Raúl Castro y Díaz-Canel encabezan acto del 1 de mayo frente a embajada estadounidense en La Habana
Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel encabezaron el desfile del 1 de mayo frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana, en medio de crisis económica y tensiones bilaterales.

Cuba conmemoró el Día Internacional de los Trabajadores con una concentración masiva frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana, el acto estuvo marcado por el discurso de resistencia frente a las presiones de Washington. En primera fila se vio al dirigente revolucionario Raúl Castro, de 94 años, junto al presidente Miguel Díaz-Canel, quien convocó a la ciudadanía a movilizarse contra el “bloqueo genocida” y las amenazas de agresión militar.
El desfile se realizó en un contexto de tensión creciente debido a que Estados Unidos impuso desde enero un bloqueo petrolero que ha restringido severamente el suministro de combustible a la isla, permitiendo la llegada de un solo buque ruso. A pesar de ello, ambos gobiernos mantienen canales diplomáticos abiertos, como las conversaciones de alto nivel celebradas el 10 de abril en La Habana, en las que participó también Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro.
Movilización masiva
Bajo la consigna “la patria se defiende”, el gobierno convocó a trabajadores estatales, funcionarios y militantes del Partido Comunista de Cuba (PCC) a concentrarse desde el amanecer en la tribuna antiimperialista, ubicada en el malecón frente a la embajada estadounidense. Según las autoridades, participaron cientos de miles de personas, mientras que la televisión estatal mostró imágenes de movilizaciones similares en otras ciudades del país.
Durante el acto, el gobierno presentó la compilación de más de seis millones de firmas recogidas en las últimas semanas “por la patria y por la paz”. El documento simbólico fue entregado a Raúl Castro y a Díaz-Canel como muestra de respaldo popular. Sin embargo, opositores cuestionaron las condiciones en que se recolectaron dichas firmas.
Crisis económica y resistencia
La isla enfrenta una profunda crisis económica, resultado del endurecimiento de las sanciones durante el primer mandato de Donald Trump, las debilidades estructurales de su economía centralizada y una fallida reforma monetaria. Con una población de 9.6 millones de habitantes, la actividad económica se ha visto prácticamente paralizada desde finales de enero.
“Frente a tantísimas limitaciones que buscan ahogar y rendirnos ante amenazas irracionales de guerra y muerte, este primero de mayo confirma que resistimos y vencemos”, declaró Osnay Miguel Colina, dirigente de la central sindical de trabajadores de Cuba.
Con información de AFP.