trump, quitando este derecho a 23 de ellas, tras lo que el 18 de diciembre se aprobó el citado cambio de nombre, que aceleró la cascada de cancelaciones de actos por parte de artistas para protestar contra la influencia del magnate neoyorquino en la institución.

El anuncio sobre la remodelación del Kennedy Center llega después de que Trump ordenara tras volver al cargo en enero de 2025 unos trabajos de renovación en el Ala Este de la Casa Blanca que, pese a que en un inicio dijo que no "interferirían" con su estructura, derivó en la demolición de esta parte del edificio en octubre para construir una proyectada sala de fiestas.

Las obras en la Casa Blanca, muy criticadas al implicar la demolición de una sección completa del edificio, han generado también críticas debido a que la Administración estadounidense indicó en un inicio que costarían 200 millones de dólares, cifra que desde entonces se ha duplicado hasta estimaciones cercanas a los 400 millones de dólares (cerca de 338 millones de euros).