El Pentágono en alerta total: Israel espía a Estados Unidos desde hace décadas
El Pentagono considera que Israel busca obtener información sensible de altos funcionarios para presionar a Estados Unidos

La relación entre Estados Unidos e Israel atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. Aunque ambos gobiernos mantienen una estrecha cooperación militar en la guerra contra Irán, informes recientes de inteligencia estadunidense revelan una creciente preocupación dentro del Pentágono y de las agencias de seguridad por las actividades de espionaje atribuidas a Israel contra funcionarios, militares y negociadores estadunidenses.
La inquietud surge en un contexto marcado por las diferencias entre Estados Unidos y el gobierno de Benjamin Netanyahu respecto al futuro del conflicto con Irán.
Mientras la administración de Donald Trump continúa impulsando negociaciones para alcanzar un acuerdo que limite la capacidad militar iraní, Israel mantiene una postura mucho más agresiva y rechaza cualquier salida que no implique un debilitamiento profundo del gobierno de Teherán.
Israel levanta preocupaciones en agencias estadunidenses
De acuerdo con reportes citados por NBC News y The New York Times, organismos de inteligencia estadunidenses elevaron recientemente el nivel de amenaza de contrainteligencia asociado a Israel de “alto” a “crítico”, una clasificación excepcional que refleja la gravedad con la que Washington observa las actividades de espionaje de uno de sus principales aliados.
Israel está haciendo todo lo posible para espiar a personal militar y altos funcionarios estadunidenses con el fin de recabar información sobre la estrategia de Washington en el conflicto”, señalaron funcionarios estadunidenses citados por medios de ese país.
Los informes apuntan a que el espionaje israelí se ha concentrado especialmente en conocer los detalles de las conversaciones impulsadas por Estados Unidos para negociar con Irán.
Entre los funcionarios presuntamente vigilados figuran Steve Witkoff, principal negociador de Trump para Medio Oriente; Elbridge Colby, responsable de política del Pentágono; y Michael DiMino IV, uno de sus principales colaboradores.
Israel y Estados Unidos saben desde hace tiempo, y lo toleran, que cada uno espía al otro. Pero la intensificación de los esfuerzos israelíes para conocer las posiciones estadunidenses en las conversaciones con Irán ha cruzado una línea”, afirmaron funcionarios consultados por medios estadunidenses.
La preocupación no se limita a la vigilancia de conversaciones diplomáticas. Un informe elaborado por la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), con aportaciones de organismos militares y de seguridad, concluyó que el espionaje israelíe representa actualmente uno de los mayores riesgos de contrainteligencia para Estados Unidos, incluso por encima de varios países considerados adversarios.
Según el documento, se registraron incidentes relacionados a espionaje en los que personal militar estadunidense detectó programas de vigilancia instalados de forma encubierta en dispositivos electrónicos utilizados durante misiones en Israel. El reporte también recoge episodios anteriores relacionados con intentos de obtención clandestina de información por parte de agencias israelíes.
La agresividad de la recopilación de inteligencia israelí sobre altos funcionarios estadunidenses durante el segundo gobierno de Trump ha sido desquiciada”, declaró un alto funcionario estadunidense bajo condición de anonimato.
Las revelaciones llegan mientras ambos países mantienen una coordinación militar sin precedentes en la guerra contra Irán. Oficiales israelíes trabajan junto a mandos estadunidenses dentro del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), compartiendo información táctica y operativa para las acciones militares en la región.
Sin embargo, la confianza entre ambos gobiernos muestra señales de desgaste. Funcionarios estadunidenses consideran que Israel intenta utilizar esa cooperación para obtener información privilegiada sobre los planes políticos de Washington y sobre eventuales acuerdos con Teherán que Netanyahu rechaza abiertamente.
Diversas fuentes citadas por la prensa estadunidense señalan que el Pentágono, a raíz de la operaciones de espionaje, analiza nuevas restricciones al intercambio de información sensible con oficiales israelíes, una medida impensable hace apenas unos años.
Expertos aseguraran que, aunque la embajada de Israel en Washington negó categóricamente las acusaciones y aseguró que no espía a funcionarios estadunidenses, el debate dentro de las agencias de seguridad muestra que Israel y la administración de Netanyahu se han convertido en un aliado incomodo y peligroso para la democracia estadunidense.